“Elegimos un amigo porque esa persona nos completa”

amistadLa amistad como vínculo fuerte y persistente empieza a analizarse más profundamente en estos tiempos de marcado individualismo y vínculos efímeros marcados por las redes sociales.

El antropólogo Joan Portos Gilabert nos ayuda a pensar, plantea hipótesis sobres las razones que nos mueven a elegirnos. Entre otras cosas, afirma que un amigo no es un medio, sino un fin, una persona que nos enriquece más en las diferencias que en las semejanzas.

LR: ¿Qué es la amistad desde el punto de vista de la antropología?
- Ante todo es una relación social. El tema es que las ciencias sociales no se han dedicado mucho a estudiarla. La filosofía lo ha explorado y en los últimos años algunas antropólogas y antropólogos lo han empezado a abordar. Pero no es un vínculo de los más explorados. Ahora lo que pasa es que, como toda relación social, no tiene una definición universal. Tiene una definición que nosotros llamamos estructural. Significa que cambia en relación con las otras relaciones. La relación de amistad va a cambiar según cómo definimos otras relaciones: la relación de amor, la de compañerismo, las de parentesco. Diferentes culturas van a tener relaciones de amistad pero las van a definir distinto. Por eso es una definición estructural. Ni siquiera de diferentes culturas, dentro de un mismo grupo diferentes clases sociales no van a entender igual a la amistad. Tampoco se van a entender igual a las relaciones de amistad entre varones que a las que hay entre mujeres, por ejemplo; depende de cómo se definan las relaciones de género. Son relaciones que cambian según cómo se comparan con las otras relaciones. No sabemos si la amistad es algo universal en toda la humanidad, pero sí es algo muy generalizado. En la mayoría de los grupos humanos se reconocen relaciones parecidas a lo que nosotros llamaríamos amistad. Es un tipo de relación donde se juega algo parecido al amor, donde se juega algo de la intimidad, donde frente a ese otro se brinda algo de lo íntimo. Pasa que lo íntimo también es una relación estructural porque no todos los seres humanos consideramos la intimidad de la misma manera. Pero sí intimidad y amistad muchas veces van de la mano.

LR: ¿Tiene que ver con la confianza también?
- Sí, pero ante todo tiene que ver con un tipo de relación social que la antropología ha descripto en la mayoría de los grupos humanos, que son las relaciones de reciprocidad. Son el tipo de relación que sostuvo a la humanidad desde que existe el ser humano, pero que a nosotros nos cuesta entenderlas porque justamente son relaciones que se han trastocado mucho con el advenimiento del ser humano occidental y el capitalismo. Son relaciones donde uno está obligado a darle a un otro, ese otro está obligado a recibir y a devolver. Eso constituye una relación social entre personas y entre grupos. La relación de amistad es justamente de ese tipo. Hay diferentes formas de reciprocidad. Hay una que es la equilibrada, que a nosotros nos cuesta entender mucho porque la asociamos a que uno da algo y el otro le devuelve algo equivalente en valor, pero ese valor en general es más simbólico y no económico. Y después hay una reciprocidad generalizada, que es la que yo le doy al otro sin esperar una devolución. Otros también la mencionan como reciprocidad positiva. Esa devolución sí se da, pero se da en otro momento.
Y la amistad combina esas dos: la reciprocidad equilibrada en la que ambos nos tenemos que devolver algo y que eso que nos devolvemos tiene que tener el mismo valor simbólico; pero esa devolución no tiene que ser inmediata así que también hay algo de la generalizada.

LR: ¿Es como una deuda de amistad?
- La deuda tiene que ver con el sostenimiento de la relación justamente.

LR: ¿La amistad se construye entonces?
- Claro, y todo el tiempo.

LR: Cuándo usted habla de que esa devolución puede darse al tiempo, ¿tiene que haber igualmente en el desarrollo de las personas un vínculo que sea medianamente inmediato para que eso no se pierda?
- Sí, por supuesto. Lo mejor es hacer el ejercicio que te propuse desde el inicio, que es compararlo con otro tipo de relaciones interpersonales. Vos fijate que en nuestra forma cultural, urbana de clase media y profesional, las relaciones de amor requieren una reciprocidad mucho más inmediata que la de amistad. Requieren una devolución de ese equilibrio que sea mucho más rápida. Uno puede tener un amigo que quizás no lo ve hace dos años, cinco años. Un amigo después de cinco años sigue siendo un amigo como si no hubiera pasado el tiempo. Eso con una pareja no lo podemos hacer. “¿A dónde te fuiste éstos cinco años?”, le diríamos. Siempre tiene que haber una búsqueda de la construcción de la que vos hablabas. Es una relación que implica un compromiso mutuo. Kant, el filósofo, hablaba de que hay varios tipos de amistad. Decía que la amistad perfecta justamente es la que ve al otro como un fin en sí mismo y no como un medio. Hay amistades también donde hay un medio, donde se busca un goce. Un amigo con el que vamos a jugar al fútbol, un amigo con el que salimos a tomar algo. La amistad también tiene que ver con el disfrute. Pero en ese tipo de relación el amigo está puesto un poco como un medio para la diversión.

LR: ¿Cómo ve la amistad a través de las redes sociales?
- Para mí las redes sociales trastocan lo más importante que la relación de amistad tiene en el mundo contemporáneo, que estrictamente tiene que ver con ese compromiso con un otro. Vivimos en un mundo donde se hace casi una sacralidad del individualismo, donde justamente las relaciones sociales están muy fragmentadas y debilitadas, donde se hace incluso una loa a la soledad puesta como un valor. Una de las cosas que la amistad nos marca todo el tiempo es que el ser humano es un ser con otro. La persona humana no es una persona individual sino es una persona social. En el mundo contemporáneo la amistad es el tipo de relación que más nos marca una defensa a los tipos de relaciónes neoliberales y desde la cual hoy en día incluso se empieza a pensar la política. Las redes sociales son para mí un ataque a esa concepción de la amistad. A mi entender una lógica de la amistad mucho más efímera, mucho menos comprometida en esa reciprocidad para con el otro. Donde uno es amigo porque le pone un me gusta a un comentario, ¿no? Donde justamente nos lleva a una forma mucho más basada en lo individual y en la contemplación casi voyerista hacia ese otro que figura como amigo o amiga.

LR: De cualquier forma puede haber circunstancias en donde redes sociales tengan su importancia frente a un suceso y permitan ayudar a la relación.
- Antes hablábamos de pensar la amistad como un fin y no como un medio. La red social puede ser un importantísimo medio para el desarrollo de amistades. El problema es cuando se piensa que la amistad sólo puede estar sustentada en el intercambio en esas redes. Estaba pensando más en esa idea de “tengo un montón de amigos en Facebook”, no de pensar las redes sociales como un medio, porque ahí está bien lo que vos planteás. Podemos pensar a las redes como un medio para afianzar el vínculo a lo largo del tiempo, ese vínculo descomprometido pero con compromiso. Que la red social nos acerque en distancia y tiempo. Pensando a la red como un medio y no como un fin, y pensando la amistad como un fin y no como un medio.

amistad2LR: ¿Por qué siendo un vínculo tan valioso e importante las ciencias sociales no se han ocupado tanto de estudiar a la amistad?
- Porque se le da mucha más prioridad a otro tipo de vínculos. En las sociedades no capitalistas, que son las que más se ha dedicado a estudiar la antropología, la relación más importante de organización era la de parentesco. Se dejó de lado a la amistad. Con el advenimiento de las sociedades que muy genéricamente llamaríamos capitalistas a partir de la revolución industrial, las relaciones que más se empezaron a analizar fueron las de clase. A partir del siglo XX las ciencias sociales han puesto el foco mucho en las relaciones de conflicto. La amistad siempre quedó como una especie de relación social de segundo orden. Precisamente en el siglo XXI, con el advenimiento casi hegemónico a nivel mundial del neoliberalismo, las ciencias sociales empiezan a revalorizar la amistad, a decir “ah pará, acá hay una relación que es importante y transcultural, que tiene que ver con una definición importante del ser humano en la cuestión de definirse como persona en el otro”. Hoy en día sí hay varios pensadores y pensadoras que empiezan a mirarla.

LR: Uno a veces está tan enganchado con las actividades cotidianas que le cuesta mantener una amistad y suponemos que eso no debe ser casual.
- No. La amistad es la relación interpersonal que más resiste esos avatares. Las de parentesco también, obviamente. Pero saliendo de esas relaciones, que en nuestra cultura son las relaciones de la familia primaria y que cambian mucho según las diferentes culturas, la relación de amistad es la que más resiste. Por ejemplo, a que un amigo por alguna razón de su vida te deje de hablar durante un tiempo, incluso que te trate mal en algún momento. Más allá de que hay que construirla. Es una relación muy resistente a los avatares de la vida.

LR: ¿Por qué elegimos nosotros a los amigos?
- Eso es interesante. Creo que es una respuesta que hasta es más de la psicología, porque todos seguramente tenemos amistades de distintos tipos y las elegimos por diferentes cuestiones. Desde las ciencias sociales también podemos dar una respuesta un poco estructural. Elegimos un amigo porque esa persona nos completa como sujetos. En esa persona encontramos algo que puede ser de las semejanzas o de las diferencias. Pero que tanto por una u otra razón nos completa. Es parte de nuestra subjetividad. Por eso lo elegimos. Después la psicología tendrá un montón de otras respuestas para cada caso particular.

LR: La amistad también puede resistir lo ideológico. Uno puede tener un amigo aunque esté ubicado en el plano opuesto.
- Es un buen ejemplo. Pero a la vez también puede ser el contrario. Si tenemos que ir a cada caso particular, la respuesta compete más a la amistad3psicología que a la antropología o la sociología. Si te tengo que hablar de mí, yo puedo tener un amigo que piense ideológicamente distinto a mí. Pero no puedo tener un amigo que sea antisemita o que crea que la dictadura argentina fue algo correcto. Hay un límite. Pero yo los tengo, quizás otra persona no. Porque a mí una persona que tiene esa concepción no me completa como sujeto. No me devuelve algo esa reciprocidad. No me llena lo que yo soy como individuo en la sociedad en la que vivo. Todo lo contrario: me vacía. Pero eso sí, es una respuesta que tiene que ver con cada caso particular. Sí es interesante sintetizar que la amistad no sólo se basa en la semejanza sino en la diferencia con un otro. No buscamos solamente iguales sino diferentes.

LR: ¿Se puede seguir siendo amigo de alguien con quien se tuvo una relación de pareja?
- Depende de cómo se transformen las relaciones. Siempre es una situación difícil porque los cierres de pareja suelen, en la mayoría de los casos, estar atravesados por fuertes conflictividades. Toda relación interpersonal es difícil repararla luego de un proceso de conflicto. Pero mientras las dos partes busquen reestructurar la forma de reciprocidad, de una relación de pareja a una de amistad, perfectamente se puede realizar. Ahí hay también una cuestión, en la que creo que estamos atravesando un proceso de transformación, que ya viene de más de cuarenta años. Tiene que ver con las revoluciones sexuales de la década del sesenta y setenta, pero que con el advenimiento del feminismo se empiezan a pensar mucho más. Estamos atravesando un proceso de reestructuración muy fuerte de las relaciones sexuales. Como decía al principio, cada relación social se define por cómo se relaciona con otro tipo de relación social, y estamos atravesando de un proceso donde las relaciones sexuales se empiezan a incorporar a la relación de amistad, que hace veinte años quizás nos parecía imposible. Hoy en día el cambio de valoración, de cómo entendemos la sexualidad incluso, empieza a incorporar la relación sexual en algunas relaciones de amistad, por ejemplo. Ahí estamos viviendo una transformación en nuestras propias concepciones de la relación de amistad, y que tienen que ver en cómo se están transformando otras relaciones interpersonales.

LA: ¿Por qué las relaciones de amistad más importantes se consolidan en los primeros años de vida, infancia o adolescencia?
- Podemos especular una explicación en función del marco teórico que te estoy dando. Posiblemente en esos años sea donde uno se relacione más con el otro como fin en sí mismo. Es un momento en donde uno está construyendo su subjetividad justamente. Ahí es donde la psicología y las ciencias sociales podemos trabajar juntas. Son los años donde uno está forjando su subjetividad, y precisamente lo que decía antes, el ser humano es un ser social. Entonces en ese proceso de formación de subjetividad, uno encuentra a otros que te van construyendo tu subjetividad en la semejanza y en la diferencia. Por eso son amistades que tienen tanta potencia, porque se nos cristalizan. Son un tatuaje en nuestro ser, en nuestra identidad más primaria. Para las ciencias sociales el sujeto no es lo mismo que el individuo. El sujeto es social e interpersonal. Al individuo, desde nuestra visión occidental, muchas veces lo asociamos al sujeto. Pero son cosas muy distintas desde la visión de las ciencias sociales.

LR: ¿Hay algo que quieras agregar?
- Lo único reafirmar que en estos tiempos que corren de poderoso individualismo, la defensa de la amistad es una barricada política e ideológica contra el neoliberalismo.


portosPerfil del entrevistado

Joan Portos Gilabert es antropólogo recibido en la UBA. Se dedica al estudio del pasado reciente, puntualmente de la última dictadura militar desde una perspectiva histórica y antropológica. Investiga los hechos, la represión política instrumentada en ese momento y la manera en que la sociedad procesa esos acontecimientos.

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