¿Qué comemos y bebemos cuando comemos y bebemos?

obesidadEl Día Mundial de la Alimentación se celebra el 16 de octubre de cada año. Fue proclamado en 1979 por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Su finalidad es concientizar a los pueblos del mundo sobre el problema alimentario mundial y fortalecer la solidaridad en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza. El día coincide con la fecha de la fundación de la FAO en 1945. Pero parece que el concepto de alimentación no se agota a través del hambre sino de otras circunstancias.
Entrevistamos a la Dra. Stella Maris Gilabert a fin de esclarecer aspectos poco difundidos sobre la Alimentación.

 

LR: El mundo produce alimentos suficientes para alimentar a todos los habitantes del planeta. Sin embargo, alrededor de 815 millones de personas padecen hambre, una de cada nueve personas.

Dra. G: es lo que vienen diciendo muchos escritores, hay una mitad del mundo que se muere de hambre y otra que padece obesidad. La oferta de alimentos tiene que ver con que la industria alimentaria ha crecido en los últimos años en forma exponencial, mientras que las desigualdades en el planeta también han crecido en la misma proporción.
En una mano podemos tener millones de personas que se mueren de hambre y millones de personas que tienen un índice de masa corporal mayor de 30 (se divide el peso por la altura al cuadrado) Si eso da más de 30 hablamos de obesidad, de 20 a 25 es lo normal y más de 25 hablamos de sobrepeso. Esto tiene que ver con políticas nacionales e internacionales y cuál es el objetivo de la nutrición a nivel internacional.

LR: el sobrepeso infantil está en aumento en todas las regiones. Se habla de dos epidemias, una de desnutrición y la otra de obesidad.

Dra. G: aquí entra el concepto de diabesidad, la obesidad en los niños inevitablemente lleva a la diabetes en la adolescencia y en la edad adulta. Como decimos los que nos dedicamos a la endocrinología y a la nutrición la obesidad es la madre de todas las enfermedades, diabetes, artrosis, cáncer de mama, el cáncer de páncreas y…sigue la lista.

LR: ¿Y qué es lo que comemos cuando comemos Dra.?

Dra. G: esto tiene que ver con la oferta y en este caso la publicidad tiene especial participación; supermercados y kioscos llenos de golosinas con alta cantidad de hidratos de carbono y de grasas. Los kioskos de los colegios ofrecen elementos que van a fabricar niños obesos y no hay oferta allí de frutas frescas o frutas secas. Enseñarles a los niños desde el jardín de infantes, será un desafio para cambiar esta problemática preocupante.

LR: es un aspecto cultural y educativo.

Dra. G: es un problema político. Cuando hay una política de Salud, hay una decisión política de implementar Salud versus dejar que todo sea al libre albedrío del consumo.

LR: Hay un tema que tiene que ver con lo que comemos y la contaminación de los alimentos.

Dra. G: Hay contaminantes de los alimentos que producen obesidad, asma, hipotiroidismo, enfermedades inmunológicas hasta el cáncer. El planeta no es un planeta en el que uno mira un paisaje y está absolutamente limpia el agua, y el nitrógeno y el O2 de nuestra atmósfera estén absolutamente puros. Ya nada de eso es así. Cuando consumimos alimentos también consumimos sustancias que el hombre ha incorporado a la atmósfera, al agua, a los suelos y que son altamente peligrosas porque entre otras cosas tienen acción hormonal (estrogénica o anti estrogénica) tema que he investigado profundamente.

LR: ¿A qué sustancias se refiere?

Dra. G: Estas sustancias con acción hormonal (ya están descriptas más de 10.000) están en los plásticos con los que se envuelven los alimentos, los composites que se utilizan en odontología para reparar muelas, los tuppers que se usan y se calientan con alimentos que luego consumen niños, mujeres embarazadas, mujeres con cáncer de mama. Los plásticos que se calientan en el micro-ondas tienen una sustancia llamada bisfenol A, que es un estrógeno que se acumula en el tejido adiposo y va a seguir actuando en forma indefinida produciendo cáncer, asma, obesidad, baja del número de espermatozoides que lleva a la infertilidad del hombre y en la mujer produce endometriosis que también es una causa de infertilidad. Mamaderas, vasos, cubiertos de plástico que nos ofrecen en los fast foods, recubrimiento interno de las latas de cerveza o en los tetra briks que se calientan en el trasporte también liberan bisfenol A.

LR: ¿Ud lo denominó invasión estrogénica del planeta?

Dra. G: efectivamente. Las aguas de los lagos están contaminadas con otro estrógeno el nonyl fenol que está en los detergentes biodegradables... Las plantas depuradoras de desechos cloacales quitan la escherichia coli de la materia fecal y cargan las aguas con nonyl fenol, un estrógeno inerte (no se degrada con el tiempo) que feminiza las larvas de las truchas. El nonyl fenol y el bisphenol A también producen alteraciones en el neurodesarrollo interfiriendo las etapas de la migración celular ya que estrógenos que impactan en el receptor intracelular e interfieren la acción de la hormona tiroidea que tiene gran importancia en este proceso que sucede en el primer trimestre de la gestación y que traerá severas alteraciones en el desarrollo cerebral. Además producen mutaciones genéticas que van a llegar a la descendencia.

LR: Dra. Ud menciona la industria que contamina el agua, las empresas de comida rápida, los productos de plástico que se calientan, fábricas de plásticos y detergentes y se podría ver detrás del nulo control sanitario intereses económicos ya que estas empresas tienen que sobrevivir.

Dra. G: parece que la utilización de plásticos y detergentes no se pueden suprimir cuando se podría volver a la utilización del vidrio y otro tipo de detergentes sin nonylfenol, que de hecho, existen. En el hemisferio norte no se usan más mamaderas de plástico que se comercializan en el hemisferio sur (!).

LR: ¿Y las verduras, se salvan?

Dra. G: no, no se salvan porque los pesticidas órgano clorados o los herbicidas por ejemplo el 2-4 T o el 2-4 D que forman el agente naranja que se usaba en Vietnam para despejar terrenos y visualizar a los vietnamitas. Se sabe que miles de ellos murieron de cáncer o padecieron enfermedades derivadas del contacto con el agente naranja. Esta cuestión de los herbicidas y agrotóxicos no tiene gran difusión porque es peligroso entender que las empresas que fabrican estos herbicidas también fabrican citostáticos (¡!!). Lo mismo ocurre con entidades de gran difusión en la clínica como el ADD o TDAH o la epilepsia en los que los agrotóxicos estarían implicados y las mismas empresas que lo ocasionan también producen por ejemplo el metilfenidato o los anticonvulsivos utilizados para tratarlas.

LR: Dra. Fíjese que empezamos esta entrevista hablando del Día Mundial de la Alimentación que hace referencia al hambre pero parece ser que la alimentación tiene otras aristas que tienen tanta importancia como la falta de alimentos.

Dra. G: exactamente. La idea es que, ya que me han cedido este espacio, es entender que mucho más allá de la calidad y la cantidad de lo que se toma o se consume también tiene importancia qué es lo que tiene cada alimento y cuando recién hablábamos de agrotóxicos la primera recomendación es lavar exhaustivamente todo lo que sea verde o frutal para eliminar lo que está en la superficie y cuando hablábamos de los plásticos tengamos en cuenta que luego de utilizados los plásticos se incineran y de la incineración del plástico aparece una sustancia altamente cancerígena que es la dioxina que también es un estrógeno y cancerígeno.
Hablamos de aire, de agua, de suelos y de utensillos de cocina, mamaderas de plástico con leche caliente que incorporan hormonas que al bebé decididamente no le corresponde incorporar.

LR: ¿Si quedara alguna duda quisera aportar algo más Dra?

Dra. G: repasar las precauciones, utilizar vajillas de vidrio, cubiertos de acero inoxidable y empezar a pensar que esto parece un cuento de terror porque los agrotóxicos se usan para obtener cosechas con millones de toneladas de alimentos para abastecer a una población mundial en crecimiento, pero uno puede hacer una lectura entrelíneas y concluir que muchos no van a morir de hambre… pero también estaríamos generando futuros pacientes que consumirán citostáticos, anticonvulsivos; etc. Empezar a difundir y conocer esta problemática nos permitirá entender que hay algo más en el plato de comida.

LR: gracias Dra. y Feliz día de la Alimentación para todo@s.

Posted in Ediciones, La Revista.