La Revista Noviembre 2017


 

celiacos150x150Enfermedad Celíaca:
descorrer el velo

El prestigioso gastroenterólogo Julio Bai habló en profundidad sobre diagnóstico, tratamiento, estudios recientes y estadísticas...

 
 
Leer más...

obligado150x150La defensa de las cadenas en el Paraná

El 20 de noviembre es el Día de la Soberanía Nacional. Se celebra en recuerdo de la resistencia de las fuerzas de la Confederación Argentina, en 1845, frente a la invasión de una flota anglo-francesa...

Leer más...

BuenaVida150x150Buena Vida

La gama infinita de mezclas, ingredientes, recetas y texturas, cuando de cocina hablamos, nos lleva justamente a hacer foco hoy en la alimentación saludables...
 
 
 
Leer más...

Espíritu medieval en Lomas

medieval1 En el marco del aniversario de la Casa de la Cultura el CMLZ organizó a través de la CODIC, una Feria Medieval. Hubo puestos de artesanos, juegos recreativos y música. Fue un auténtico viaje al pasado remoto.

Los curiosos no salían de su sorpresa. Miraban y no podían con su asombro. A lo lejos, dos jóvenes ataviados de vestimentas medievales y armados con escudo y espada -obvio de materiales inofensivos-, se trenzaban como chicos en una contienda lúdica al estilo Gladiador. Como si estuvieran en un coliseo, cientos alrededor hinchaban eufóricos por uno u otro. Cansados de tanto lance, a los minutos los combatientes se abrazan como caballeros y se van cada uno a un puesto a reponer calorías perdidas.

Imágenes como esta hubo muchas en la feria medieval que se celebró el cinco de noviembre pasado, con el apoyo del Círculo Médico de Lomas, en el tramo de Colombres donde está la sede de la entidad -entre Yrigoyen y Sarmiento-, y el Pasaje González, con un escenario puesto frente a la Casa de la Cultura.

Se trató de un acontecimiento muy pintoresco, pero también enriquecedor, que permitió que mucha gente -se calcula que pasaron por el lugar entre 5 y 7 mil personas- disfrutaran, se rieran, se asombraran y, por sobre todas las cosas, aprendieran sobre costumbres de una época prolongada y clave de la historia.

medieval-5Viajar al pasado es la consigna madre de este tipo de iniciativas, convertidas en fenómenos culturales en Europa y que, luego de insertarse en los Estados Unidos, iniciaron un tibio derrotero en Latinoamérica para transformarse, en los últimos años, en auténticas celebraciones masivas.

Argentina no ha sido la excepción. El movimiento medieval ha venido creciendo desde hace una década y en distintos rincones, más que nada en los centros urbanos principales, las ferias dejaron de ser una rareza. Se organizan cada vez más y con mayor sofisticación. Internet ha sido fundamental, como puerta de acceso a información, haciéndose eco, sin embargo, de una necesidad, de una inquietud. Aunque nos parezca llamativo, hay muchos hombres y mujeres que por el peso de sus raíces, sienten la vocación de bucear en las costumbres pasadas y hacer algo con ello.

Sol Burzaco, organizadora de la feria medieval en Lomas, explica que es un universo cada vez más amplio el de los artesanos que elaboran sus productos -de cualquier clase- apelando a las técnicas antiguas; del mismo modo que hay muchas personas que motivados por iguales propósitos no se cansan de estudiar la Edad Media para, en una atmósfera distendida, compartirla con los demás.

En este último lote están los llamados Recreadores, ni más ni menos que mujeres y varones que, durante las ferias, se encargan de integrar al público en actividades lúdicas-formativas. Basta con estar, para entender de qué se trata. Sin importar el sexo o la edad, los más audaces se confunden en una atmósfera de juego y diversión, sin importar apariencias ni miradas ajenas. Con la música de un gaitero de fondo, y la nutrida exposición de gastronomía, objetos y accesorios manufacturados con los métodos originales de la Edad Media.

medieval4Se detecta en la multitud a caras conocidas, pero Burzaco nos señala rostros que ella bien conoce. Se trata del “público fiel” que viene incluso de otras ciudades para no perderse la oportunidad y ser parte.

El estar presente, invita, sino uno se lo propone, a vivir la experiencia como si fuera real, abstrayéndose de la cotidianeidad, de los problemas de la semana, de las obligaciones. Lo saludable es que el ambiente festivo y distendido se contagia; quizás ahí radique la verdadera esencia de la feria. Y esto en Lomas se percibió desde el comienzo, cuando empezaron a llegar los primeros visitantes, hasta el final.

Se vienen al recuerdo varias imágenes alegres. La que resume todas es el instante en que el grupo de recreadores -que no cobran un peso por estar-, arman dos bandos. De un lado, el muro de escudos y del otro, las fuerzas enemigas que atacan e intentan perforarlo. Cuánta pasión y esmero. Se nota que vieron a Mel Gibson en Corazón Valiente.


Sin detalles al margen

Organizar la feria no fue fácil. La idea se puso en marcha cuando Andrea Italiani, directora del Taller de Arte de la Casa de Cultura, se puso en contacto con Sol Burzaco. Fijaron la fecha, pidieron las autorizaciones correspondientes y coordinaron tareas, principalmente para dotar al espacio de la debida infraestructura. El resultado fue óptimo, mejor del esperado. Hubo 53 puestos de artesanos y cientos de voluntarios dedicados a las actividades de recreación. Fue importante el apoyo del Municipio, que brindó el escenario, equipos de sonido y personal de Tránsito para cortar las calles. Habrá seguro una nueva versión en 2018.


Perfil de emprendedora

solLo suyo es la cocina. Pero como buena amante de la mitología y la historia, Soledad Burzaco no se contenta con los platos típicos. Miembro activo de la Cámara de Artesanos Medievales, su pasión por la combinación de aromas y sabores bucea en la memoria del pasado, en las costumbres regionales, en las recetas de otros tiempos. No son preparados sofisticados, sino más bien distintos. Muchas veces similares a los típicos de la mesa familiar, aunque con ingredientes y cocciones diferentes. Soledad leyó con devoción las historias de héroes mitológicos y en ese camino se maravilló con la cultura escocesa, especialmente con la organización autosuficiente y cooperativa de los clanes.
Como chef orientada a la comida de colectividades, se vinculó y empezó a participar de las ferias medievales. En 2013 se puso un puesto y de ahí fue metiéndose más y más en el tema. Su inquietud la llevó a imaginarse del otro lado, planificando, armando, nucleando. La de Lomas, celebrada en noviembre, fue su segunda experiencia como organizadora de ferias medievales.
Cuando salga esta nota, estará trabajando en el restaurante de Mar del Plata, hasta el cierre de temporada en marzo. Seguramente estará visualizando la tercera.


Buena vida

por Daniel Garcia Fioravanti
Cheff de cocina

La gama infinita de mezclas, ingredientes, recetas y texturas, cBuena-Vidauando de cocina hablamos, nos lleva justamente a hacer foco hoy en la alimentación saludable.

La utilización de grasas saludables como los aceites, por ejemplo de oliva. Lo magro de las carnes y su punto adecuado de cocción, lo fresco de las verduras y su correcta manipulación al lavarlas para ser consumidas crudas o cocinarlas y la incorporación de legumbres y cereales a nuestra dieta. Mejorarán la calidad de nuestra alimentación llevando así una vida sana y alejada de problemas cardiovasculares o desequilibrios.

No podemos dejar de nombrar al desmedido uso de sal en nuestras preparaciones ya que para su reemplazo hablaremos de hierbas frescas o deshidratadas especias autóctonas o de otras etnias o jugo de limón y otros cítricos.

Plasmar nuestros deseos y sentimientos en un plato no es tarea fácil ya que la realización de una preparación depende de varios participantes irreemplazables como nuestros proveedores de confianza, la disponibilidad de las mercaderías intervinientes y fundamentalmente el tiempo para realizar nuestra obra maestra con seguridad y alegría.

La falta de tiempo para las realizaciones nos jugará en contra a la hora de pensar en hacer bien las cosas.

Una vez frente a nosotros tomaremos más tiempo para celebrar el banquete.

Sin hablar de codornices en salsa de champagne con verduras baby horneadas. Solo hablamos de un sándwich de pan negro semi-tostado untado con queso blanco y cigoulet con vegetales y atún. Quizá esta haya sido nuestra obra maestra del día. Igual de saludable e igual de gormet.

Es claro que al hablar de cocina hablamos del arte de combinar, ordenar, expresar, seleccionar y tantas otras acciones que al unirse dan forma a nuestro alimento. Fuente de la vida en mente y cuerpo.

Entonces si de arte hablamos colocaremos a nuestros platos a la par de las grandes obras de arte de los más importantes museos del mundo. Con la diferencia de que estas se hacen cuatro veces por día, para solo ser vistas por una o pocas personas por tan solo algunos minutos u horas.

Por eso es importantísimo generar el tiempo necesario a nuestra alimentación. Teniendo en cuenta todas las fases que intervienen: compras, seguridad, cocción y consumo.

Desde la neurociencia realizar y consumir nuestros alimentos genera endorfinas y aumenta el estado de emociones positivas del día a día. Derribando gran parte del stress que podemos padecer.

Entonces como cocinero solo me queda activar esa chispa que todos llevamos, en mayor o menor grado encendida, en nuestro quehacer diario, pero también en nuestro corazón. Que ni más ni menos expresarnos como verdaderos artistas para satisfacernos y satisfacer.

Enfermedad Celíaca: descorrer el velo

celiacos00El prestigioso gastroenterólogo Julio Bai habló en profundidad sobre diagnóstico, tratamiento, estudios recientes y estadísticas.

El doctor Julio Bai es una referencia mundial en gastroenterología. Tiene su Consultorio en Banfield, pero su intensa actividad lo lleva de un lado al otro, especialmente como conferencista o cuando lo invitan a exponer los alcances de las investigaciones que realiza con su equipo de trabajo. Acaba de participar del Simposio internacional de Enfermedades Celíacas en Nueva Delhi y del Congreso Mundial de Gastroenterología que se desarrolló en EEUU. 

Después de una trayectoria tan extensa en el ámbito hospitalario, la docencia y el estudio parece enfocado últimamente en la investigación, en la búsqueda de las causas, en la paciente tarea de cotejar datos y profundizar en el conocimiento.
La Revista lo contactó por un propósito particular, la denominada Enfermedad Celíaca.

Habla pausado, y acude a ejemplos en forma permanente. La complejidad de una patología sobre la cual se tienen más dudas que certezas, quizás lo lleve a detenerse en datos, en referencias pasadas, y obviamente en lo que está sucediendo. Ha tenido no pocos inconvenientes en su afán de poner luz en determinadas cuestiones, incluso con colegas. ¿La razón?; que tanto el sub diagnóstico de la enfermedad, como el sobre diagnóstico, obedezcan básicamente, entre otros motivos, al desconocimiento médico.
Desde hace mucho tiempo se sabe que un mínimo porcentaje de personas que sufren la enfermedad ha sido diagnosticada; la cifra promedio mundial estaría en el 10 por ciento, con algunas excepciones en países con eficiente control sanitario como Finlandia, por citar un caso.
Como contracara de un mismo problema, surge la realidad de que existe un alto porcentaje de diagnósticos erróneos.
Bai concluye en que “la falta de capacitación y de especialización en enfermedad celíaca de quienes realizan los estudios anatomopatológicos y de laboratorio que permiten su diagnóstico es, en definitiva, el origen de todo”. Y para rubricarlo dice que los secretos que anidan en el intestino delgado son difíciles de revelar, excepto a una mirada preparada.
Todavía parecen resonarle las críticas de cuando, hace unos diez años, presentó en un seminario los resultados de un estudio que impulsó para poner en contexto su idea.
Consistió en reevaluar a pacientes que habían recibido diagnósticos de enfermedad celíaca en centros privados.
Al analizar las biopsias y los estudios serológicos realizados conjuntamente en el Hospital Udaondo, se reveló que de ese total, sólo el 41 por ciento era realmente celíaco.
Decir entonces que el error se debía subsanar con “mejor educación médica” no cayó del todo bien. “Se armó un revuelo bárbaro -recuerda-, había mucha bronca hacia mí porque había demostrado una falencia, pero nadie se tomó el trabajo de demostrar si estaba equivocado”.

¿Trajo alguna consecuencia aquel episodio?
Sí, por supuesto, de aquella tasa de error tan alta entre un diagnóstico y otro, pasamos a una reducción de ese margen casi a la mitad, lo cual revela que muchos asumieron que no estaban haciendo las cosas bien”.
La intolerancia al gluten, proteína presente en los alimentos, obliga a criterios de diagnóstico determinados. Dos son fundamentales. La serología de anticuerpos y la biopsia. La clínica es variable. “La celiaquía se caracteriza por síntomas como la diarrea, el descenso de peso o la anemia, que son comunes a otras afecciones -respondió Bai-. Por otro lado, las pruebas serológicas a veces pueden dar negativo incluso en celíacos y, por eso, se deben complementar con una biopsia de intestino.” Además hay síntomas poco frecuentes como la constipación, el reflujo y freactiras frecuentes que no se piensan como enfermedad celíaca.
Como siempre, el buen camino en el procedimiento depende de la capacidad profesional y de los medios a disposición. Eso ya es claro según la opinión de Bai, conocedor como pocos del universo diverso de la enfermedad celíaca. Al punto que no siempre se presenta con el mismo rostro. En este punto, por ejemplo, aclara que “puede ser una enfermedad difusa que aparece desde el duodeno hacia abajo y va reduciendo su intensidad a medida que sigue en el intestino delgado, pero en muchísimos de los individuos que son no sintomáticos o escasamente sintomáticos la enfermedad es muy posible que se desarrolle en forma de parches.

¿Entonces?
Ahí es necesario tomar múltiples biopsias en lugares muy bien predeterminados. Actualmente se sabe que hay hasta una forma mínima de enfermedad celíaca que sólo compromete el bulbo duodenal y es tremendamente sintomático. Porque básicamente la enfermedad produce síntomas por una alteración en fenómenos de inmunidad y no por mala absorción como se creía antiguamente.

- Dr. Mendyrzycki: Hace diez años veía dos o tres chicos con síntomas de autismo por año. Ahora veo tres por semana. Quería preguntarle si hay alguna vinculación con la enfermedad celíaca.
Lo que puedo decir es que no hay evidencia científica que lo demuestre. En líneas generales sabemos que la enfermedad celíaca tiene una importante posibilidad de tener sintomatología neurológica (cefaleas, depresión), pero también generar trastornos neuropáticos periféricos, centrales, ataxia, por mencionar algunos.
De hecho, la enfermedad es autoinmune y esa autoinmunidad se dirige contra una proteína esencial en el organismo que se llama transglutaminasa; enzima esencial en el desarrollo de los huesos, los glóbulos rojos, el funcionamiento del cerebro.

- Dr. Mendyrzycki: ¿Y qué puede comentarnos sobre la microbiota que está tanto en el tapete?
La microbiota (flora intestinal) del tubo digestivo de los celíacos se altera con la reducción de algunas especies bacterianas importantes y un cambio en la relación entre bacterias que son antiinflamatorias respecto de otras que se empoderan y que son proinflamatorias. De ahí se conceptúa que parte de lo que les pasa a los enfermos celíacos tiene que ver con la participación de la microbiota. También se sabe que los enfermos celíacos tratados recomponen la flora bacterianas -obviamente sin llegar a hacerlo como las personas comunes-.

En relación a este tema ustedes hicieron un estudio, ¿no es verdad?
Sí, fue en el año 2013 y lo enfocamos en torno a una bacteria que se llama bifidobacterium infantis y juega un papel importante en la digestión. Conseguí que una empresa norteamericana me regalara lotes y los aplicamos al tratamiento con enfermos celíacos que seguían consumiendo gluten en importante cantidad. Vimos enseguida que al administrarles esa bacteria mejoraban notablemente en su sintomatología. Con este mismo criterio el año pasado publicamos un trabajo sobre las biopsias de un enfermo para ver qué cambios se estaban produciendo en la mucosa del intestino. Porque hasta ese momento se creía que la potencial forma de acción de los probióticos era la destrucción de la proteína de las harinas. gluten03En nuestra investigación demostramos que lo que cambia el bifidobacterium infantis esuna parte de la inmunidad, muy importante en la producción de síntomas, que se llama inmunidad innnata. El primer concepto que siempre aparece es que a pesar de que la persona dice hacer dieta libre de gluten, algo de la proteína se escapa durante la ingesta. Entonces, dado que el uso de probióticos es altamente efectivo en el manejo de los síntomas en la gente que consume mucho, hipotetizamos que obtendríamos muy buenos resultados en aquellos que consumen gluten en mínimas cantidades.
Se sabe que de la gente celíaca tratada hay un 40 por ciento que persiste con algunos síntomas. En este contexto se están hoy investigando nuevas drogas para llevar a la remisión clínica de estos pacientes.

Doctor, ¿cómo es posible que no se pueda controlar el consumo de gluten y se “escape” aunque sea en porciones mínimas?
Porque un 20 por ciento de los productos denominados libres de gluten, tienen concentraciones por encima de lo permitido.

O sea qué por más precauciones que se puedan tomar...
El riesgo es latente. Hay algunas precauciones que pueden tomarse a partir de la dieta libre de gluten natural, es decir, ingerir alimentos primarios que sabemos que no están contaminados (carnes, verduras, etc) Ahora bien, si yo compro un producto procesado, aun cuando tenga el logo “libre de gluten”, se ha constatado que un 20 por ciento de los que están en el mercado transgreden el código alimentario.

¿Tiene la gente conciencia de esto?
No, porque confía en lo que le venden.

¿De dónde proviene la responsabilidad?
Del procesamiento del producto. La industria alimentaria se vale de la harina como sustituto en la elaboración. Los empresarios están obligados por ley a presentarse al registro y certificar que los productos que lanzan al mercado están libres de gluten. Eso se hace al comienzo, pero luego, durante el año calendario, es probable que haya diez partidas diferentes del mismo producto. ACELA (Asociación Celíaca Argentina) periódicamente hace análisis y encuentra usualmente concentraciones de gluten por encima de lo autorizado en productos que supuestamente están en regla.

En este punto, Bai reconoce que la metodología para decir concretamente que alguien sigue consumiendo gluten es limitada.

¿Los anticuerpos no aumentan?
Si uno hace un control de anticuerpos periódico, apenas el paciente inicia la dieta libre de gluten, se empieza a apreciar la curva descendente. El problema es que si una persona viene hoy al consultorio y sus anticuerpos son positivos, la capacidad predictiva de los mismos es absolutamente alta. Revelan claramente que está consumiendo gluten. Pero si otro individuo viene y sus anticuerpos son negativos, no quiere decir que no esté consumiendo gluten. Hay ahí una falla en los anticuerpos.

Para finalizar, Bai hace hincapié en la necesidad de que si una persona asintomática recibe un diagnóstico positivo de la enfermedad, encare una dieta libre de gluten para evitar complicaciones futuras y, por sobre todo, “porque mejorarán notablemente su calidad de vida”.

¿El pronóstico para el paciente que hace dieta siempre es bueno?
No solo bueno, es óptimo. La cuestión es comunicar con claridad y llevar ese mensaje, especialmente para los padres que tienen chicos pequeños y padecen esta enfermedad.

Es fundamental un abordaje idóneo en el contexto de la familia entonces...
Hay que hacer docencia, apoyar al entorno, llevar optimismo. Haciendo las cosas bien, todo se normaliza y se resuelve. El celíaco tiene parámetros de calidad de vida exactamente iguales al de la gente común.


gluten02

Puntos clave

- La enfermedad celíaca es provocada por el consumo del gluten en individuos genéticamente susceptibles.

- Es común en todo el mundo y afecta aproximadamente entre uno de cada 100 y uno de cada 300 individuos de la población. Esta prevalencia es significativamente mayor que la reconocida hace 20 años

- El riesgo de padecer enfermedad celíaca es mucho mayor en los familiares de primer grado (hasta 10%) y en menor medida en los familiares de segundo grado, y también en las personas con diabetes y otras enfermedades autoinmunes, síndrome de Down, y toda otra serie de enfermedades asociadas

- Los síntomas pueden dividirse en tres variantes:

Enfermedad celíaca clásica: principalmente síntomas gastrointestinales (diarrea, desnutrición, pérdida de peso, esteatorrea y edema secundario a hipoalbuminemia).

No clásica: en esta categoría, los pacientes pueden presentar síntomas gastrointestinales (dolor abdominal, síntomas de reflujo gastroesofágico, vómitos, estreñimiento, síntomas similares al síndrome de colon irritable, distensión abdominal, borborigmos, etc.), o síntomas no gastrointestinales, también conocidos como manifestaciones extra intestinales (sin síntomas gastrointestinales).

Enfermedad celíaca asintomática (también conocida en el pasado como enfermedad celíaca silenciosa): el paciente no declara ningún síntoma en absoluto, ni siquiera en respuesta a un interrogatorio detallado, a pesar de presentar una lesión intestinal característica.

Diagnóstico actual. En la práctica actual, el diagnóstico de enfermedad celíaca se basa en una biopsia intestinal diagnóstica y la presencia concomitante de una serología específica de la enfermedad celíaca positiva. La mayoría de los pacientes no necesita una segunda biopsia (post tratamiento) si responden satisfactoriamente al tratamiento específico; esas biopsias deben reservarse para pacientes en los que la primera biopsia y las pruebas serológicas no sean concluyentes (por ejemplo, enteropatía seronegativa) o para pacientes que no responden pese a estar recibiendo una dieta estricta libre de gluten. Las provocaciones con gluten, en las que se vuelve a introducir el agente agresor en un paciente que está en una dieta restrictiva, deben reservarse para los pacientes que están recibiendo tratamiento, pero que tienen un diagnóstico dudoso.

(Tomado de la guía sobre Enfermedad Celíaca difundida por la Organización Mundial de Gastroenterología y elaborada por un equipo de profesionales a cuyo frente estuvo el doctor Julio Bai).


celiacos02Maestro

El doctor Julio Bai es un prestigioso profesional, de alcance internacional. Recientemente, la Organización Mundial de Gastroenterología lo designó “Maestro” de la disciplina, una distinción que recae en aquellos que han dado enormes contribuciones tanto en el campo de la enseñanza, como la investigación y las actividades académicas. En su caso, se resalta su aporte y servicio en las regiones menos desarrolladas del planeta.

La defensa de las cadenas en el Paraná

obligadoLA BATALLA DE LA VUELTA DE OBLIGADO
El 20 de noviembre es el Día de la Soberanía Nacional. Se celebra en recuerdo de la resistencia de las fuerzas de la Confederación Argentina, en 1845, frente a la invasión de una flota anglo-francesa abrumadoramente superior.

“Hoy he visto lo que es un valiente. Empezó el fuego a las 9 y media y duró hasta las 5 y media de la tarde en las baterías, y continúa ahora entre el monte de Obligado el fuego de fusil (son las 11 de la noche). Mi tío ha permanecido entre los merlones de las baterías y entre las lluvias de balas y la metralla de 120 cañones enemigos.
Desmontada ya nuestra artillería, apagados completamente sus fuegos, el enemigo hizo señas de desembarcar; entonces mi tío se puso personalmente al frente de la infantería y marchaba a impedir el desembarco, cuando cayó herido por el golpe de metralla; sin embargo se disputó el terreno con honor, y se salvó toda la artillería volante.
Nuestra pérdida puede aproximarse a trescientos valientes entre muertos, heridos y contusos; la del enemigo puede decirse que es doblemente mayor; han echado al agua montones de cadáveres (...)
Esta es una batalla muy gloriosa para nuestro país. Nos hemos defendido con bizarría y heroicidad”.

El testimonio pertenece al doctor Sabino O’Donnell, a quien algunos con- sideran como el primer cronista de guerra, por éste y otros comentarios que el revisionismo histórico transformó en mito como “la Batalla de la Vuelta de Obligado”. Es justamente otro O’Donnell (Pacho), contemporáneo e historiador reconocido, quien se ocupó recientemente de esta contienda del siglo XIX que, a su entender, es una gesta patriótica en defensa de la soberanía nacional tan significativa como el cruce de Los Andes liderado por San Martín. La “Guerra del Paraná” -como dice que debe ser recordada- se desencadenó, en su opinión, principalmente por razones económicas originadas por la decisión de Juan Manuel de Rosas -entonces gobernador de Buenos Aires con atribuciones para manejar las relaciones internacionales en nombre de la Confederación Argentina- de poner trabas al libre comercio y navegación de los ríos interiores; medida que afectaba a las principales potencias de la época, Francia y Gran Bretaña. Ambas naciones buscaban por esa vía expandir sus mercados gracias al invento de los barcos de guerra a vapor que no dependían ya de los vientos para moverse en las aguas.

Lo que motivó el conflicto tuvo epicentro en la Banda Oriental (Uruguay) que estaba inmersa en una división interna entre dos caudillos, Manuel Oribe y Fructuoso Rivera. Rosas apoyó a Oribe (Federal) y Rivera, que se había apoderado del gobierno, contaba con la ayuda de Brasil. Con la colaboración del Restaurador, las fuerzas de Oribe sitiaron la ciudad de Montevideo. Gran Bretaña y Francia intermediaron -al verse afectados sus intereses comerciales en la región- e intimaron a que Rosas retirara su apoyo. Pero éste se rehusó. O’Donnell, en sintonía con otros historiadores, argumenta que incluso aquellos países europeos propiciaban que Corrientes, Entre Ríos y Misiones se independizaran formando lo que se hubiera llamado “República de la Mesopotamia”.

El 20 de noviembre de 1845 se produjo el combate, en un recodo del Paraná a la altura de San Pedro, lugar propicio para que las defensas de la Confederación pudieran hacer frente a la abrumadora superioridad enemiga. Los datos oficiales indican que la flota europea estaba compuesta por 22 barcos de guerra con cañones de última generación y 880 marinos, como parte de un cuerpo de avanzada a cuya retaguardia se le sumaban 92 buques mercantes.

Rosas encomendó la defensa a su cuñado, el general Lucio N. Mansilla quien, a falta de recursos, apeló al ingenio criollo. Hizo colocar a todo lo ancho del río una fila de barquitos sobre los cuales tendió tres hileras de cadenas gruesas, improvisando de este modo una osada malla de contención.

O’Donnell, en su libro “El águila guerrera”, dedica un capítulo al episodio y en un momento reproduce un supuesto diálogo entre Mansilla y Rosas.
- Mansilla: Resistiremos hasta el fin, señor, pero será muy difícil vencerlos.
- Rosas: ¿Difícil?...imposible. Se trata de una aventura comercial, Mansilla. Tenemos que hacerles la mayor cantidad de agujeros posibles. Para que la expedición les de pérdidas. Esa será nuestra victoria.

La resistencia, además de las cadenas, se complementaba con cuatro baterías de cañones sobre la ribera derecha del río. Y unos 2000 hombres en las trincheras, además de tropas del 2º batallón de Patricios. En el agua, para cuidar la línea de botes, estaba el bergantín Republicano -volado durante la refriega-.

Cuando los navíos invasores asomaron sus narices, se entonó el himno y luego vino la arenga de Mansilla a sus hombres: “¡Vedlos, camaradas, allí los tenéis! Considerad el tamaño del insulto que vienen haciendo a la soberanía de nuestra Patria, al navegar las aguas de un río que corre por el territorio de nuestra República, sin más título que la fuerza con que se creen poderosos. ¡Pero se engañan esos miserables, aquí no lo serán! Tremole el pabellón azul y blanco y muramos todos antes que verlo bajar de donde flamea”.

No viene al caso ahora profundizar en los hechos. Lo cierto es que luego de unas cuantas horas, y pese a la valiente resistencia, las fuerzas extranjeras hicieron pesar su poderío y lograron quebrar la valla de cadenas, aunque con pocas pérdidas humanas y algunas importantes averías en las embarcaciones. Hubo unos 250 muertos del lado de la Confederación y casi el doble de heridos.

El logro del objetivo de quebrantar la defensa de la Confederación a la altura de San Pedro, no se proyectó en una consecuencia positiva para las reales aspiraciones de Gran Bretaña y Francia, porque en su travesía hacia el norte, los navíos agresores hallaron más dificultades que beneficios para colocar sus productos y hacer negocios. La historiografía revisionista no duda en afirmar que la invasión al Río de La Plata fue un desastre militar, político y económico para los europeos.

El bloqueo inglés se levantó en 1847 y al año siguiente hizo lo propio Francia. Desde el viejo continente, San Martín escribió a Rosas felicitándolo por su decidida defensa de la soberanía.

El 20 de noviembre es el Día de la Soberanía Nacional en recuerdo de la batalla de la Vuelta de Obligado. Desde 2010 es feriado nacional en todo el país. 


De Rosa a Rosas

José María Rosa, es uno de los historiadores que más defendió el legado del Restaurador. En su libro “Rosas, nuestro contemporáneo”, se refiere al suceso de Obligado de la siguiente manera: “El gran talento político de Rosas se revela en esta segunda guerra contra el imperialismo europeo: su labor de estadista y diplomático fue llamada genial por sus enemigos extranjeros…(…) Aunque resistir una agresión de la escuadra anglo-francesa formada por acorazados de vapor, cañones Peissar, obuses Paixhans, etc., parecía una locura, Rosas lo hizo. No pretendía con su fuerza diminuta –cañoncitos de bronce, fusiles anticuados, buques de madera- imponerse a la fuerza grande, sino presentar una resistencia para que “no se la llevasen de arriba los gringos”. Artilló la Vuelta de Obligado, y allí les dio a los anglo-franceses una bella lección de coraje criollo el 20 de noviembre de 1845. No ganó, ni pretendió ganar, ni le era posible. Simplemente enseñó –como diría San Martín- que “los argentinos no somos empanadas que sólo se comen con abrir la boca”.


El sable como legado

Cuando se enteró del ataque anglo-francés, San Martín le escribe a Rosas para ofrecerle sus servicios. La relación entre ambos, a la distancia, había sido frecuente. Ese vínculo es ambivalente de parte del militar. Por un lado, no deja de angustiarse cuando se entera de algún atropello o acto violento del Restaurador hacia alguno de sus amigos unitarios. Por el otro, a lo largo de su prolongado exilio, expresa en forma reiterada su beneplácito hacia el hombre que vino a poner orden y mano firme para acabar con la lucha intestina, con la anarquía. Lo que sí celebra sin ambiguedades es la actitud de Rosas en defensa de la soberanía. Por eso, luego de Obligado, en un apartado de su testamento hace constar que “el sable que me ha acompañado en toda la guerra de la independencia de la América del Sur le será entregado al general Juan Manuel de Rosas, como prueba de la satisfacción que, como argentino, he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla”.

 

«Estamos para defender y cuidar al médico»

fanjulLo afirmó el actual director del Departamento Legal del Círculo Médico, doctor Jorge Fanjul. En diálogo con La Revista, habló sobre la litigiosidad indebida en el sector y la violencia en el ámbito laboral.

LITIGIOSIDAD INDEBIDA

¿Sigue condicionando fuertemente a la práctica médica las demandas judiciales por responsabilidad profesional?
Sí, por la denominada “litigiosidad indebida”, en la que se pone en juego la responsabilidad profesional de los médicos mediante juicios que carecen de fundamentos científicos y jurídicos. Lamentablemente esto genera deterioro de la relación médico-paciente y el ejercicio de la medicina a la defensiva. Habría que pensar alguna vez en responsabilizar al abogado que lleva al paciente a embarcarse en una aventura judicial contra el médico sin fundamento alguno.

El Círculo Médico viene trabajando en forma directa desde hace muchos años contra la litigiosidad indebida en el ámbito de la salud; incluso a través de su participación en otras entidades, como la Femecon (Federación Médica del Conurbano Bonaerense) y la Cassem (Cámara Argentina de Sistemas de Salud de Entidades Médicas Gremiales). No claudicaremos jamás en esta lucha. De a poco vamos consiguiendo algunos avances en la materia.

¿Cómo cuáles específicamente?
Mantener el tema permanentemente en la agenda del sector, ya es importante.
Desde la firma del “Acta de Pilar” en el año 2002, y su ratificación en la llamada “Acta de Salta” en el año 2008, veníamos pidiendo entre otras cosas, la reducción del plazo de prescripción, que era de 10 años.

La prescripción es básicamente la pérdida o extinción de un derecho por el mero transcurso del tiempo. No queríamos que el médico se vea sometido a la posibilidad que le sea iniciada una demanda, sin razón ni fundamento científico ni jurídico, respecto de cualquier acto médico que hubiera realizado, por un período tan largo, como era el de 10 años.

La unificación del código civil y comercial de la nación, vigente desde el 1 de agosto de 2015, recoge de alguna manera nuestro pedido, reduciéndose el plazo de prescripción de los reclamos de indemnizaciones por daños derivados de la responsabilidad civil, a tres años. ¿Quién repara el daño causado al médico sometido a litigiosidad indebida? Estos juicios, en la mayoría de los casos, va a terminar con el rechazo de la demanda.

¿Tan alto es ese porcentaje de rechazo?
Las estadísticas muestran que aproximadamente solo el 20% de las demandas promovidas por responsabilidad profesional tienen sentencia favorable.

¿Son juicios civiles?
En la gran mayoría de los casos sí, y persiguen el cobro de indemnizaciones.

¿Cuál es la postura del Departamento Legal del Círculo en este tema?
Fuera del Circulo, trabajando en la reforma de la normativa que permita disminuir la litigiosidad indebida. Dentro de la Institución, el Departamento Legal del Círculo brinda asesoramiento permanente a los socios que se acercan a consultar sobre este tipo de cuestiones. Estamos para defender y cuidar al médico.

¿A partir de la reducción del plazo de prescripción las demandas disminuyeron?
No estamos en condiciones de saberlo todavía porque ha pasado poco tiempo desde la puesta en vigencia de la unificación del código civil y comercial de la nación.

¿Hay una ley que regula los derechos del paciente no?
Sí, la ley 26539, sancionada en 21 de octubre de 2009. Promulgada el 19 de noviembre de ese mismo año. Por dicha ley se rige el ejercicio de los derechos del paciente, en cuanto a la autonomía de la voluntad, la información y la documentación clínica.

Trata los derechos del paciente en su relación con los profesionales e instituciones de la salud, la información sanitaria, el consentimiento informado y la historia clínica. Esta ley recogió de alguna manera las posturas que sobre el particular venían definiendo la doctrina y la jurisprudencia.

Estamos a favor de la sanción de este tipo de leyes, que dan en algunos casos certidumbre tanto a los pacientes como a los médicos. Ahora bien, de la misma manera que se legisla en relación a una las partes de la relación médico – paciente, permanentemente exhortamos al legislador, para que alguna vez, legisle, como corresponde, sobre los derechos de los médicos.

MEDICINA PREPAGA

¿El sector de la medicina prepaga, padece también la “litigiosidad indebida”?
SÍ, también lo padece. Aquí el problema lo denominamos “la judicialización de la salud”. Terminan los jueces diciendo lo que las empresas de medicina prepaga deben cubrir y lo que no. A veces obligan a cubrir prestaciones que jamás fueron presupuestadas, por no ser de cobertura obligatoria. Se suponía que la regulación del sector, a partir de la sanción de la ley 26682, en el año 2011, iba a dar certidumbre a las empresas de medicina prepaga en cuanto a que prestaciones se debían cubrir. Esto, lamentablemente no sucedió.

¿Qué hacen las entidades de medicina prepaga al respecto?
Ante esta situación, el Círculo por sí y a través de su participación en la Cámara Argentina de Sistemas de Salud de Entidades Médico Gremiales (CASSEM), mediante reuniones con los funcionarios de los organismo oficiales competentes, viene denunciando esto, advirtiendo como se está desfinanciando el sector de esta manera.

¿Y con los jueces?
Junto con otras entidades del sector, estamos buscando el acercamiento entre los jueces y las ciencias. A pedido de ciertos magistrados, se vienen desarrollando diversos coloquios con diferentes actores del sector salud y de las ciencias, en el que se desarrollan temas de interés que ayudan a los mismos a resolver cobre cuestiones o materias que les resultan desconocidas y de esa forma, favorecer el dictado de sentencias justas.

Hoy los amparos por cobertura en salud pueden ser tratado por un juez laboral, de menores, familia o penal; entre otros, que no están acostumbrados a fallar sobre temas vinculados a la medicina prepaga. Por eso es muy importante el rol de las instituciones. Ayudar a que las personas que imparten justicia lo hagan con los debidos conocimientos, recursos y herramientas a mano.

O sea que esa batalla todavía está en proceso...
Absolutamente. Justamente ahora a fin de mes habrá un coloquio en Mendoza del que participarán jueces y donde se van a debatir estas cuestiones. Allí estaremos.

VIOLENCIA CON EL MÉDICO

¿Sigue vigente la preocupación por los casos de violencia sufrida por los médicos en el ámbito hospitalario?
Lamentablemente es un tema que viene empeorando y que mucho nos preocupa. Se registran cada vez mas hechos de violencia y agresiones en el ámbito laboral del médico, principalmente en el sector público, en el ámbito hospitalario.

El Círculo, a través de Femecon, participa en la “Mesa Intersectorial por Hospitales Libres de Violencia”, para diseñar e implementar nuevas estrategias destinadas a abordar las situaciones de violencia en todas sus manifestaciones y las agresiones que ocurren en el ámbito laboral del médico.

Con el apoyo del Ministerio de Salud provincial, se han logrado avances, pero falta todavía.

Diego Videla


Respaldo Jurídico

El Departamento Legal del Círculo Médico asesora tanto a los órganos de conducción de la entidad (Comisión Directiva y las gerencias) como a los socios de la institución en cuestiones vinculadas a su ejercicio profesional, tanto en el ámbito público como el privado. Lo conduce actualmente el doctor Jorge Fanjul.

El veterano de mayo

Jose_Maria_PazJosé María Paz, el manco, fue partícipe activo de los sucesos que dispararon con la revolución de 1810 y pasó de ser un intelectual a convertirse en -según algunas opiniones- uno de los mayores estrategas militares de su tiempo. Como tantos otros, su figura queda atrapada por la controversia de la historia de acuerdo al punto de vista o ideología con que se la mire. Repasamos su vida con la mirada particular al margen del escritor Andrés Rivera, que en un momento lo eligió como protagonista de una de sus novelas.

Mitre lo llamaba el veterano de Mayo porque al morir, el 22 de octubre de 1854, el general José María Paz era uno de los últimos partícipes directos del proceso llamado revolución de 1810 que luego de décadas de deliberaciones, batallas y guerras civiles desencadenó en lo que hoy conocemos como República Argentina.
Se habla poco de Paz. Pero cuando se habla de él, siguiendo la lógica de protagonistas trascendentes de la historia nacional, no puede eludirse la discusión y saltan a la vista las miradas encontradas.
Escribió sus famosas Memorias, en donde repasa su historia personal en el contexto volcánico de los acontecimientos que vivió nuestro país en ciernes.

El escritor Andrés Rivera, en una etapa de su vida en la que se dedicó a novelar sobre personalidades de la magnitud de Castelli y Rosas, bucea en las vivencias de Paz, el prototipo de hombre americano que truncó su formación para sumarse a los precarios ejércitos que combatieron a los españoles bajo las órdenes de la Primera Junta y los gobiernos que la sucedieron posteriormente. Rivera llega incluso a calificarlo como “un arquetipo moral”, con un legado a la altura de figuras encumbradas en el panteón de los héroes.

Paz fue contemporáneo de una generación de criollos que pudo educarse, acceder a la mejor enseñanza posible. En su Córdoba natal fue incubando conocimientos que iban de la filosofía a la teología, pasando por las matemática y las leyes. A los 20, egresado de la Universidad provincial, estaba dotado de la formación intelectual necesaria para destacar en una sociedad donde el nivel de analfabetismo era mayoritario.

Los acontecimientos de 1810 le cambiaron los esquemas, al punto que decidió abandonar los estudios para sumarse al Ejército del Norte para llegar a estar bajo las órdenes de Manuel Belgrano, alguien que también eligió un camino similar. Peleó en Tucumán y Salta, y por su bravura lo condecoró el Segundo Triunvirato. Sufrió las inesperadas derrotas en Vilcapugio y Ayohuma.

También padeció la caída en el combate de Venta y Media. Pero esta vez en el cuerpo: cuando hacía con otros compañeros un reconocimiento de avanzada, se les topó una partida de realistas y fue herido gravemente en su brazo derecho. De ahí en adelante pasó a ser el Manco Paz.

“En las creencias populares, con respecto a Quiroga, hallé también un enemigo fuerte a quien combatir; cuando digo populares, hablo de la campaña, donde esas creencias habían echado raíces en algunas partes, y no solo afectaban a la última clase de la sociedad. Quiroga era tenido por un hombre inspirado; tenía espíritus familiares que penetraban en todas partes y obedecían sus mandatos; tenía un célebre caballo moro (así llaman al caballo de un color gris), que a semejanza de la sierva de Lertorio, le revelaba las cosas más ocultas, y le daba los más saludables consejos; tenía escuadrones de hombres, que cuando los ordenaba se convertían en fieras, y otros mil absurdos de este género...”. Así escribía Paz en sus Memorias. Rivera dice que era tan buen escritor como Sarmiento.

Para 1814 ya había sido ascendido a coronel por el director supremo Juan Martín de Pueyrredón, aquél que fuera tan importante como apoyo del ejército libertador de San Martín años más tarde. Eran tiempos dramáticos para todos sus protagonistas en el preciso momento que, mientras se define la expulsión española en América y el plan de ir por mar a Perú, el país se desangra internamente. San Martín llegó a negarse a participar y desobedeció las órdenes del poder central de Buenos Aires. Paz estaba en el escenario y fue parte de ese ambiente tumultuoso con eclosión en 1820. Literalmente fue parte de las guerras civiles intestinas.

No descansó, casi una década más tarde, cuando se metió de lleno en la guerra contra Brasil y es en la batalla de Ituzaingó donde se graduó ampliamente por su sagacidad en la lucha y en el arte del combate. En reconocimiento, se lo designó general y luego del retiro de Carlos María de Alvear se hizo cargo interinamente del mando del Ejército Nacional, además de ser nombrado jefe de Estado Mayor. A su regreso a Buenos Aires, Lavalle lo nombró ministro de Guerra. Se dice que a partir de allí tomó partido por el bando unitario.

Sin embargo, para Rivera, Paz no era unitario ni federal; y que como Sarmiento soñaba al país asimilando el modelo norteamericano del norte y temiendo que se transformara en una colonia.

Paz fue un hombre en una circunstancia crítica, la de las peleas domésticas que hicieron sangrar al territorio con muertes, persecuciones, exilios y divisiones irreconciliables. Para él, el interior era símbolo de la perpetuidad del orden colonial, no entendía cómo los pobladores de provincia apoyaban a los caudillos que se enfrentaban al poder central. Se puso entonces en campaña y con una fuerza de más de mil hombres venció al gobernador Bustos de Córdoba en la batalla de San Roque, el 22 de abril de 1829. Facundo Quiroga salió en ayuda del vencido y ambos fueron derrotados en la batalla de la Tablada en junio del mismo año. A esa altura, sumaba también como aliadas a las provincias de Salta, Tucumán y Catamarca. Al año Quiroga hizo un nuevo intento pero nuevamente fue vencido en la batalla de Laguna Larga. Ni lerdo ni perezoso, Paz lanzó las invasiones a Mendoza, Catamarca, San Luis, La Rioja y Santiago del Estero. Con las autoridades nuevas y adictas de esas provincias formó la denominada Liga del Interior a cuya cabeza se puso él mismo bajo el cargo de Jefe Supremo Militar.

Comenta Rivera que “Paz fue el mejor táctico que nunca tuvo esto que se llama ejército argentino. Y que nunca tendrá. No mató, no torturó. No fue llevado a ningún tribunal, ni un minuto ni 20 años después, como ocurre hoy con altos oficiales del ejército, por crímenes contra personas indefensas”.
La respuesta no se hizo esperar y Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos firmaron el Pacto Federal, para oponerse a la Liga del Interior. Fuerzas federales iniciaron entonces avances hacia el norte por diferentes frentes. Paradójicamente, Paz fue sorprendido en unos bosques de la localidad El Tío, de Córdoba y se lo tomó prisionero.
“Los montoneros de Estanislao López lo capturan porque él no vivía en la retaguardia de su ejército; él ponía el cuerpo. Y porque su caballo no sabía correr boleado. Pero él iba a explorar las líneas enemigas. Difícil de encontrar a un hombre como Paz en los anales de lo que se llama la historia de este país. No es poco motivo para escribir”, comenta Rivera.

Se lo trasladó en carácter de prisionero a Santa Fe, donde estuvo cuatro años. Se dio en ese instante un hecho que aún divide aguas: el asesinato de Quiroga en Barranca Yaco. Con el camino más despejado, emergió la figura de Juan Manuel de Rosas como gobernador de Buenos Aires con la suma del poder público. Paz fue trasladado a Luján, donde permaneció preso hasta 1939. Bajo “libertad vigilada”, con la promesa de no oponerse a Rosas, Paz empezó a escribir sus memorias.

El 3 de abril de 1840 se fugó a Montevideo y luego se sumó a las fuerzas de Lavalle. Combatió al Restaurador donde la necesidad lo encontrara. Los avatares internos terminaron con su exilio en Río de Janeiro. Hizo de granjero y vivió con su familia en la pobreza. Allí murió su esposa, Margarita Weild, y varios de sus hijos. Con la caída de Rosas, regresó a Buenos Aires y tras la revolución unitaria del 11 de septiembre de 1852 participó de la resistencia porteña al poder de Urquiza. Aunque estuvo en desacuerdo, fue nombrado miembro de un congreso constituyente de la separatista Buenos Aires, pero no asistió mucho a las sesiones por problemas de salud.

En su despedida y frente a su tumba, Mitre dijo entre otras cosas: “El general Paz nos lega la más rica herencia de su nombre; y de su gloria, y en cambio nada le hemos dado, nada nos ha pedido, ni poder, ni riqueza, ni gratitud, ni nada de lo que puede halagar la vanidad humana; bastaba a esa alma tan bien templada la satisfacción de cum-plir con su deber. El no pidió a su patria sino un lugar entre los combatientes (...) Por eso ha muerto pobre, por eso ha sido desgraciado, por eso no ha probado en su vida la embriaguez del mando supremo; esta circunstancia es la bella aureola que rodea su frente inanimada.”

Fuentes:
Arengas, Bartolomé Mitre.
Ese Manco Paz, Andrés Rivera.
El Historiador

La Catedral del Tango

cabaret000Una mujer ingresa desesperadamente en busca de un hombre al que quiere salvar de un destino que parece escrito. Su humanidad se desliza por esa catedral de la noche porteña en pleno Palermo. Es el comienzo del final de la novela famosa de Adolfo Bioy Casares, “El sueño de los Héroes”. Clara, oriunda de Saavedra, intenta dar con el mecánico Emilio Gauna, su marido, y la tensión del relato deja entrever el desencadenamiento del drama.

La escena se ubica en el famoso Armenonville, el palacio del tango, el cabaret de moda al que asistía la “bacanada” de principios de siglo XIX, quizás el más lujoso que haya tenido Buenos Aires en su historia.

También vive imaginariamente en esa atmósfera Margarita, la protagonista del tango Margot de Celedonio Flores cuyo cuerpo “...hoy se marca en los compases tentadores, del canyengue de algún tango en los brazos de algún gil”; porque en definitiva su presencia allí es la evidencia de que ha dejado atrás su pasado de conventillo para lucirse y triunfar con su “silueta” y “...traje de colores entre el humo de los puros y el champán...”.

El Armenonville, faro obligado de parada en el raid nocturno de la ciudad, se erguía como una majestuosidad de luces. Adentro, la fulgurante sala albergaba “el lento y vivo tejido de máscaras...tan lujoso, tan intenso de luz, de música...un sitio único”.

El lugar era un polo de atracción obligada y nació, como otras iniciativas, por la tenaz decisión de dos personajes de modesto pasado y nombre. La historia dice que la idea partió de la dupla de mozos Carlos Bonifacio Diego Lanzavechia y Manuel Loureiro, quienes se habían hecho amigos trabajando juntos en un restaurante de San Isidro. Dos décadas más tarde se asociaron para concretar el proyecto en la esquina de Avenida Libertador y Tagle. Ambos convinieron en el nombre del futuro local tomando como referencia un famoso cabaret parisino.

Lo lanzaron en la temporada 1911-1912 y desde entonces, hasta 1920, fue el centro de atracción de las personalidades de la época, sin distinción de procedencia, pero si, al parecer de origen, dinero o refinamiento. Solía vérselo a Jorge Newbery por ejemplo, o a Marcelo T. de Alvear y su esposa.

Bioy Casares hace que Clara busque a Emilio, aunque en la trama subyace el miedo de la mujer para evitar que se repita un suceso dramático registrado hace tres años en el mismo sitio. Quiere impedirlo y para eso consulta al maitre, un hombre ceremonioso impecablemente vestido de negro.

tango1El Armenonville funcionaba en un chalet de estilo inglés con frondoso jardín adornado de pérgolas y glorietas. Por eso se lo disfrutaba más en el calor del verano, gracias a la disposición de mesas y sillas en una amplia terraza para beneplácito de la aristocracia porteña. Comida francesa y buenos vinos era el menú principal de cada noche, algunas veces complementado con platos regionales presentados con toda la pompa.

El salón de baile estaba en la planta baja. Una araña con caireles de cristal y espejos por doquier le daban una luminosidad especial, y sobre los laterales, separados por cortinados de terciopelo rojo, estaban los ámbitos reservados para los que desearan mayor intimidad.

Clara va presurosa detrás de Emilio aún temiendo que no pueda torcer el destino. Sortea obstáculos y se confunde entre las luminarias y la música de fondo.

Todavía hoy se conservan retazos de marquesina o afiches publicitarios que intentaban captar auditorio con consignas como “Confitería y cocina de primer orden”; “Entrada para autos y carruajes”; “Hermosa terraza y jardín”; “Cada día dinner y súper concert” y “El lugar preferido de los sportmans”.

Las más destacadas orquestas de tango brindaron espectáculo en el Armenonville e incluso fue allí donde la dupla ignota compuesta por un cantante del Abasto llamado Carlos Gardel y el guitarrista José Razzano consiguió su primer contrato importante, en 1914. Cuántos hombres y mujeres de la sociedad chic de Buenos Aires habrán imaginado que ese morocho engominado de voz única se convertiría en el mayor exponente de la música popular. Allí, en ese radiante y exquisito recinto, donde la gente “decente” podía regocijarse con el show del tango sin mezclarse con las clases “populares” en los márgenes orilleros porteños.

La anécdota es que el incipiente Gardel, al recibir los setenta pesos de paga, casi se desmaya cuando le aclararon que era la retribución era tan solo por esa noche y no por el mes entero.

El Armenonville estiró su presencia hasta que la situación no dio para más, o quizás porque se había extinguido parte de esa lógica social que lo vio nacer. La demolición de 1925 marcó el fin de un retazo de historia de Buenos Aires.

Clara ve finalmente a Emilio, sentado junto a otros hombres en una mesa. Va hacia ellos, que salen. Los pierde en los jardines de la entrada. Un muchacho le comenta que se han ido en un auto, en dirección al lago. Ella persistirá... vale la pena leerlo de puño y letra de Bioy.

La Revista Agosto 2017


 

pediatric150x150Cuidar y acompañar siempre con la verdad

LA FUNCIÓN DEL MÉDICO ONCÓLOGO
Entrevistamos al doctor Francisco Moro, especialista de amplia experiencia, quien nos brindó conceptos claros sobre el modo de abordar el tratamiento de la enfermedad en el vínculo directo con el paciente, entre otras cuestiones....

Leer más...

solano150x150La triste guerra de la Triple Alianza

sobre los motivos que desencadenaron la fatídica contienda que enfrentó a Brasil, Argentina y Uruguay contra Paraguay, entre 1865 y 1870...

Leer más...

Padovani150x150Algo para contar

Es lo que tiene siempre la reconocida narradora oral Ana Padovani, que se presentará este mes en el Círculo Médico...

Leer más...

La Revista Octubre 2017


 

fanjul150Estamos para defender y cuidar al médico

Lo afirmó el actual director del Departamento Legal del Círculo Médico, doctor Jorge Fanjul.
En diálogo con La Revista, habló sobre la litigiosidad indebida en el sector y la violencia en el ámbito laboral...

 

Leer más...

pazEl veterano de mayo

José María Paz, el manco, fue partícipe activo de los sucesos que dispararon con la revolución de 1810 y pasó de ser un intelectual a convertirse en uno de los mayores estrategas militares de su tiempo...

Leer más...

armenonLa catedral del tango

El Armenonville, faro obligado de parada en el raid nocturno de la ciudad, se erguía como una majestuosidad de luces. Adentro, la fulgurante sala albergaba “el lento y vivo tejido de máscaras...

Leer más...

Algo para contar

Ana-PadovaniEs lo que tiene siempre la reconocida narradora oral Ana Padovani, que se presentará este mes en el Círculo Médico.

El olor a humedad, ese olor que antecede la salida al escenario. Ese olor es el que transporta a Ana Padovani al pasado y, por ende, a su siempre presente lugar en el mundo.

El 26 de agosto próximo la referente más destacada de la narración oral en nuestro país se presentará en el Círculo Médico con un espectáculo que combinará textos de autores con personalidades del espectáculo nacional. Entonces, volverá a sentir ese regreso que es un hoy continuo en donde despliega ese arte tan particular como natural en ella.

Quienes tomen la sabia decisión de acercarse a verla, encontrarán en su desenvolvimiento escénico un poder de transmisión que la artista ha construido a partir de una conjunción exquisita de rigurosidad formativa, talento y experiencia.

Esa potencialidad tiene sus raíces. Padovani nació en Escobar en el seno de una familia en la que se respiraba arte. Su padre amaba la pintura y la música, y en el hogar prevalecía un ambiente con fragancias y colores, siempre adornado con piezas musicales clásicas de autores famosos. Absorbió de esa cuna la fascinación por la cultura, cualquiera fuera su manifestación. Pero lo distintivo en su caso, fue la expresividad como fuerza interior y un don incipiente por la actuación, que la ubicó, sin proponérselo, en un espacio de exposición muy precoz. La niña Padovani disfrutaba de acompañar a su padre al teatro en donde éste se ocupaba de la escenografía, recitaba en plazas convocada por colegios y en el suyo, institución de monjas, no dejaba pasar ninguna oportunidad para representar dramones que hacían llorar desconsoladamente a las madres.

Ya más grande, no pudo huir, como muchos en su generación, de los mandatos sociales. Sin desconectarse de los artístico -estudió música, se transformó en una lectora voraz- la joven se recibió de maestra y terminado el secundario, es inscribió en la carrera de psicología. Si había que tener una profesión, mejor una que la vinculara con las inquietudes y problemas del ser humano.

Padovani ejerció y se especializó en el trabajo con chicos institucionalizados; y se enamoró, y formó una familia, tuvo dos hijos. Una vida sazonada a gusto, armónica y bendecida, que para ser completa requería un condimento más.

Como en otras veces, no se quedó quieta. El llamado de atención se reiteraba cada vez que iba al teatro. Salía llorando de la función. Entonces fue en busca del camino. Empezó a tomar clases, y Augusto Fernández, al poco tiempo le dijo: “Ana, vos tendrías que contar cuentos para chicos”. La frase quedó picando. En el reverdecer del arte de los años 80, fue internándose en el sendero correcto.

El primer quiebre se produjo en unas vacaciones familiares en Miramar. La rutina diaria a la playa, se vio alterada cuando Padovani vio una carpa de Eudeba en donde se leían cuentos a los chicos. Se ofreció a hacerlo y de inmediato, se encontró repitiendo el esquema en la misma playa, al atardecer de cada día, con grupos cada vez más numerosos de padres e hijos. Fue, textuales palabras, “un descubrimiento maravilloso, un fenómeno notable”.

Volvió conmovida de las vacaciones y en marzo ya estaba recitando cuentos para adultos como actividad complementaria del taller de yoga de una amiga. Repercusión absoluta. La bola de nieve se puso en marcha. De ahí, sin más mediación que un par de semanas, ya estaba haciendo un show para chicos en la Recoleta y, por esas cuestiones del destino, un día, la sala principal quedaba sin función...y le dijeron “Ana, te animás...?” Y se animó y fue entonces que previo a saltar al escenario percibió “esa humedad”, sintió eso primario y sensorial que la depositaba de vuelta en su casa.

Desde ese vértigo, la realidad la pasó por encima. Y ya no paró. Viajó, conoció a los grandes del mundo, creó su estilo, ganó múltiples premios y se recibió de referente.


Un largo camino

La trayectoria de Padovani es impresionante. Por algo se la considera pionera de la narración oral en la Argentina. Cuando este arte era en el país desconocido, viajó al exterior y se codeó con los mejores exponentes. Participó de coloquios, frecuentó espacios de intercambio, se nutrió de un conocimiento vital para moldear su estilo. De ahí en más se hizo un nombre en la Argentina pero también en el mundo, haciéndose presente en cuanto festival se realizara en ciudades de América y Europa. La lista es impresionante. Ganó numerosos premios, ha editado libros y cds, y mantiene su vigencia en la actualidad con sus espectáculos unipersonales y como supervisora artística de narradores y espectáculos de narración oral escénica.


El espectáculo

Ana Padovani es una de las exponentes más valoradas en lo que se conoce como Narración Oral. Una actividad artística que, según afirma, puede considerase erróneamente “un género menor”. Por el contrario, subraya, es un arte que como práctica escénica requiere “respeto, trabajo y una rigurosa formación”. Desde esa posición Padovani arma sus presentaciones y así será este próximo 26 de agosto 20.30 hs. cuando haga su “Homenaje a grandes figuras argentinas”, espectáculo que une a nombres estelares como Roberto Arlt, Tita Merello, Roberto Fontanarrosa, Julio Cortázar, Pepe Arias, entre otros.

La cita es en el Salón Yapeyú, Colombres 420, a las 20.30 hs. La entrada es gratuita. Se pide a los asistentes traer un alimento no perecedero para ser destinado a comedores de la zona.


La triste guerra de la Triple Alianza

tripleAlianza2
Compartimos una mirada sobre los motivos que desencadenaron la fatídica contienda que enfrentó a Brasil, Argentina y Uruguay por un lado, contra Paraguay, entre 1865 y 1870.

El Urquiza fue vencido -o desertó- y le dejó el camino abierto a Mitre a partir de la batalla de Pavón en 1961. De ahí en más Buenos Aires terminaría por liquidar la resistencia de las provincias del interior del país hasta ese momento amparadas por el caudillo del Litoral bajo el techo de la Confederación Argentina.

Las fuerzas de Mitre barrieron toda oposición. Pero en el escenario de ese contexto, quedaba un escollo por resolver para las aspiraciones hegemónicas del líder liberal porteño: Paraguay.

Salieron de Paraguay los hombres y mujeres que acompañaron a Juan de Garay en la segunda fundación de Buenos Aires en 1580. Y los criollos revolucionarios de 1810, una vez depuesto el virrey Cisneros, enviaron a Belgrano a Paraguay para garantizar -como en otras regiones del Virreinato- el éxito del movimiento. Pero el precario ejército de Belgrano cayó en Paraguarí y Tacuarí, y no pudo cumplir su objetivo. Sin embargo, el pueblo guaraní removió a las autoridades españolas y proclamó la independencia en 1811.

Desconociendo la autoridad tanto de España como de Buenos Aires, Paraguay fue adquiriendo -según una versión histórica- un perfil autosuficiente y autónomo, y para eso fue fundamental José Gaspar Rodríguez de Francia, que gobernó con mano dura los destinos de esa nación durante 26 años (de 1814 a 1826). Para historiadores como Milicíades Peña, las condiciones obligaron al Paraguay a imponer en adelante un orden dictatorial y proteccionista, que le permitiera progresar pese a las presiones de los países vecinos. “Paraguay -dice Peña-, gobernado por el doctor Francia, soñó con el desarrollo de un comercio paraguayo de ultramar, pero sus esfuerzos fueron quebrados por la encubierta hostilidad de Buenos Aires, contra cuya oposición nunca pudo hacer prevalecer su demanda de que se permitiera el paso de la producción paraguaya, libre de todo derecho y peaje intermediarios”, a través del Río de la Plata y sus tributarios -ríos Paraná, Uruguay y Paraguay-.

Ese gobierno fuerte y “despótico” intentó, de acuerdo con la visión de Peña -y la de una parte de la biblioteca histórica-, volcar sus políticas para entablar relaciones con Inglaterra, pero sucumbió a las trabas de Buenos Aires. Se basa para eso en la opinión de Juan Bautista Alberdi: “Paraguay quiso abrir comercio directo con Inglaterra en 1814; Buenos Aires lo estorbó. Lo intentó otra vez en 1825: lo estorbó otra vez Buenos Aires. Otro tanto pasó en 1824. Del gobierno que dio López al Paraguay es responsable Buenos Aires, como lo fue del de Francia. La semitiranía de López es una medida de defensa contra la pretensión que en 1824 renovó Buenos Aires de imponer su autoridad al Paraguay” (1). Cuando Peña habla de López, se refiere a Carlos Antonio López, que con el mismo rigor sucediera a Francia en el poder.

El historiador sostiene que aislado, el Paraguay independiente impulsó un modelo proteccionista y defensivo que puso en manos del Estado la propiedad de la tierra, principal instrumento de producción -principalmente para la elaboración de yerba mate y tabaco-. Fue, afirma en su libro “Historia del Pueblo Argentino”, una “reacción defensiva frente al monopolio portuario de buenos aires”. Para ser más claro subraya que “su actitud hacia Buenos Aires es la de las provincias argentinas que no han estado vencidas por las armas, como en Pavón. El interés de Paraguay no es menos opuesto que el de las provincias a la aspiración de Buenos Aires de monopolizar el tráfico de los países litorales interiores”.

Por encima de las palabras, posturas e ideologías, hay un dato que nadie soslaya, de un lado o del otro de la calle. Para 1860, Paraguay era un país de avanzada en muchos aspectos en comparación al resto de América del Sur.

solanoTenía astilleros, fábricas metalúrgicas, un sistema educativo sólido, ferrocarriles, telégrafos, es decir, una serie de adelantos propios de una nación progresista, bajo la tutela del Estado como único gran capitalista. Estado “despótico y unipersonal”, sin deuda pública extranjera.  

Entre 1865 y 1870 se produjo la fatídica Guerra de la Triple Alianza, que enfrentó a una coalición de Brasil, Argentina y Uruguay, contra Paraguay, en ese entonces gobernado por Francisco Solano López, hijo de Carlos Antonio.

Peña, como otros historiadores, argumenta que ese conflicto bélico -sobre el que no se hablará específicamente en este artículo-, obedeció a razones que iban más allá de las esgrimidas por los países aliados, tendientes presuntamente a acabar con un régimen “atrasado” y “despótico” a partir de una guerra “civilizadora”. De acuerdo a su visión, Paraguay era un “problema” para los intereses de la oligarquía porteña y desde el lado de Brasil, la contienda era una buena excusa para apropiarse de territorios vitales en su expansión económica.

Alberdi explica que Paraguay “evolucionaba independientemente hacia una civilización capitalista industrial” pero la Guerra de la Triple Infamia -denominada así por Peña- “vino a cortar esa evolución progresiva”.

Lamentablemente esa no fue la única consecuencia aciaga para Paraguay. El país sufrió la mutilación de su territorio y la liquidación de casi toda la población masculina.

En 1871 se desató en Buenos Aires una terrible epidemia de fiebre amarilla. Los primeros casos se detectaron en enero de ese año, y todo indica que los portadores del virus fueron los soldados que regresaron de la guerra. Murieron unos 14 mil porteños, un 8 por ciento de la población.

(1) Alberdi, Obras Completas.

Cuidar y acompañar siempre con la verdad

moroLA FUNCIÓN DEL MÉDICO ONCÓLOGO

Por Diego Videla

Entrevistamos al doctor Francisco Moro, especialista de amplia experiencia, quien nos brindó conceptos claros sobre el modo de abordar el tratamiento de la enfermedad en el vínculo directo con el paciente, entre otras cuestiones.

El sello estigmatizante de la enfermedad, la connotación cultural negativa que tiene el cáncer, la comunicación franca y honesta con el paciente, el acompañamiento permanente, la responsabilidad profesional ante todo, la formación clínica como base para un tratamiento sólido, el papel de la familia, la prevención y el tratamiento precoz fueron algunas de las bases que marcaron el diálogo que La Revista mantuvo con el doctor Francisco Moro, especialista en Oncología y con una vasta experiencia docente y hospitalaria.

Reproducimos aquí lo más saliente de la charla, extensa conversación que partió desde el concepto de que la patología cancerígena, para el doctor Moro, tiene una “connotación cultural muy negativa en la sociedad” y que “en el inconsciente colectivo, el diagnóstico de cáncer conlleva necesariamente dolor, padecimiento y muerte”.

LR: Esa percepción tiene sus razones?
- En el peso de la historia sí, pero no debería tenerlo en función de la realidad actual. Hoy hay muchas patologías cuyo tratamiento tiene buenas expectativas de sobrevida y cura. De todos modos va a ser muy difícil de revertir esa sensación, va a llevar tiempo y se necesitarán de resultados por sobre todas las cosas.

LR: Por qué persiste entonces?
- Porque todo el mundo tiene una historia de dolor en la familia y no se puede despegar de eso. Pero como decía antes, hoy la realidad es otra. Yo les digo siempre a los pacientes que la mitad de la gente en el mundo se muere de problemas cardíacos y sin embargo cuando uno tiene una complicación cardíaca no se va tan preocupado como cuando recibe un diagnóstico de cáncer. A pesar, repito, de que actualmente muchas patologías oncológicas tienen un excelente pronóstico.
Hay otro aspecto a señalar, que es que los tratamientos en oncología todavía son agresivos y estigmatizan al paciente. La caída de cabello de un paciente tratado con quimioterapia, no es sólo una cuestión estética, tiene otras connotaciones porque básicamente lo marca como paciente enfermo. Yo creo que la gente no termina de creer que hay muchas cosas que se pueden hacer. Cuando viene el paciente con su sobre con la biopsia, piensa que ahí está su destino y que el mismo es irreversible. Sin embargo, al ver el estudio, el médico empieza a ver que esa persona puede tener buen pronóstico y debe decírselo, sin prometer la cura, por supuesto. Es lo que el médico debe hacer en esos casos para sostener al paciente que cree que en ese sobre hay una condena de muerte.

LR: El tema de la comunicación es fundamental. Partiendo primero de la consigna de no ir detrás de la enfermedad…
- Claro, como en cualquier circunstancia, debemos siempre hacer hincapié en la prevención, sin ninguna duda. Primero llevar una vida sana. Evitar el efecto devastador del tabaco u otros tóxicos como el alcohol o las drogas. En las mujeres se sugiere prevención temprana en patología cervical femenina, la mamografía después de los cincuenta años –o una década antes si hay antecedentes familiares-. En los hombres, exámenes tempranos de próstata y de igual modo si existen antecedentes en miembros de la familia.

LR: ¿Cuáles son las claves de la comunicación que se establece con el paciente?
- Después de tantos años puedo afirmar que en la relación con el paciente lo importante no son tanto los contenidos sino el modo en que se da la interacción entre las partes. Uno como médico tiene que saber con qué paciente está tratando. Los hay negadores, escondedores, otros vienen con las palabras ya buscadas en google. Depende de la actitud que asume la persona, cómo luego uno va a encarar el vínculo.

LR: No todos son iguales en la manera de afrontar experiencias difíciles…
- Por supuesto. Hay pacientes que delegan en un familiar la responsabilidad de llevar adelante las cuestiones relativas al tratamiento y hay otros que, por el contrario, asumen la tarea de recibir información, preguntar y transitar su experiencia sin involucrar al entorno.

LR: En el primero de los casos, ¿usted interviene de algún modo?
- A mí lo que me interesa es que el paciente haga lo que tenga que hacer. Para eso tiene que tener buena información. Si un paciente es negador, pero accede al tratamiento y al control, de algún modo supera esa traba personal. Se está haciendo cargo, con sus herramientas, de su propia situación. Cuando un paciente llega a la consulta, ya viene con la presunción de que algo está pasando, algo malo, pero a veces con la secreta esperanza de que no sea cierta. Lo que yo les digo es que el diagnóstico es siempre un rompecabezas que hay que armar, en donde la biopsia es una parte importante pero no fundamental ni decisiva, porque entran en juego otros factores, los antecedentes, el estado general del paciente, el laboratorio, la radiología. En función de la aptitud con la que el paciente llega a la consulta, el médico conduce la charla. Lo primero que le aclara al paciente es que siempre le va a decir la verdad y a partir de ahí es el paciente el que regula la información a medida que esa interacción entre las partes se va dando. El médico transmite la verdad profesional sobre una enfermedad que tiene tal pronóstico y tal tratamiento. Luego es el paciente quien de manera particular interpreta su propia verdad. Lo que no puede hacer el médico es suavizar la información, porque después vienen los reproches. El médico va aproximándose a la verdad en función de los tiempos que permitan a la persona ir metabolizando la situación paulatinamente.

LR: ¿Eso se aprende en la universidad o se construye desde la experiencia profesional?
- La facultad no lo enseña, eso se adquiere en la experiencia y más que nada a partir de las enseñanzas de los maestros formadores.

LR: Desde ese lugar, el médico es más que eso, es también una especie de analista, ¿verdad?
- Por supuesto. El médico tiene que saber manejar los distintos contextos que se presentan en la consulta, de acuerdo a cada caso, cómo influye la familia y por sobre todo la actitud del enfermo. Frente a ese panorama, no tiene que perder de vista que con quien tiene que establecer el vínculo es con el enfermo. La familia acompaña. Lo importante en definitiva es que independientemente de quien asuma la responsabilidad del tratamiento, el paciente haga lo que tenga que hacer.

LR: ¿Se apoya en otros colegas?
- El trabajo interdisciplinario es absolutamente indispensable. La oncología es una especialidad de derivación, por lo tanto tener una comunicación con los demás colegas es natural.

pediatric-oncologistLR: El tratamiento del cáncer tiene, por así decir, mala prensa. ¿Cómo se balancea la complementariedad entre toxicidad y eficacia?
- Todos los profesionales tenemos un esquema en la cabeza que es el siguiente: primero la vida, luego el órgano y en tercer lugar la función del órgano. Es un balance entre costos y beneficios. Este tema se ve particularmente en forma conflictiva en los pacientes añosos. Uno siempre tiene en cuenta la edad biológica del enfermo, no la edad cronológica. Hay gente de ochenta años muy activa y gente de sesenta años que está postrada en la cama. Y en todos los casos uno tiene que preservar la calidad de vida frente al balance costo-beneficio. La Oncología es una especialidad eminentemente clínica, que maneja ciertos aspectos especiales de terapéutica.

LR: ¿Hay que ceñirse rigurosamente a los protocolos?
- Los protocolos son claros, pero uno en Oncología no siempre puede encajar a un paciente en un casillero determinado.

LR: ¿Eso parte de un criterio general o de una apreciación personal?
- Depende muchas veces de la formación que el profesional haya tenido. Muchos oncólogos venimos de la clínica médica y otros han hecho simplemente oncología. Suele haber entre ambas partes miradas diferentes. Los que venimos de la clínica médica tenemos un concepto menos rígido y tratamos de adaptar el protocolo a la realidad de cada paciente.

LR: ¿Ocurre como en otras especialidades que el paciente llega a la consulta con mucha información y por lo general errónea?
- Hay una ilusión de conocimiento. La gente piensa que está al alcance del conocimiento con un click. Entonces muchas veces viene desesperada a la consulta porque trae consigo información que no es correcta y no tiene fundamento científico, o directamente parte de patrones generales que no siempre tienen que ajustarse a la realidad particular de cada paciente.

LR: ¿Qué postura tiene respecto de la medicina alternativa?
- Cuando hice la carrera docente, teníamos una materia que era Medicina y Sociedad y tuvimos que hacer una tesina sobre medicinas alternativas. Y como en todos los órdenes de la ciencia, hay cosas serias, algunas no tanto y otras que son directamente un disparate absoluto. En lo personal yo he cambiado mi postura al respecto. Antes me enojaba cuando un paciente apelaba a medicinas alternativas, pero con el tiempo aprendí a entender que cada persona hace lo que puede con lo que tiene a mano. Por eso lo hablo con la persona y le aclaro que no es una ofensa para mí, ni tampoco me siento cuestionado en ese caso y que mucho menos se altera nuestro vínculo médico-paciente en la medida que siga confiando en mis indicaciones. En este tema lo que veo con preocupación es que la gente confíe en la medicina alternativa antes de tener un diagnóstico porque eso puede ser devastador. Si un paciente mío me plantea apelar a una determinada medicina alternativa, me informo y en función de eso veo si puede incorporarse al tratamiento.

LR: ¿Cómo se maneja el entorno familiar?
- Esta enfermedad produce, con el diagnóstico, el efecto de una bomba de estruendo en la familia, porque todos quedan aturdidos. Se instala en la familia una realidad nueva que provoca múltiples reacciones, incluso a veces inesperadas. Yo he tenido el caso, por ejemplo, de una persona enferma cuyo hermano gemelo se ofendió y dejó de saludarlo. Hay pacientes que vienen solos a la consulta, y otros que vienen con toda la familia. Hay familias que se disgregan, otras que se unen. Se produce todo tipo de actitud humana.

LR: Qué se aconseja cuando hay que tomar decisiones respecto de retomar su trabajo?
- Yo trato de proteger al paciente desde todo punto de vista. No debe trabajar si eso no favorece su tratamiento. Pero si la persona me lo pide porque considera que le hace bien ir al trabajo, entonces obviamente se lo permito si considero que no está en riesgo su salud.

LR: ¿Cómo influye el ánimo de la persona en el resultado del tratamiento?
- En función de mi experiencia yo podría decirte que la gente más positiva tiene mejores pronósticos, pero no puedo cuantificarlo. Es algo subjetivo.

LR: ¿Qué posición toma el médico frente a un cáncer terminal?
- Primero hay que definir la terminalidad y no tomar el término a la ligera. La terminalidad está definida por la falta de tratamiento etiológico y una expectativa de vida menor a los seis meses. Frente a este panorama, a veces el paciente quiere seguir intentando algo. Y la respuesta del médico sería: yo no se lo recomiendo porque pienso que le va a causar más daño que beneficio. “Pero yo quiero intentarlo”, suele responder el paciente. Entonces la respuesta sería: “bueno usted quiere intentarlo, yo no se lo recomiendo, pero voy a acompañarlo y me hago cargo”. Si el paciente me plantea esa situación y yo le digo que no, lo dejo en total orfandad. Y ser médico significa cuidar al otro, no curarlo. Entonces en ese contexto yo me cuestiono: ¿De qué mejor manera yo lo puedo cuidar mejor, haciendo lo que él me pide o haciendo lo que yo creo que hay que hacer? Sin hacer locuras, claro, lo acompaño en su decisión sin desligarme de mi responsabilidad. Por lo general, lo que sucede es que el paciente se termina de convencer de que las cosas no van.

LR: Gracias Doctor

 


Perfil del entrevistado

Francisco Moro es especialista en Oncología, tiene 63 años y es vecino de Lomas. Se recibió en la Universidad de Buenos Aires e hizo la residencia en el Hospital Posadas. Durante 30 años ejerció la docencia y desarrolló su actividad con un perfil netamente asistencial en diversos establecimientos sanitarios. Actualmente sigue ejerciendo en el Hospital Aeronáutico Central y en el Hospital San Juan de Dios de Ramos Mejía.

Cómo organizar provisoriamente al país

LUEGO DE LA INDEPENDENCIA
La nueva Nación se valió un reglamento transitorio para modelar su funcionamiento, previo a la sanción de una primera Constitución, en 1819.

El Congreso de Tucumán empezó a sesionar el 24 de marzo de 1816 y el 9 de julio se declaró la Independencia. Una vez cumplido ese propósito, quedaba pendiente ni más ni menos que la sanción de una Constitución que organizara en forma integral y definitiva a la nación. Yendo atrás en el tiempo, ese objetivo había quedado trunco durante la existencia de la conocida Asamblea de Año 13.

La caída de Carlos María de Alvear como Director supremo, el 15 de abril de 1815, se llevó puesta a la Asamblea que, entre otras cosas, también se había propuesto infructuosamente cortar definitivamente los lazos con España. En ese momento, fue el Cabildo el que asumió el mando y tomó dos decisiones: crear una Junta de Observación y un gobierno provisional en manos de José Rondeau, que como estaba en el Norte no pudo asumir y en su lugar ocupó el cargo interinamente Ignacio Alvarez Thomas.

La Junta de Observación tenían mucho poder y su tarea principal era elaborar un cuerpo legal que organizara circunstancialmente el territorio. Aprobó así el 5 de mayo de 1815 el llamado “Estatuto Provisional”, un largo documento inspirado en la Constitución española de Cadiz. Entre otros asuntos, establecía que las leyes deberían favorecer “igualmente al poderoso y al miserable” y que la religión del Estado sería la católica. De acuerdo a este cuerpo dogmático, era considerado ciudadano todo aquel que tuviera 25 años, hubiera nacido o fuera residente en el territorio del Estado, pero esa facultad se suspendía para aquellos que fueran “domésticos asalariados”, no tuvieran propiedad u “oficio lucrativo y útil para el país”. El Poder Legislativo recaía en la Junta de Observación, previa consulta con el Director de Estado -a cargo del Ejecutivo- y el Cabildo. La Junta gozaba de facultades significativas: podía remover Secretarios del Director, aconsejar medidas de gobierno, y hasta deponer al Director si éste violara el Estatuto. El Director duraba un año en su cargo.

El Estatuto de 1815 fue el recurso legal además para que el Director convocara a un Congreso que, ya se sabe, inició su actividad en Tucumán en 1816 con la aceptación de las provincias menos las que integraban la Liga Federal.

PueyrredonLa función constituyente del Congreso, luego de sancionada la Independencia, se inicia en noviembre de ese 1816 al dictarse un reglamento provisorio que los diputados venían debatiendo desde septiembre. Se trató para la mayoría de los historiadores, de una copia con algunas modificaciones del Estatuto de 1815. Se lo elevó al director supremo Juan Martín de Pueyrredón, quien le hizo algunas observaciones. El reglamento finalmente no fue sancionado.

Por cuestiones de seguridad, el Congreso se trasladó a Buenos Aires e inauguró sus sesiones el 12 de mayo del año siguiente. Se reflotó la idea de avanzar definitivamente en una Constitución pero eran tantos los frentes del conflictos -primordialmente la invasión portuguesa a la Banda Oriental- que no pudo ser posible. Entonces se le encomendó a los diputados Serrano, Bustamante, Zavaleta, Saenz y Paso, la misión de reformular el reglamento provisorio para satisfacer las exigencias de Pueyrredón. Dio a luz así el Reglamento Provisorio de 1817, que reproduce el de 1815 con algunas innovaciones.

Estas modificaciones en el fondo fueron sustanciales. Por ejemplo, mientras el Estatuto de 1815 decía que los gobernadores intendentes eran nombrados por los respectivos electores de las provincias y los tenientes gobernadores por el Director del Estado a propuesta en terna del Cabildo de su residencia; el Reglamento de 1817 fijaba que ambas designaciones quedaban “al arbitrio del Supremo Director del Estado, de las listas de personas elegibles dentro o fuera de la provincia”(1). El Reglamento de 1817 además suprimía la Junta de Observación, abolía las milicias provinciales, ponía a las milicias de Buenos Aires bajo el mando del Director, y se suprimía la cláusula que por mal desempeño habilitaba la deposición del propio Director del Estado.

Este Reglamento de 1817 acentuó el poder del Director Supremo, profundizó el centralismo de Buenos Aires en detrimento de las otras provincias y en su carácter unitario rigió provisionalmente hasta que se sancionara la Constitución de 1819.

(1) Historia Constutucional Argentina
José Rafael López Rosas.

Los niños y las tablets

tablets001Un estudio reciente muestra que los nenes pequeños tienen más facilidad para usar las imágenes de esos dispositivos como fuente de información que como medio de comunicación.

El Las nuevas generaciones nacen con la tecnología desde la cuna. Basta con observarlo en la realidad cotidiana. En el hogar, en lugares de recreación, en ámbitos interactivos, en todo espacio en el que el niño empieza a desarrollarse como ser social. Los vemos con el celular en sus manos como si fuera un juguete más, más cómodos concentrados en dispositivos algo más complejos; en fin, en su mundo diario establecen vínculos antes impensados y que, por lo tanto, obligan a que los entendidos en la materia estudien cómo acceden a los contenidos, cómo procesan la información en virtud de nuevos paradigmas.

Lo que desde hace tiempo se preguntan los especialistas es cómo los niños interactúan con las pantallas táctiles -tanto la de las tablets como la de los celulares-. La pregunta básica que se han hecho siempre en este contexto es: ¿qué comprenden los niños de lo que ven en la pantalla?

Un estudio reciente, realizado por una investigadora argentina, aporta un dato interesante en este sentido: que los chicos pueden emplear con mayor facilidad a las imágenes como fuente de información, algo que no sucedía cuando el objeto simbólico utilizado era una imagen impresa.

Se trata de Daniela Jauck, Becaria del Conicet, quien ha emprendido esta tarea bajo la supervisación de la Doctora Olga Peralta. Su foco de análisis es cómo los niños comienzan a comprender la función simbólica de las imágenes provista por una tablet. Al respecto afirma que “las imágenes al igual que los mapas, maquetas y otros elementos que comúnmente se utilizan para enseñar tienen una función simbólica porque además de ser objetos con determinadas características físicas son representaciones de la realidad”.

La investigación forma parte de un programa mayor de investigaciones en el que se aborda la comprensión simbólica de imágenes impresas y digitales que representan objetos y acciones, así como el aprendizaje de palabras y conceptos por medio de imágenes.

Una inquietud vital, si la idea es usar estos dispositivos tecnológicos con una finalidad educativa, es si los niños son capaces de hacer la unión “entre lo que les muestra la pantalla y la realidad”. En este orden Jauck da su explicación haciendo una analogía con la comprensión de un mapa donde para enseñar geografía del continente africano es necesario que los alumnos entiendan que un conjunto de líneas sobre un plano representa a África. “De modo similar, para usar la tablet con fines educativos o comunicativos es preciso que comprendan que sus imágenes tienen un referente en la realidad, explica.

tablets002En el terreno de lo práctico, estudiando a niños y niñas de dos años, la investigadora estudió la comprensión y utilización de imágenes de una tablet como fuente de información y medio de comunicación. Para analizar la primera función, utilizó tareas de búsqueda en las que escondía un juguete en una habitación y luego indicaba a los niños en una imagen de una tablet dónde lo había escondido para que buscaran. Si encontraban el objeto en la habitación, esto mostraba que habían hecho la conexión simbólica entre la imagen y la habitación real. Para comprobar si los niños podían usar la imagen como medio de comunicación, la becaria propuso el trabajo inverso: escondía el juguete en la habitación a la vista de los niños y después les pedía que en base a lo observado indiquen en la imagen el lugar en el que estaba escondido el objeto. Si señalaban la ubicación del juguete en la imagen, esto mostraba que habían comprendido la función simbólica que esta tenía. “En un caso vamos de la imagen a la realidad y en el otro de la realidad a la imagen, una cuestión sobre la que nosotros nos interrogamos fue si los requerimientos cognitivos para hacer las dos tareas son los mismos”, apunta Peralta.

La conclusión a la que se llegó, de acuerdo a datos suministrados por el propio Conicet, es que a los niños les resultaba más sencillo usar las imágenes de la tablet como fuente de información que como medio de comunicación. Estas conclusiones son diferentes a las que presentan investigaciones previas que realizaron tareas similares con niños de la misma edad, pero donde el objeto simbólico utilizado no era una tablet, sino una imagen impresa.

“Muchos estudios que se hicieron con dibujos altamente similares al referente o con fotografías habían mostrado que el chico no puede utilizar estas imágenes como fuente de información para resolver un problema en tareas de búsqueda hasta por lo menos los dos años y medio”, señala Peralta y agrega: “Ahora la pregunta es qué particularidades tiene la tablet que facilita su utilización como fuente de información”.


Particularidades

“Desde hace un tiempo se ha planteado un debate sobre si los chicos una vez que tienen acceso al lenguaje, que es el sistema simbólico por excelencia, pueden comprender cualquier tipo de símbolo. Al respecto, en los últimos años se ha demostrado que el desarrollo cognitivo se da por módulos y que, incluso dentro de un mismo dominio, cada sistema simbólico tiene sus particularidades y su ritmo de apropiación”.


Tutoría

Además la experta resalta la importancia de la tutoría de un adulto para que los chicos desarrollen las funciones simbólicas. “Existe la idea de que si los chicos pequeños están en contacto con material simbólico, ya sea una tablet o un libro con imágenes, van a aprender solos; sin embargo investigaciones muestran que el andamiaje de un adulto o de un par más capaz resulta fundamental, al menos en edades tempranas”.


Una mirada esperanzadora

SEGUNDA  PARTE / USO MEDICINAL DEL CANNABIS

 Por Diego Videla

cannabis003Es la que muestra la especialista Silvia Kochen a partir de la reciente ley de uso medicinal del cannabis. Entre otras cosas, tomó como ejemplo a seguir el modelo uruguayo y calificó de serio el trabajo que realizan cannabicultores locales con niveles de calidad al de los productos, que por ahora se importan, para uso terapéutico.

La doctora Silvia Kochen fue uno de los rostros más visibles de la comunidad científica en los debates previos en el Congreso a la sanción de la reciente ley que habilita la investigación médica para el uso terapéutico de la planta del cannabis.

Por eso desde La Revista la convocamos para conocer su opinión de cara al futuro. La especialista tiene una postura esperanzadora y la misma se apoya, según sus dichos, en el hecho de que exista una vinculación directa entre distintos actores importantes en el tema, desde integrantes de organismos gubernamentales de control, organizaciones médicas y los propios investigadores involucrados profundamente. Evidentemente ve a la norma como un primer paso decisivo y desde su perspectiva hacia adelante, alienta a seguir el camino de Uruguay en varios sentidos. Por otro lado, si bien la ley 27.350 no contempla el autocultivo, Kochen afirma que en los hechos, los cannabicultores locales trabajan en forma seria y asegura que producen con índices de calidad iguales a la de los productos que se importan actualmente.

En cuanto al fondo de la cuestión, Kochen ha sido siempre una defensora del uso de la planta con fines terapéuticos basándose en la experiencia. “Desde hace tiempo –dice– hay evidencia de que en casi la mitad de pacientes muy graves con epilepsias refractarias, se observa una reducción significativa de la frecuencia de crisis, lo cual le otorga una enorme eficacia en coadyuvar a las drogas suministradas usualmente para tales trastornos. También lo que se ve en el total de los pacientes es una mejoría en el nivel de contacto, en el sueño y también en la regulación del apetito. Todo esto está publicado y es lo que verificamos en un ensayo clínico que estamos haciendo acá en el país entre más de 100 pacientes”.

LR: -¿Y qué ocurre con los efectos secundarios?
“Podemos decir que si bien existen, son menores a los reportados en general para las nuevas drogas”.

De ahí que la profesional no dude en subrayar que “es muy importante que se haya legalizado para su uso terapéutico”.

Otro punto delicado que hablamos con Kochen fue el que parte del planteo de algunas personas en referencia a que un uso masivo, indiscriminado, podría confundir a jóvenes y adolescentes, razonando que si una sustancia es terapéutica, bien puede consumirse con fines no médicos, recreativos, sin mayores riesgos. En otras palabras, que aliente a un mayor consumo de la marihuana. “En este punto –afirma– tomo el caso uruguayo, y lo que conozco de mis conversaciones con pares de aquel país es que se ha hecho un trabajo muy interesante sobre este punto que se plantea a partir de la legalización, y el mismo demuestra que no hay prueba estadística que marque un aumento del consumo de la droga. En lo personal no coincido con ese ´fantasma´ que se ha creado en el sentido de que pueda estimular a un mayor consumo”.

LR: -¿Hay medicamentos sintéticos de cannabidiol en otros países?
“Están tratando de hacerlos pero la realidad es que no han sido tan efectivos como se esperaba. Yo creo que esto obedece a que si bien se conocen muchos componentes de la planta, todavía hay otros que se ignoran”.

LR: -¿Qué posición han tomado las ligas de epilepsia respecto al tema?
“Cada vez que he sido convocada por sus autoridades a disertar en sus congresos, me han dado plena libertad para hablar. Por eso creo que hay una actitud positiva de las entidades para manejarnos con los hechos y experiencia que tenemos a nuestra disposición. Y desde ahí ser medidos, sin decir que esto del cannabis es una panacea pero tampoco ignorado que hay evidencias que son muy auspiciosas”.

cannabis002Cultivo artesanal

Kochen es concreta y firme en cuanto al denominado “cultivo artesanal”. Dice tajantemente que “no es necesario censurarlo”,y aclara que en verdad “así también lo dice la ley”.

LR: -¿Cuál es su mirada al respecto doctora?
“Yo puedo opinar con conocimiento que en la Argentina la experiencia de los cannabicultores es similar a la de sus pares en el resto del mundo. Por otra parte, a través de laboratorios del CONICET y profesionales del INTA se va a ir controlando la producción y además estamos los especialistas acostumbrados a hacer los ensayos clínicos que vamos a estar relevando de cerca cada paso con el apoyo de las instituciones gubernamentales”.

LR: -Claro, usted está hablando a futuro, ¿pero actualmente qué valor le da al cultivo artesanal?
“Estoy hablando a futuro porque la ley no se reglamentó aún, pero la realidad es que hoy la gente se abastece de lo que se importa y es producido por cannabicultores de los Estados Unidos principalmente. Por qué no considerar entonces que podemos valernos de lo que produzcan los cannabicultores en la Argentina cuando la experiencia demuestra que en virtud de los controles que hacen universidades de distintas regiones, los niveles de calidad de lo que ellos producen son iguales a la de los productos que se importan. Estamos en condiciones de recorrer un camino confiando en los resultados que viene dando el cannabis, sin exagerar en sus logros, pero tampoco restándole importancia porque sino estaríamos ignorando la evidencia que tenemos fehacientemente”.

LR: -De ningún modo creemos que se le resta importancia Doctora, al contrario, se sabe que puede actuar como coadyuvante de las drogas que uno usa y que realmente no nos dan la satisfacción que pretendemos. Pero por ejemplo la Sociedad Americana de Epilepsia habla del examen microscópico para analizar presencia de insectos y estado de los tricomas de la planta, análisis de metales pesados (por el suelo), pesticidas (está prohibido usarlos) y bacteriológico (bacterias y hongos)…
“No sé si la Sociedad Americana pero sí cualquier buena práctica de manufactura debe tener los debidos controles de calidad, y es lo que yo planteo en este caso también. En nuestro país estamos en condiciones de realizar procesos de control de la producción cuidando que no haya contaminación, que los niveles de concentración sean los adecuados. Por eso es importante que en nuestro país se haya gestado una red de contacto entre investigadores, gente del INTA y cannabicultores locales para que los tiempos se aceleren. En lo personal espero que Argentina llegue a estar pronto como Uruguay, donde los cannabicultores están registrados y controlados minuciosamente por los ministerios que corresponden. Creo que hay que tomarlo como modelo al país vecino y apuntar a eso.

cannabis001LR: -Es decir, que el producto que no venga de cannabicultores que no estén anotados en ese registro o red los tomaríamos con reserva.
Primero que en la Argentina justamente no está creada esa red en forma oficial como en Uruguay. La ley no habilita al cultivo local. Lo que le estoy contando es la realidad que está ocurriendo hoy. Los cannabicultores locales que están plantando, son controlados por algunas universidades del país y están estrechamente vinculados con CAMEDA –Cannabis Medicinal Argentina–, hacen las cosas bien, se manejan en forma cuidadosa en el cultivo, en la producción y tienen una actitud sin fines comerciales, lo cual me consta por comentarios de mis propios pacientes. Creo que esta realidad es muy auspiciosa”.

* La Revista agradece la colaboración seria y desinteresada
de la Dra. Silvia Kochen y el Investigador Marcelo Rubinstein.


Conclusiones

Luego de haber tomado como referencia a dos destacados científicos de nuestro país respecto al uso medicinal del cannabis surgen las siguientes conclusiones:

  • El cannabis se ha utilizado como planta medicinal desde la pre-historia (2737 aC). Sus efectos terapéuticos inciden en la evolución favorable de 45 enfermedades.
  • El 29 de marzo del corriente año El Congreso Nacional sancionó la ley 27350 legalizando así el uso medicinal del cannabis lo que genera un marco regulatorio para su control y administración.
  • Por el momento el cannabis se importa desde los EEUU pero se considera como de alto índice de calidad el laborado artesanalmente por cannabicultores locales que a partir de la reglamentación de la Ley serán supervisados y controlados por distintas Universidades y por organismos como el CONICET y el INTA.
  • No hay prueba estadística que demuestre que la legalización del uso medicinal del cannabis marque un aumento en el consumo de marihuana.
  • Hasta el día de hoy está claro el concepto de que el cannabis no es una panacea pero no debe ignorarse que hay evidencias francamente auspiciosas para su uso.

KochenPerfil de la entrevistada

La doctora Silvia Kochen es Médica egresada de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. Especialista en Neurología y Jefa de Sección de Epilepsia del Hospital Ramos Mejía de la Ciudad de Buenos aires. Es investigadora del CONICET, y autora y coautora de libros sobre Epilepsia nacionales e internacionales.

La Revista Julio 2017


 

tablets150x150Los niños y las tablets

Un estudio reciente muestra que los nenes pequeños tienen más facilidad para usar las imágenes de esos dispositivos como fuente de información que como medio de comunicación. Las nuevas generaciones nacen con la tecnología desde la cuna. Basta con observarlo en la realidad cotidiana...

Leer más...

Una mirada esperanzadora / Uso medicinal del cannabis II

cannabis_150x150Es la que muestra la especialista Silvia Kochen a partir de la reciente ley de uso medicinal del cannabis. Entre otras cosas, tomó como ejemplo a seguir el modelo uruguayo...

Leer más...

Cómo organizar provisoriamente al país / Luego de la Independencia

pueyrredon150x150La nueva Nación se valió un reglamento transitorio para modelar su funcionamiento, previo a la sanción de una primera Constitución, en 1819...

Leer más...

La Revista Junio 2017


 

cannabis150x150Uso medicinal del cannabis

Recientemente el Congreso sancionó una ley que habilita la investigación médica y científica para uso terapéutico de esa planta y sus derivados. Por tratarse de un tema delicado y sometido a mucha discusión y debate, intentaremos en sucesivas ediciones abordarlo nutriéndonos de la palabra de reconocidos especialistas...

Leer más...

cornelio-saavedra150x150El moderado y el radical

Mariano Moreno y Cornelio Saavedra son protagonistas principales en los primeros pasos de la revolución que se inicia en mayo de 1810. Encarnan personalidades y posturas diferentes que, para algunos, marcan el camino de divisiones que trazarían el rumbo en las décadas posteriores...

Leer más...

thays150x150El jardinero del país

Carlos Thays transformó con sus creaciones la vida urbana de Buenos Aires y muchas ciudades del interior. El paisaje urbano de Buenos Aires le debe tributo un hombre multifacético que nació en París pero fue en la Argentina donde desarrolló la mayoría de sus obras...

Leer más...

El moderado y el radical

saavedra-morenoMariano Moreno y Cornelio Saavedra son protagonistas principales en los primeros pasos de la revolución que se inicia en mayo de 1810. Encarnan personalidades y posturas diferentes que, para algunos, marcan el camino de divisiones que trazarían el rumbo en las décadas posteriores.

Los dos estudiaron en el Colegio San Carlos. Uno nació en Buenos Aires, el otro en Potosí. Fueron dos de los protagonistas centrales de los sucesos que sacudieron los cimientos de la sociedad colonial española a principios de siglo XIX. La historia los presenta como la antinomia y germen de las divisiones que aquejarían a la naciente nación argentina hasta la Constitución de 1853. Como suele suceder, lo que sabemos de ambos está teñido por intereses, ideologías y gustos personales.

Mariano Moreno nació en el seno de una familia que hoy llamaríamos de clase media; su padre era un funcionario español de segundo nivel, pero con esfuerzo pudo costear para su hijo la educación de calidad que estaba limitada a una minoría. Cornelio Saavedra estudió como aquél en el Colegio San Carlos, pero abandonó los libros para desempeñar tareas rurales. Moreno fue a nutrirse a Chuquisaca, actual territorio de Bolivia. Era profundamente católico y estudió Teología soñando con una formación eclesial. Saavedra desempeñó cargos públicos, fue ascendiendo pero en un instante de su vida se le cruzó un destino teñido de armas. Las invasiones inglesas le marcaron, como a muchos, un sendero. “El inminente peligro de la patria; el riesgo que amenazaba nuestras vidas y propiedades, y la honrosa distinción que habían hecho los hijos de Buenos Aires prefiriéndome a otros muchos paisanos suyos para jefe y comandante, me hicieron entrar en ella”, dice en sus memorias. (1)

Iba derechito Moreno a la sotana cuando se topó con una niña de 14 años, Guadalupe Cuenca, y todo cambió. Al año se casaron y pronto vino el hijo, Marianito. Moreno se recibió de Abogado y se topó con las ideas modernas de Rousseau y la doctrina que repudiaba la explotación de los pueblos originarios a manos de los conquistadores. Sus primeras actividades profesiones estuvieron dirigidas a defender a indios de la zona pero como todo asunto delicado en esa época, el joven olfateó el peligro y se llevó a su esposa e hijo de vuelta a Buenos Aires.

Era 1805. Un año más tarde vendrían los ingleses por primera vez. Saavedra fue activo partícipe de la resistencia y se hizo líder en una de las milicias principales, el Regimiento de Patricios. La biblioteca coincide en poner a Moreno en un segundo plan en esas circunstancias y en las que desembocarían en la revolución. Se sabe que al regresar, ejerció como relator de Audiencia y fue asesor del Cabildo.

Cuando se conoció la caída de la Junta de Sevilla -con el rey Fernando VII preso hace rato-, último bastión soberano de España en la península, la elite revolucionaria criolla puso marcha a fondo y pese a la resistencia, la suerte de Cisneros quedó echada.

Algunos historiadores dicen que Moreno tomó prudente distancia de los sucesos de mayo de 1810. Pero que sus ideas sobre libertad de comercio lo acercaron al grupo que fogoneaba un cambio en el status quo. Hay un escrito de su autoría que representa su pensamiento y se conoce como “La representación de los Hacendados”. Saavedra era fuerte por peso específico militar e integraba el factor de poder que terminó inclinando las acciones en favor de la revolución. Luego del famoso cabildo abierto del 22 Cisneros intentó una última maniobra y se puso al frente de la junta, pero Saavedra y Castelli, con la debida escolta, fueron a su casa el día 24 y lo apretaron literalmente para renunciar. El 25, ya sabemos, se constituyó el primer gobierno patrio, y Saavedra, fue designado presidente. Los que no lo ven con buenos ojos, afirman que la elección no se debió a determinados atributos personales del militar, sino más bien a la importancia que como fuerza significaba en ese entonces el regimiento que comandaba.

¿Por qué, una vez en funciones la Primera Junta, nombró a Moreno como Secretario de Guerra y Gobierno? Un hombre adepto a la causa pero aparentemente tan solo testigo de los hechos previos, será quien lleve adelante las tareas profundas y extremas que en lo inmediato garantizarían la suerte de la revolución. Quizás la razón esté en la personalidad radical, explosiva, sin grises del individuo considerado “jacobino” y que desde su posición no dudaba en afirmar que los enemigos de la revolución debían ser eliminados. A Moreno, por fuera de las interpretaciones históricas, no le tembló el pulso para sofocar la resistencia de Santiago de Liniers, héroe de la lucha contra los ingleses, en la ciudad de Córdoba, y menos pruritos tuvo para ordenar que lo fusilen.

Suponemos que Saavedra, prudente y mesurado, en las antípodas del pensamiento morenista, entendió que para dar los primeros pasos era necesario imponer los programas más audaces encarnados también por gente como Castelli, French y tantos otros. De lo contrario Moreno no hubiera redactado -aparentemente con ayuda de Belgrano- el famoso Plan de Operaciones de agostos de 1810. Moreno, que afirmaba abiertamente que “para conseguir el ideal revolucionario hace falta recurrir a medios radicales”, escribió un programa estratégico que instaba a sellar las acciones con “sangre y fuego”, sugiere fingir lealtad al rey cautivo, asegurar la neutralidad de Portugal y de Inglaterra, y estimular la sublevación en el sur de Brasil. Y va al hueso cuando impulsa la confiscación de bienes de españoles y que con ese dinero se financien los gastos de guerra, se creen industrias y se fomente la navegación.

Belgrano, que estaba para otros destinos, fue enviado a Paraguay. Castelli subió con sus tropas al Alto Perú. El foco realista en la Banda Oriental no fue soslayado. Los afines a Moreno dicen que su grave error fue haberse quedado solo en Buenos Aires delegando esas funciones a dos de sus aliados más valiosos. El primer tramo de esas misiones tendientes a consolidar la revolución tuvo suerte dispares. Desde Buenos Aires, Moreno comandaba todo -con la anuencia de Saavedra- y fundaba La Gazeta, el órgano oficial de la revolución y vocero de las ideas nuevas. “El pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes”, escribió en la primera edición, y en sucesivas entregas se dará el lujo de difundir el Contrato Social de Rousseau, eso sí, suprimiendo las partes en las que el francés se las tira contra la Iglesia al señalar, entre otras cosas, que no se confunda “la religión con el ceremonial de ella”.

CastelliCastelli era una espada filosa en el Alto Perú. Era el brazo de Moreno para empezar a realizar cambios sociales y políticos que terminasen con el sistema español al que consideraban vetusto, sectorial, atrasado, monopólico y de unos pocos. Moreno decía: “el gobierno antiguo nos había condenado a vegetar en la oscuridad y abatimiento, pero como la naturaleza nos ha criado para grandes cosas, hemos empezado a obrarlas, limpiando el terreno de tanto mandón ignorante”.

La batalla de Suipacha del 7 de noviembre de 1810 y el triunfo de las fuerzas revolucionarias permitió el control temporario en el Alto Perú. Castelli encontró el terreno para materializar los planes delegados por Moreno. En este punto parece asomar el germen de la “grieta”. Algunos ven a Saavedra en esta instancia como el hombre que representa a los sectores conservadores que ven amenazados sus privilegios y el abanderado de cambiar para no cambiar radicalmente. Los más benignos hablan de que honestamente creía que los cambios debían ser graduales y que la continuidad de los resortes tradicionales de la administración colonial tenían que ir saldando con el tiempo viejas deudas.

En este punto de la trama, los anti Saavedra lo acusan de operar, utilizando sus lazos en el interior del antiguo virreinato, para derrumbar los logros conseguidos hasta el momento por la revolución. Se lo menciona a Dean Funes como su delegado político para semejante tarea.

El 5 de diciembre ocurrió un hecho que ahonda las diferencias entre Moreno y Saavedra. En el Regimiento de Patricios se convocó a una fiesta para celebrar el éxito de Suipacha. Algunos dicen que Moreno no fue invitado, otros que fue pero el centinela que estaba en la puerta del cuartel no lo dejó pasar. Lo cierto que es al otro día Moreno se enteró de un rumor, según el cual en el medio del banquete el capitán Atanasio Duarte, algo pasado de copas, propuso un brindis “por el primer rey y emperador de América, don Cornelio Saavedra”.

Moreno, dominado por la bronca, tomó la decisión impulsiva de decretar el destierro de Duarte y luego redactó el drástico Decreto de Supresión de Honores, que apuntaba directamente a Saavedra quitándole todas las prerrogativas y privilegios heredados del virrey. El texto está cargado de balas pesadas. Saavedra lo rubricó sin responder a la provocación.

Fue el principio del fin. De allí los pasos se desencadenaron hacia la ruptura. El vaso se colmó con la controversial incorporación de diputados del interior a la Junta. Los historiadores afines a Moreno dicen que el acuerdo era que en realidad se reunieran para constituir un Congreso Constituyente que debatiera la futura Constitución. Saavedra impone su postura y se vota finalmente que los delegados pasen a integrar el gobierno constituyendo la conocida Junta Grande.

En este punto hay una discusión. Se lo acusa a Moreno de centralista porque según su opinión, las decisiones debían ser controladas solo por Buenos Aires. Sus defensores alegan que en realidad Moreno se negaba a la incorporación de los diputados del interior porque éstos comulgaban con los intereses de las autoridades españolas destituidas recientemente.

FunesLa cuestión es que Moreno quedó aislado en la puja de poderes. Dean Funes fue tajante: “Dando a los diputados una parte activa del gobierno, fue desterrado de su seno el secreto de los negocios, la celeridad de la acción y el rigor de su temperamento”. Moreno renunció. Dijo: “Considero la incorporación de los diputados en la Junta contraria a derecho y al bien del Estado”.

El 24 de diciembre de 1810 Saavedra firmó un decreto designando a Moreno representante de la Junta ante los gobiernos de Río de Janeiro y Londres para la compra de armas. Una parte dice que Moreno aceptó porque se sentía amenazado y corría riesgo su vida. Otra que el propio Moreno se lo pidió a Saavedra. En una carta a Chiclana, el militar alimentó esta teoría: “Este hombre de baja esfera, revolucionario por temperamento y helado hasta el extremo que trató de que se me prendiese y aun de que se me asesinase, me llamó aparte y me pidió por favor se lo mandase de diputado a Londres...” (2)

El 24 de enero de 1811 Moreno se embarcó en la goleta Misletoe, que lo llevaría hacia la fragata Fame, desde la cual emprendería viaje en compañía de su hermano Manuel y su amigo Tomás Guido. A los pocos días de navegación empezó a sentirse mal. Su situación empeoró diariamente. En sus memorias, Manuel cuenta que el capitán de la nave -cuyo nombre se desconoce- se negó a desviar el rumbo hacia un puerto cercano. En la fragata no había médico. Manuel narra que el capitán, sin su consentimiento, le administró al enfermo un vaso de agua con una dosis excesiva de una substancia similar al arsénico. Luego de unas terribles convulsiones Mariano Moreno muere el 24 de marzo a los 32 años pronunciando la famosa frase “Viva mi patria aunque yo perezca”. Su cadáver es arrojado al mar.

Se lo acusa a Saavedra de haber instigado el asesinato. Los que sostienen esa teoría se valen de testimonios y también de hechos, como el nombramiento de David Curtis, el 9 de febrero, para cumplir con la misma misión de compra de armas en caso de que “el señor Mariano Moreno hubiere fallecido o no se hallare en Inglaterra”.

Dicen que Saavedra, que acusaba a Moreno de ser un “maldito Robespierre”, al enterarse de la noticia exclamó: “Hacía falta tanta agua para apagar tanto fuego”.

Por Diego Videla

(1) Vida y Memorias del Dr. Mariano Moreno (1812)
(2) Carta de Saavedra a Chiclana del 15 de enero de 1811.

Pistolas y cuchillos en lugar de escarapelas

1810Domingo French y Antonio Beruti no repartieron cintitas celestes y blancas en las jornadas decisivas de la revolución. Estaban al mando de un grupo de más de medio millar de personas que se encargó de sembrar terror y generar presión en la población que comulgaba con el virrey Cisneros.

La historia edulcorada que se nos cuenta en la escuela poco tiene que ver con la realidad del contexto de la revolución de mayo de 1810. No sólo en cuanto a las causas, pormenores y circunstancias. También en los detalles aleatorios o anécdotas con las que el relato de enseñanza ha suprimido el tenor del momento que se vivía por entonces en Buenos Aires.

Para hablar del tema en cuestión, un simple repaso. El 13 llegaron a Buenos Aires las noticias de la caída de la Junta de Sevilla -último bastión de poder soberano en España en nombre del rey Fernando VII, cautivo de los franceses-, y un grupo de criollos, con el respaldo de españoles y algunos miembros del clero, entendieron que era el momento de quebrar el orden político en la capital del Virreinato del Río de La Plata.

Rodríguez Peña, Belgrano, Saavedra, Moreno son algunos de los que promovieron las acciones. Las milicias -creadas para expulsar a los ingleses unos años antes- estaban de su lado. El virrey Cisneros era medio sordo pero nada sonso, así que se preparó para lo que venía. Se atrincheró en su círculo cercano y fue recibiendo los mensajes, en persona y por tanda, de los propósitos renovadores.

Además de las fuerzas regulares, los revolucionarios contaban con un grupo de choque, liderado por dos hombres que no se andaban con vueltas y estaban dispuesto a todo. Se llamaban Domingo French y Antonio Luis Beruti.

French había nacido en Buenos Aires y había sobresalido por su valentía en las invasiones inglesas, tanto que Santiago Liniers, líder de aquellos episodios, lo condecoró nombrándolo teniente coronel en 1808. Beruti era mendocino y tuvo la suerte de estudiar en el Colegio San Carlos y luego completar su preparación en Madrid. Regresó a América y coincidió con French en apoyar el movimiento patriota.

Cisneros intentó ocultar la noticia que venía de Sevilla en los periódicos transportados en la fragata inglesa John Paris. Los incautó por completo pero la novedad se filtró y fueron Manuel Belgrano y su primo Juan José Castelli los encargados de divulgarla. Cisneros no tuvo más remedio que hacerlo público a través de una proclama el 18. La noche de ese día en la casa de Rodríguez Peña se reunieron los partidarios del cambio y se decidió encargar al propio Rodríguez Peña y a Castelli la tarea de exigirle a Cisneros convocar a un cabildo abierto. El virrey, que conocía que las milicias apoyaban al bando contrario, no le quedó otra alternativa que aceptar.

El 21, por las dudas, entraron en acción French y Beruti al mando de más de medio millar de personas armadas con cuchillos y pistolas. Al comando se lo conocía como la Legión Infernal y enviando un mensaje claro se apostó en la Plaza de la Victoria hasta que en forma oficial el Cabildo anunciara el Cabildo Abierto, lo cual ocurrió a mediodía.

El recordado Cabildo Abierto se desarrolló al día siguiente. De los 450 vecinos invitados, pudo asistir un poco más de la mitad. Le correspondió a la Legión Infernal frenar la llegada de muchos adherentes a la causa española. Los testimonios concuerdan en que lejos de repartir escarapelas celestes y blancas, French y Beruti se ocuparon de distribuir a sus muchachos en puestos estratégicos para ejercer, a la fuerza, el derecho de admisión. Tales muchachos estaban decididos y dispuestos a “todo riesgo”. Incluso uno de ellos, que manejaba la Imprenta de Niños Expósitos, imprimió tarjetas de acreditación de más para ocupar los lugares que les hubiera correspondido a los españoles.

Los debates de esa jornada del 22 fueron muy bravos. Paso y Castelli hablaron en nombre de la revolución y el obispo Lué y el fiscal Genaro Villota fueron las espadas verbales de la otra tribuna. El clima fue hostil y lindante con la violencia. El coronel Francisco Orduña, a favor obviamente del virrey, escribió que a los “que no votaban contra el jefe (Cisneros) se les escupía, se les mofaba, se les insultaba y se les chiflaba”.

Los presentes votaron finalmente la destitución del virrey Cisneros y designaron al Cabildo la elección de los miembros de una junta de gobierno. Por las dudas, Belgrano y los infernales habían previsto un plan de contingencia por si las cosas no salían como querían los revolucionarios. En ese caso, Belgrano tenía que agitar un pañuelo blanco a través de una ventana y esa señal sería entendida como la venía para que los muchachos ingresaran a la sala capitular a conseguir los objetivos a la fuerza.

El Cabildo metió la mano y nombró el 24 una junta pero presidida por Cisneros y con mayoría de realistas. La mecha se encendió y los patriotas, que se sintieron traicionados, sacaron las milicias a la calle y amenazaron resolver la cuestión por las armas. La presión fue insostenible y Cisneros renunció, disolviéndose la junta.

El 25, como se sabe, se conformó la junta patriota con Saavedra al frente. Las sesiones se demoraron más de lo previsto y las crónicas dicen que el propio Beruti irrumpió en la sala capitular para exclamar: “Señores del Cabildo esto ya pasa de juguetes; no estamos en circunstancias de que ustedes se burlen de nosotros con sandeces. Si hasta ahora hemos procedido con prudencia, ha sido para evitar desastres y efusión de sangre. El pueblo, en cuyo nombre hablamos, está armando en los cuarteles y una gran parte del vecindario espera en otras partes la voz para venir…”.

Una de las primeras acciones que ejecutó la junta fue el envío de delegaciones militares para garantizar el éxito del proceso, sumar adhesiones y disolver focos de conflicto contrarios a la revolución. Uno de ellos tuvo sede en Córdoba y la encabezó el mismo Santiago de Liniers. El secretario de Gobierno, Mariano Moreno, designó a Ortiz de Ocampo e Hipólito Vieytes como jefes de la fuerza militar que tenía como misión sofocar la revuelta antirrevolucionaria y fusilar a los cabecillas. Los principales sublevados –Liniers, el gobernador Juan Gutiérrez de la Concha y Orellana, obispo de Córdoba, entre otros- fueron capturados, pero los oficiales patriotas no estaban convencidos de pasarlos por las armas. Demoraron todo lo que pudieron el asunto y hasta sugirieron a la Junta remitir a los sublevados a Buenos Aires. Moreno estalló y mandó a Castelli, Balcarce y French para cumplir con la orden. El 26 de agosto de 1810 Liniers y sus cómplices –menos Orellana- fueron ejecutados en el paraje Cabeza de Tigre. French le dio a Liniers el tiro de gracia.

 

Palabras de Antonio Beruti ante el Cabildo
el 25 de Mayo de 1810,
Neptalí Carranza, Oratoria Argentina, Buenos Aires,
Sesé y Larrañaga editores, 1905.