Cuando el vino también hace terapia

spa-packagesSegún narran algunas crónicas de la época, Cleopatra, Reina de Egipto, tomaba baños de leche para aclarar y limpiar su piel. El dato no parece descabellado si lo enlazamos con el perfil que la historia ha dado a esta dama fuerte de la historia antigua. Pero yendo al presente, y al punto en cuestión, en la actualidad, entre las muchas variantes para provocar los mismos efectos beneficiosos para el cuerpo está la que toma el vino como punta de lanza. Sí, como leyó. El producto derivado de la uva no sólo se limita a deleitar el paladar; ahora, en el siglo XXI, es un elemento de terapia para la salud. Los balnearios y centros de Spa (salud por el agua) de muchos lugares del mundo lo incluyen entre sus tratamientos de estética.

El término vinoterapia nace de la fusión de las terapias alternativas y los beneficios terapéuticos del vino. La vinoterapia nació en la región de Graves, cerca de Burdeos (Francia), lugar donde se encuentran algunas de las bodegas y viñedos más antiguos de Europa. Sus precursores fueron Matilde Cathiard y Bertrand Thomas. Este tratamiento se ha expandido por todo el mundo, teniendo posibilidad de realizarse baños de vino no sólo en Francia, sino también en otros países como España, Italia, Argentina o Brasil.

El vino contiene antioxidantes. Los antioxidantes tienen la propiedad de neutralizar los radicales libres. Los radicales libres son los responsables de la oxidación de las células de la piel, que de esta forma envejece. Dado este proceso aparecen más arrugas, manchas y la piel pierde consistencia, de tal forma que aparecen las patas de gallo, la papada debajo del cuello o la piel colgante debajo de los brazos.

Los que defienden la vinoterapia aseguran que los efectos de la misma, además de recuperar la piel, tonificarla e hidratarla, proporcionan una mayor consistencia a los músculos de los brazos y de los músculos en general y una mayor firmeza en los senos. Además, dentro de la vinoterapia se incluye un masaje con el fin de liberar la tensión muscular. Como consecuencia del masaje descansan los miembros cansados y se proporciona una sensación muy relajante para todo el organismo.

Los vinos más utilizados son:

- Lambrusco: rico en minerales, ayuda al mantenimiento de la piel.
- Sauvignon: tiene propiedades tranquilizantes; es usado habitualmente para dar masajes.
- Chianti: también ofrece propiedades relajantes.
- Cabernet o Merlot: ayudan a eliminar células muertas de la piel.
- Rioja: diversos tratamientos de salud y cosméticos.

caprichosBurdeos (Francia) fue la zona que comenzó a ver en el vino algo más que un complemento gastronómico. Matilde Cathiard y Bertrand Thomas fueron los primeros en inaugurar, en los alrededores de la ciudad francesa, los primeros tratamientos de vinoterapia, que rápidamente se difundieron siguiendo su misma filosofía por Italia, Canadá y Estados Unidos. Las zonas elegidas tienen una profunda vinculación a las viñas y su crianza. Ha sido allí donde los centros de tratamiento, balnearios y spas han ubicado sus instalaciones para ofrecer hidromasajes de Chianti, Lambrusco, Cabernet o Merlot.

En la región de la Romagna y en las termas de Salvarola (Italia), se combinan las aguas termales con los masajes de uva Lambrusco apenas cultivada y se realizan aplicaciones de mosto fresco de Trebbiano. Según los expertos, la vinoterapia a través de los tratamientos consigue reducir el abdomen, afirmar los glúteos, tonificar los senos y rejuvenecer la piel. En Niágara on the Lake (Canadá), una región rica en vinos, muy próxima a Toronto, más de una veintena de visitantes a la semana solicitan el tratamiento estrella del Balneario White Oaks: “Frotado y masaje néctar de Niágara” y que tiene como base el vino.

En España, una localidad tan rica en caldos como la de Peralada (Cataluña) alberga el primer balneario del vino en el Hotel Golf Peralada. El vino posee propiedades medicinales, un minucioso desglose de un racimo de uva aporta una idea clara de cada una de sus propiedades y sus efectos sobre el organismo. La rapa es la parte herbácea y contiene taninos, potasio, calcio y agua; la piel contiene gran cantidad de elementos como las enzimas, proteínas, vitaminas, sales minerales y polifenoles (excelentes antioxidantes); la pulpa, es la parte interior y contiene azúcares y ácidos.

Como no podía ser de otra manera, Mendoza es pionera en Latinoamérica en el tratamiento saludable basado en la uva y el vino. Se utilizan distintos tipos de uva, de mostos, de vinos o de aceites derivados, que tienen la virtud, entre otras, de ayudar a mantener joven el organismo gracias a los agentes antioxidantes del vino.

El más característico es el “Brillo Vino de Mendoza”, en el cual se aplican cremas a base a uva y pepitas de uva molidas. Pero también está la “Máscara corporal de Uvas”, tratamiento antioxidante destinado a proteger la piel de los agresores ambientales. El tratamiento comienza por una limpieza corporal con semillas de sésamo natural, que produce una acelerada renovación celular al eliminar la capa de células muertas existentes. Luego la máscara de vino, rica en vitamina E, le otorga a la piel firmeza y nutrición dejándola saludable y elástica.

El vino, en definitiva, puede ser saludable en más de una medida.

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