Editorial


Enero 2019

El año que se inicia, obliga a las Instituciones Médicas, particularmente en la Provincia de Bs. As., a un impostergable desafío.

El grado de dispersión y hasta enfrentamiento entre entidades que en definitiva comparten un espacio común, que no es otro que el de trabajar por el bienestar de los médicos desde distintos aspectos que tienen que ver con la vida profesional y personal de los colegas, debe ser encarado y resuelto con urgencia, si realmente se quiere honrar lo que se pretende representar.

El viejo anhelo de constituir un gremio fuerte y consolidado a través del tiempo, corre riesgo de hacer agua cuando se dispersa, no porque las distintas instituciones se reagrupen de manera diferente, sino porque se pierda de vista el principio totalizador del interés común, y por sobre todas las cosas, el diálogo.

Las particularidades regionales, sobre todo en un territorio tan extenso y complejo como la Provincia de Bs As, son ni más ni menos que eso, y no sólo deben ser tratadas respetuosamente, sino que jamás deberían obrar como factor de división ni menos de enfrentamiento.

Es de Perogrullo que cuando esto ocurre nos devoran los de afuera.

Es en esta condición que se torna intolerable e inadmisible que en ocasiones en forma anónima, y otras veces con nombre y apellido, se apele a la versión moderna del panfleteo, a través de mensajes de whatsapp, o algún otro medio, para agraviar instituciones y dirigentes.

La soberbia de suponer que se esgrimen verdades absolutas, con supina ignorancia del funcionamiento, ya no sólo de nuestras instituciones, sino del propio sistema democrático, nos perjudica a todos, y nos achica el espacio en la búsqueda de mejoras en un ya complicado panorama general.

Sólo desde la ignorancia o desde la mala intención, alguien puede no sólo suponer, sino panfletear que desde las instituciones trabajaríamos en contra de una mejor remuneración para el médico jubilado, o claudicaríamos en la batalla de un mejor honorario para el activo.

Tal vez quien así se conduce, deba justificar su propia impotencia e incapacidad, buscando culpables entre quienes vienen haciendo todo lo posible por sostener y mejorar el trabajo médico.

Las pseudo denuncias, crueles y baratas, tienen como las mentiras, las patas cortas.

Ni siquiera vale la pena perder el tiempo en ocuparse de ellas.

Preferimos seguir trabajando junto a todas las Instituciones de la provincia, cada una con sus particularidades, pero desde la convicción de sostener como Norte, la unidad, como única forma de fortalecer nuestro trabajo.

 

Comisión Directiva
Círculo Médico Lomas de Zamora