¿Los espero a cenar?

por Daniel Garcia Fioravanti
amigosCheff de cocina

Somos cocineros profesionales pero otras veces, sin sacarnos el delantal, nos deleitamos con la aplicación de nuestro oficio para agasajar a los amigos y ahí, en ese instante, seguimos fieles a nuestro saber e identidad pero en una atmósfera más relajada. Sin embargo, cuando la cantidad de comensales es significativa, se nos plantea el interrogante de cómo ejecutar la tarea con el compromiso de siempre sin desatendernos de la reunión en sí, de la charla amena, del ritual de la amistad.

En nuestra formación aprendemos, entre otras cosas, a concebir la cocina en su totalidad, sin dejar detalles al azar. Dentro de la gama de conceptos adquiridos, existen pautas de armado, de planificación e incluso técnicas de cocción que nos permiten cumplir con el papel principal sin desatendernos del sabor del encuentro con los seres queridos.

Pongamos las cosas en concreto. Supongamos que a comienzo de semana tenemos en vista una cena programada para el jueves a la noche y que recibiremos a 10 personas.

Lo primero que debemos activar de inmediato es un orden de actividades. Cada una independiente de la otra pero como partes de un mismo engranaje que deberá funcionar aceitadamente a la hora de la verdad. Entrarán en juego, entonces, desde cuestiones sencillas como puede ser la disquisición de los comensales entre hombres y mujeres, a temas vitales como la provisión de bebidas, materias primas y alimentos para confeccionar el menú que hemos elegido para la ocasión.

Lo ideal sería tener las compras medianamente resueltas pera poder enfocarnos el miércoles en aquellas elaboraciones de base -tomates confitados, morrones asados, fileteado de carnes, corte de verduras- que puedan reservarse en heladera e impliquen un adelanto sustancial de cara a la confección final de los platos.

Llegado el día del evento, con anticipación organizamos los espacios, tenemos ordenados los elementos necesarios en la cocina, verificamos la temperatura de las bebidas y hacemos un repaso general para no quedarnos cortos con la cantidad de comida.

Tres horas antes de la llegada de la gente, nos pondremos a trabajar ya en el plato principal, para darnos el tiempo necesario de cocción. En este caso serán unos exquisitos Tacos Mexicanos. Cocinaremos en un recipiente acorde y durante 10 minutos las carnes fileteadas, luego se les sumarán las verduras - cebolla blanca, morrón rojo y verde, tomate triturado para dar humedad- y caldo de res. Una vez cocidas las verduras, se aplicará sal y picante.

De esta manera, con la mesa preparada, los invitados podrán ponerse cómodos en sus sillas para saborear la comida en tortillas tibias y en platos chicos, con el acompañamiento de ensaladas de vegetales.

Llegada la hora de comer, el cocinero sentirá el goce de la tarea cumplida y, entre bocado y bocado, no se perderá ni un sólo detalle de la charla con amigos.

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