Inseguridad y Violencia

por Dr. Fernando Mendyrzycki

PobrezaEn estos días, cualquier medio de difusión masiva incluye las palabras o los conceptos de inseguridad y violencia.

Ya no es llamativo que los noticieros de televisión o los medios gráficos muestren, en un alto porcentaje de sus ediciones, asaltos, crímenes, violaciones, secuestros, accidentes en la vía pública, estadísticas de personas fallecidas en cualquiera de estos eventos. Esto hace que la inseguridad y la violencia se vinculen sólo a este tipo de hechos.

La idea es que meditemos sobre aspectos de la inseguridad y la violencia que no tienen la difusión necesaria y que, seguramente, cobran más víctimas fatales que las que se producen en hechos policiales.

Contaminación del medio ambiente, paupérrima asignación presupuestaria a la Salud Pública, protocolos de investigación de medicamentos en humanos, necesidades básicas insatisfechas en gran parte de la población, aumento de la drogadicción, son claros ejemplos de inseguridad y violencia.

Alguna vez nos hemos referido a niños que padecen malformaciones cerebrales que estamos asistiendo, cuyos embarazos cursaron en zonas del Gran Buenos Aires donde han proliferado los denominados “polos industriales” fantasmas que, libres de controles, contaminan napas, atmósfera, alimentos, provocando, entre otras cosas, hipotiroidismo en mujeres en edad fértil.

Es conocido que la hormona tiroidea es esencial en el desarrollo del sistema Nervioso Central y que su déficit dará lugar a malformaciones cerebrales (displasias) que originarán niños con retardo mental severo y epilepsia.

Esto no es inseguridad y violencia?

Convivimos desde hace muchas décadas con Hospitales Públicos que asiste a la población en condiciones muchas veces inenarrables (tengo vergüenza ajena) de estructura edilicia, técnica y humana y actualmente asistimos al fenómeno económico (no soy experto) de arcas llenas por mayor recaudación fiscal y asignaciones de presupuesto para la Salud cada vez más magras.
Los pacientes pediátricos neurológicos hospitalarios padecen convulsiones porque sus padres no tienen medios para adquirir drogas anticonvulsivas (¡!) y los planes que el Ministerio de Salud elabora, probablemente con buena voluntad, para el suministro gratuito de esas drogas, languidecen por falta de presupuesto a los pocos meses de ser publicitados y puestos en práctica.

Esto no es inseguridad y violencia?

La elaboración de un medicamento pasa por varias fases de investigación. La última es la llamada “fase 4” y es aquella en la que se efectúan ensayos con seres humanos.
Una vez me tocó asistir a una niña con un cuadro de severo compromiso neurológico agudo, horas después de habérsele aplicado una vacuna polivalente en forma gratuita en un vacunatorio privado, en forma gratuita. En el momento de la aplicación los padres habían sido instruidos para que, ante cualquier eventualidad se comunicaran con el lugar donde había sido vacunada. Así contemplé con estupor como concurrió al Hospital una lujosa ambulancia en la que fue trasladada a un Centro Asistencial que, de más está decir, estaba fuera del alcance económico de esa familia y donde se disfrazaron los efectos no deseados de la vacuna con diagnósticos como “meningoencefalitis”.
En esos denominados “protocolos de investigación” están involucrados algunos colegas que reciben generosos honorarios por parte de laboratorios multinacionales que patrocinan esas investigaciones.

Esto no es inseguridad y violencia?

Son por todos conocidas las situaciones que se generan por determinadas políticas socioeconómicas.
Desocupación y necesidades básicas insatisfechas fueron parámetros que se manejaron y se manejan diariamente en los medios y reflejan, superficialmente, la realidad viviente.
Simultáneamente se asiste a niños que son referidos por Trastornos de Conducta y Aprendizaje.
Está claramente claro y no lo digo yo, que la capacidad intelectual de estos niños se ha visto indudablemente deteriorada por desnutrición calórico-proteica-afectiva y por asistencia educativa deficiente en Escuelas superpobladas y con infraestructura similar a la comentada para los Hospitales-

Esto no es inseguridad y violencia?

Qué mejor terreno que el déficit intelectual y las carencias socioeconómicas y afectivas para que se instalen en esa población de púberes y adolescentes mecanismos para evadirse de tanta pesadilla como la drogadicción?
El escritor Osvaldo Bayer menciona en un artículo de Página 12 (16.2.08) una publicación del investigador alemán Wolfgang Kunath, llamada “El éxtasis de los pobres” donde habla de nuestras “villas miseria”. En ese trabajo publicado en un diario alemán Kunath habla del “paco”, pasta base mezclada con cocaína (pa-co) que se consigue a precios “accesibles” en los “negocios del ramo”

Esto no es inseguridad y violencia?

Ehhh qué pasa Doctor? Ud es Neurólogo Infantil. Ahora se está metiendo en política?

NO Señor, solamente reflejo que tengo pacientes con displasia cerebral, que se atienden en Hospitales Públicos sin la mínima garantía de infraestructura adecuada, que son víctimas de ensayos terapéuticos de los que no son beneficiarios sino víctimas, que la situación socioeconómica que padecen los hace acreedores de un futuro intelectual apto para fracasar en la escuela y ser rotulados de incapaces, enfermos mentales, vagos, y terreno fértil para entrar en flagelos como la drogadicción.

Asisto a esos pacientes víctimas de inseguridad y violencia mientras los medios vinculan estas dos palabras exclusivamente con asaltos, violaciones, asesinatos y accidentes de tránsito.

No hablan de las causas que realmente generan inseguridad y violencia.

Porque la inequidad, la desigualdad, la pobreza, la desprotección del Estado (falta de acceso a la salud y la educación) siembran violencia e inseguridad.

Estamos pues, viendo según el cristal con el que nos quieren hacer mirar.

ESTO TAMBIÉN ES INSEGURIDAD Y VIOLENCIA.

Dr. Fernando Mendyrzycki
Neurólogo Infantil Universitario

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