Abril 2018

Al crónico déficit estructural del sistema de salud, en términos de infraestructura edilicia y tecnológica, que ha afectado indistintamente, salvo excepciones, tanto al sector estatal como al privado, se ha agregado desde hace algunos años la carencia de recursos humanos.

Particularmente los médicos, poco a poco nos hemos ido convirtiendo, por utilizar una nominación en términos productivos, en un insumo cada vez más difícil de disponer para cubrir las necesidades de Clínicas y Hospitales.

Este fenómeno, comenzó siendo una particularidad de algunas especialidades, tal el caso de la Neonatología o Terapia Intensiva, y se fue extendiendo a toda la práctica médica, hasta convertirse en un serio problema, el cubrir guardias pediátricas, funciones de mayor jerarquía, o urgencias los fines de semana.

Además ya se ha instalado como un clásico, que queden vacantes en la oferta de Residencias.

Todo este fenómeno se hace difícil de explicar, cuando la cantidad de médicos por cada 1000 habitantes, sigue estando por encima del requerimiento técnico para cualquier servicio de salud. Que por más que exista alguna asimetría en la distribución en la cantidad de médicos, el problema del que estamos hablando, afecta especialmente centros urbanos, que es donde asienta la mayor concentración de profesionales.

Y además la carrera de Medicina sigue siendo una de las más demandadas.

Evidentemente no es un problema cuantitativo, y además el reservorio de futuros médicos es enorme, porque como se dijo, la Medicina sigue siendo una carrera de tipo aspiracional en términos sociales.

Es decir que hay una restricción de tipo funcional en la oferta de médicos. Esto es, estamos en cantidad suficiente, pero no dispuestos a determinados trabajos o condiciones de trabajo.

Condiciones de trabajo incluye por supuesto el nivel de remuneraciones, pero no se limita a ello. Cada vez más, se busca, y no sin razón, trabajo de calidad, que incluye capacitación, ámbito de trabajo confortable y saludable, seguridad, y en lo posible una Carrera Médica , con un dinamismo distinto al que ha regido a muchas generaciones.

Cuando decimos Carrera Médica, no nos limitamos al ámbito hospitalario, también se pretende en el ámbito privado, una forma de trabajo, más allá de una mayor demanda de relación de dependencia formal, de una inserción laboral y profesional diferente.

Los más nostalgiosos, podrán decir “los pibes jóvenes ya no quieren trabajar como lo hicimos nosotros”.

Sin embargo, no se trata de establecer juicios de valor, ni quedarse anclados a una estructura y una dinámica profesional que se ha ido modificando, y lo seguirá haciendo, de la mano de los cambios sociales y sobre todo generacionales.

Ello nos obliga a a todos a desperezarnos para repensar el rol del recurso médico en un sistema en el que, nos guste o no, ha amanecido un nuevo paradigma.

Comisión Directiva
Círculo Médico Lomas de Zamora