Marzo 2018

El 8 de marzo de 1908, 15.000 mujeres se manifestaron por las calles de Nueva York para exigir un recorte del horario laboral, mejores salarios, el derecho al voto y el fin del trabajo infantil. El eslogan que eligieron fue “Pan y Rosas”; el pan simbolizaba la seguridad económica, y las rosas, una mejor calidad de vida. Ya había habido otros 8 de Marzo y otras manifestaciones con los mismos reclamos.

En pleno siglo XIX, Cecilia Grierson hubo de solicitar un permiso especial para ingresar a la Facultad de Medicina de Buenos Aires y fue ella quien ejerció su propia defensa por escrito, anteponiendo su vocación por sobre todas las cosas. Su actitud, contraria a las normas morales y éticas de la época que delimitaban el espacio laboral para los hombres en la calle (oficinas, reparticiones públicas, emprendimientos privados, ejerciendo su profesión) y para las mujeres en el hogar, sin posibilidades de integración social, escudadas en un trabajo por más digno que este fuera, provocó rechazo, burla y crítica, tanto de sus compañeros como de sus superiores. No era posible que a la mujer que tuvo la audacia de obtener en nuestro país el título de médica cirujana, se le ofreciera alguna vez la oportunidad de ser jefa de sala, directora de algún hospital o se le diera algún puesto de médica escolar, o se le permitiera ser profesora de la Universidad.

Los casos de violencia conmocionan a la comunidad médica, que ya viene denunciando la creciente ola de agresiones a los profesionales, especialmente médicas mujeres, por parte de familiares y pacientes.

Las consecuencias no son inocuas y dependen de la frecuencia y severidad de los hechos reportándose secuelas sicológicas como síndrome postraumático, insomnio, depresión, burn out, cambios de conducta como aumento de los estudios complementarios o derivaciones a centros especializados.

Es un compromiso de las autoridades de Salud, las Federaciones y Entidades Primarias que agrupan a nuestras colegas tomar las medidas que correspondan para salvaguardar la integridad física y psíquica de las médicas mujeres aunque exista la sospecha de que hay razones más profundas que explican las actitudes violentas de la población que escapan al área de Salud.

Nuestra adhesión al 8M

Comisión Directiva
Círculo Médico Lomas de Zamora