Agosto 2018

Desde el mes pasado, comenzó a procesarse el llamado a Concurso de Funciones para los Hospitales Provinciales, esto es Jefaturas de Sala y de Servicio.

Siempre es loable que se cumpla con las pautas de la Ley de Carrera, por cuanto si bien en varios aspectos de su contenido merecería una revisión, es la normativa vigente y hasta tanto se modifique, debe respetarse tal como está, aunque genere algún que otro contratiempo.

No obstante, debe reconocerse la necesidad de plantear perentoriamente algunas cuestiones, cuyo esclarecimiento es fundamental para una adecuada estructuración de los recursos profesionales dentro de la oferta del Sistema Sanitario Provincial.

Entre ellos resalta por su trascendencia, la definición o en tal caso redefinición de las llamadas Incumbencias Profesionales.

El caso paradigmático, aunque no excluyente, es el de los Servicios de Salud Mental.

En ese aspecto, la controversia respecto de qué profesiones están habilitadas para ejercer las Jefaturas de Sala o de Servicio, concretamente, si indistintamente pueden ser médicos o psicólogos y eventualmente algún otro profesional del equipo de salud, supera los alcances de la Ley 10471 (Carrera Hospitalaria), ya que concurren en su consideración otras normas, particularmente la que definen las incumbencias de los Licenciados en Psicología (Res.343/09 Ministerio de Educación de la Nación, recientemente modificada por la Res 1254/18 del mismo organismo), muy especialmente la Ley 26657 de Salud Mental, y hasta un Fallo de la Suprema Corte de Justicia (31/8/2007), que define taxativamente que la Jefatura de Servicio debe ser ejercida por un médico.

Este último instrumento, sin duda un logro trascendente del Colegio de Médicos del Distrito II, parecería haber sido superado por la vigencia de la Ley de Salud Mental, que la Provincia de Bs As tomó como propia con posterioridad a dicha Resolución, y que contempla el ejercicio de las jefaturas a manos de Psicólogos.

La Ley de Salud Mental, que se erige hoy como la máxima referencia jurídica para encuadrar los temas en cuestión, merecería largas consideraciones, que no es el caso desarrollar aquí, no obstante se torna indispensable, señalar algunas particularidades de dicha norma.

No es sencillo, teniendo en cuenta que estamos frente a un producto legislativo desarrollado en 12 capítulos que contienen 46 artículos en 24 páginas con un reglamento de otras 32.

Que se ha trabajado, no hay duda. Aunque en realidad en la factura legislativa, no siempre lo que abunda no daña. Palabras más, palabras menos. Palabras.

Comisión Directiva
Círculo Médico Lomas de Zamora