Julio 2016

Julio 2016

Aun a riesgo de desnudar la poca creatividad para describir un nuevo mamarracho legislativo, no se nos ocurre otra cosa que apelar a la omnipresente metáfora Discepoliana- La Biblia y el Calefón.

“Da lo mismo…”

Ese y no otro ha sido el marco conceptual que animó al legislador para sancionar la Ley 14802 que vino a modificar el régimen de Colegiación Obstétrica, su mandato abarca tanto “funciones de promoción, prevención, recuperación y rehabilitación de la salud sexual y reproductiva de la mujer, en todos los niveles de atención como de “docencia, investigación, asesoramiento, administración de servicios y participación en el campo de pericias devenidas en el ambito medico legal”

Con el nuevo régimen las licenciadas en obstetricia tienen además la posibilidad de “prescribir vacunas del calendario Nacional y fármacos del vademecum obstétrico de acuerdo a las tareas de promoción y prevención de la salud”.

Diseñado en función de su perfil profesional, el vademecum obstétrico comprende una lista acotada de medicamentos para la prevención y promoción de la salud materno-infantil en la etapa preconcepcional, gestacional, el período del parto, el alumbramiento y puerperio: ácido fólico, hierro, antiespasmódicos, anti-nauseosos, anestésicos, ocitocitos, gammaglobulina anti Rh, y las diversas vacunas previstas en el calendario nacional.

Las obstétricas pueden asimismo brindar asesoramiento, consejería e indicar métodos anticonceptivos, colocar dispositivos intrauterinos (DIU) y realizar consultas que permitan detectar precozmente el cáncer cérvico uterino y mamario a fin de lograr una derivación rápida al especialista que corresponda según cada situación.

Difícilmente pueda fundamentarse con seriedad y rigor científico la laxitud de las incumbencias profesionales.

No se trata de competencias gremiales ni reivindicaciones laborales.

Se trata del propio ejercicio de la medicina, cuya ciencia y arte no aceptan ser convalidados por los usos y costumbres.

Es la propia concepción de la ciencia médica la que el legislador ha violentado.
Cómo puede concebirse un “vademecum acotado”, como si los fármacos autorizados a ser prescriptos por las Licenciadas en Obstetricia no tuvieran impacto sistémico.

Al igual que el implante de un DIU y la detección precoz de patología oncológica, no requieren acaso de la debida intervención del medico entrenado para ello?

Un sinnúmero de preguntas podrían agregarse.

Solo Discepolo podría darle respuesta, un Cambalache.

Comisión Directiva
Círculo Médico Lomas de Zamora