La ocupación de California

 por Diego Videla

BouchardCuando nació fue Hippolyte, porque justamente abrió los ojos por primera vez al mundo en Saint Tropez, Francia, en 1780. Como tantos otros europeos, vino para estas tierras americanas con deseos de aventura y, ya instalado, pasó a ser directamente Hipólito. La historia argentina le debe por su tarea patriota el reconocimiento con nombre completo: Hipólito Bouchard.

En 1798 entró en la armada francesa para pelear contra los ingleses. Vino a Buenos Aires en 1809 impulsado por las ideas libertarias que había en América. Ofreció su ayuda y se lo nombró comandante de la flamante flota nacional. Comandó la batalla naval de San Nicolás, se enfrentó a la escuadra española que bloqueaba el puerto de Buenos Aires en 1811. En el medio se sumó a las fuerzas de San Martín que combatieron en San Lorenzo. Cuando regresó a la armada -porque lo suyo no estaba en tierra firme- acompañó al Almirante Guillermo Brown en la expedición corsaria al Pacífico.

De eso se trataba también la lucha por la independencia en esa época. Los libros se dedican, y con razón, a exaltar el papel de los héroes arquetípicos como el mismo San Martín o Belgrano; pero no dan el relieve justo a personajes como Bouchard que parecen extraídos de un relato de ficción y llegó a darse el gusto de ondear el pabellón nacional en California. Así como suena.

No es cuento. Para protagonizarlo primero había que tener patente de Corso. Él la tenía. Además, contar con alguien que financiara la campaña. Aquí surge otro ilustre desconocido, el doctor Vicente Anastasio de Echeverría, abogado y patriota, dueño del capital económico suficiente para pagar los gastos que insumía vagar por las aguas oceánicas para hostigar naves realistas. Echeverría puso el dinero y la fragata Consecuencia, tomada a los realistas en Callao, fue restaurada y puesta a nuevo para llamarse, de ahí en más, La Argentina.

Un dato no menor. Bouchard tenía algunas cuentas pendientes con los políticos de Buenos Aires -podría ser tema de otro artículo- y no veía con malos ojos salir pronto de una ciudad en la que lo acuciaban de pleitos e intrigas.

La Argentina zarpó finalmente el 9 de julio de 1817 con la misión de perseguir barcos realistas y obstaculizar el tráfico marítimo español con su colonia. Pero además, con el propósito de dar a conocer la noticia de la independencia y colaborar con la emancipación de otros países alrededor del mundo.

No fue sencillo armar semejante empresa. Se necesitaban 180 hombres al mando de un hombre que no tenía buena prensa. El francés era de un carácter extremadamente duro, imponía tal temor y respeto que costaba conseguir marinos. Los oficiales fueron: el capitán Nathan Sommers; William Sheppard y Colvert Thompson; el cirujano Bernardo Copacabana; los pilotines Tomás Espora, Juan Agustín Merlo y Andrés Gómez. Se enlistaron en su mayoría extranjeros para completar la tripulación y el resto provenía de las provincias de Corrientes, Entre Ríos y Buenos Aires. Casi todos sin antecedentes. Lo increíble: iban a dar la vuelta al mundo sin haber estado nunca en el mar.

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Con proa al Cabo de Buena Esperanza, la embarcación emprendió un periplo con estadías en Madagascar, India, Océano Indico, Filipinas, Borneo, Java, Macasar, Las Célebes...
Ya en Madagascar la tripulación se topó con un enemigo inesperado: el escorbuto. La enfermedad se extendió más de lo esperado y el cirujano a bordo apeló a un procedimiento primitivo de cura que consistía en enterrar a los enfermos en agua fangosa, dejándoles sólo la cabeza al descubierto. De esta manera, los que no estaban graves se curaban, mientras que los muy afectados aceleraban su fin.

Aún diezmada en gente, La Argentina siguió navegando en territorio hostil, pero salió airosa para hacer frente a los piratas malayos. Una vez en aguas de Manila, encontró lo que anhelaba y en dos meses de bloqueo incesante, la tripulación comandada por Bouchard pegó duro en el corazón del poder español hundiendo dieciseis barcos y apresando a 400 realistas.

En dirección a Oceanía hizo una escala en Hawaii. Ahí se enteró que el rey Kameha Meha se había apropiado de un barco argentino, la corbeta Santa Rosa, cuya tripulación se había amotinado en Chile y luego se dedicó a la piratería. Bouchard se reunió con Kameha Meha y acordó la devolución del navío mediante el pago de una indemnización.
El cabecilla de la revuelta, el marinero Enrique Gribbin fue juzgado y ejecutado en forma sumaria. Lo más importante sucedió días más tarde, cuando el rey y el capitán argentino terminaron sellando un pacto entre ambas naciones en donde Hawáii reconocía el carácter autónomo de la Argentina, siendo éste el primer estado en hacerlo.

Bouchard y sus hombres volvieron al mar en octubre de 1818 con La Argentina y la corbeta recuperada, que pasó a llamarse Chacabuco. Siguiendo las huellas de sir Francis Drake, la flotilla fondeó el 22 de noviembre en las costas de Monterrey, Nueva California, entonces posesión española. La zona era rica en recursos mineros y además la información disponible era que las baterías del puerto en la bahía estaban desmanteladas y que la población no estaba preparada para la defensa del lugar. Situada entre monasterios y presidios remotos, la fortaleza tendría unos 600 habitantes y el ejército realista reunía allí unos 400 hombres.

El plan de Bouchard era el siguiente: enviar a la corbeta Chacabuco con bandera americana al frente y luego entrar con la fragata La Argentina y así tomar el fuerte. Pero la corbeta encalló antes de llegar al punto de desembarco. William Sheppard, su capitán, dándose cuenta que no podía desembarcar pero tampoco retirarse, ordenó izar la bandera argentina y abrir fuego. Pero, merced a las 18 baterías apostadas en la costa, Sheppard se rindió rápidamente. Bouchard observó de lejos la transitoria victoria de los españoles que más que eso no podían hacer debido a la carencia de sus recursos.
Los realistas no tenían barcos para hacerse del motín de la nave vencida. Y mientras festejaban a la noche, los marinos de La Argentina rescataron a sus pares sobrevivientes del Chacabuco.En la mañana del 24 de ese mes, la infantería argentina desembarcó a unos cinco kilómetros del fuerte, se abrió paso sin demasiados problemas, redujo la mínima oposición que halló en su camino y tan solo dos horas le bastaron luego para tomar la plaza.

En su diario personal, Bouchard cuenta que fue un cobrizo guerrero hawaiano el que arrió la bandera española e izó la celeste y blanca. “A las 8 horas desembarcamos, a las 10 era en mi poder la batería y la bandera de mi patria tremolaba en el asta de la fortaleza”. Así escribió también de puño y letra en su bitácora.

La llegada de los corsarios argentinos dejó su huella durante la ocupación, que duró seis días. Conquistada la plaza, los que pudieron escaparon. “Bouchard saqueó lo que quedaba y prendió fuego el resto”, afirmó el historiador Peter Uhrowczik (*) quien se ocupa de minimizar la importancia del hecho. Dice: “lo que ocurrió fue algo pequeño. Bouchard y sus hombres desembarcaron, marcharon y capturaron el fuerte sin resistencia porque los españoles usaron su estrategia típica de retirarse hasta que se marcharan los agresores”. Algunos recuentos marcan que el gobernador español Pablo Vicente de Solá sólo había dejado allí 25 soldados para enfrentar a unos 200 marinos.

Una vez reparada la corbeta Chacabuco, el raid continuaría hacia el sur arrasando otros poblados de California, entre ellos Santa Bárbara. El 25 de enero de 1819, la flota argentina bloqueó el puerto de San Blas y atacó Acapulco de México.

En Guatemala destruyó Sonsonate y capturó bergantines españoles. En Nicaragua, tomó Realejo, el principal puerto español en los mares de Sur, y se apoderó de cuatro buques  españoles. De ahí siguió hasta el Perú. Las naves comandadas por Bouchard arribaron el 9 de julio de 1819 al puerto de Valparaíso con un cuantioso botín. A tiempo para integrarse a las fuerzas que preparaba San Martín para tomar Lima por mar.

Fuentes:
- El corsario del Plata. Daniel Cichero.
- La historia que no nos contaron. Pacho O´Donnell.
- La quema de Monterey: el ataque a California
de 1818 por el corsario Bouchard.
Peter Uhrowczik.


El dato

Algunos dicen que el paso de Bouchard por el Caribe fue muy significativo y sus ideas libertarias prendieron en muchas regiones. Tanto que varios países tomaron el celeste y blanco para crear sus banderas nacionales: El Salvador, Honduras, Guatemala, Nicaragua.

La Cardiología de hoy, progresos e innovaciones

cardio01Es indudable que la medicina cambia constantemente y mucho tienen que ver los adelantos técnicos en diagnóstico y tratamiento. La Cardiología es un ejemplo típico, por lo que recurrimos al Dr. Fernando Bellisario para conversar al respecto.

LR: Imaginamos doctor que los avances tecnológicos han impactado en la Cardiología del mismo modo que en otras especialidades médicas.

Sí, por supuesto. Hemos innovado mucho en ese sentido y los equipos con los que contamos en la actualidad son más sensibles y específicos. En manos resolutivas, nos permiten acceder a un diagnóstico casi total, cercano al 96 por ciento. Le dan al cirujano cardiovascular una medida y un panorama preciso de aquello con lo que se van a encontrar durante la intervención.

LR: ¿Las imágenes funcionales evitan las técnicas invasivas?

En gran medida sí, aunque a veces siempre es recomendable apelar a esas técnicas como para quedarnos completamente seguros. Me refiero a la conveniencia, por ejemplo, de hacer a nivel arterial un cateterismo cardíaco.

LR: ¿Todo esto ha modificado su trabajo en el consultorio, su forma de abordar un paciente?

No en la postura profesional que uno adopta siempre frente a la persona que acude al consultorio. Pero sí es indudable que las mejoras y progresos a nuestra disposición nos dan mayor seguridad y certezas respecto de poder resolver los problemas que presentan los pacientes. Sumado esto, vale decir, a la evolución que en paralelo ha tenido la especialidad respecto de muchos aspectos, como las ablaciones cardíacas, las arritmias, las fibrilaciones auriculares, en la prevención de la muerte súbita y también en la mejora de la insuficiencia.

LR: Justamente teníamos previsto preguntarle sobre la muerte súbita cardíaca...

Nadie está exento de sufrirla, pero hay muchísimos estudios para diagnosticarla. Principalmente en los casos donde hay antecedentes familiares. De todos modos, lamentablemente hay pacientes que nunca se han estudiado y ante determinado tipo de ejercicios pueden llegar a una arritmia y a una muerte súbita.

LR: Conocemos ya los factores de riesgo: sedentarismo, diabetes, tabaquismo. Sabemos que hay una epidemia de obesidad en el mundo. Queríamos saber su opinión al respecto.

Es un grave problema, consecuencia de la mala alimentación. Pero yo pondría especial foco en la hipertensión arterial, principal causa de muerte en todo el mundo y principal factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares. Lamentablemente mucha gente desconoce que es hipertensa y quien lo sabe, no se controla. Eso es lo que más nos preocupa.

"...pondría especial foco en la hipertensión arterial, principal causa de muerte en todo el mundo y principal factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares. Lamentablemente mucha gente desconoce que es hipertensa y quien lo sabe, no se controla...”

LR: ¿Por qué la gente no toma dimensión del problema cuando se le advierte sobre las posibles consecuencias en este sentido?

Porque pese a todas las campañas de prevención que existen, las personas suelen creer que por el solo hecho de estar medicadas, pueden seguir alimentándose con sal, grasas o cualquier comida no recomendada para alguien hipertenso. Por eso en la relación médico-paciente debemos insistir para que nunca se abandone el control periódico -por lo menos dos veces por semana- de la presión arterial aunque el paciente reciba una medicación.

LR: Según publicaciones médicas, las mujeres presentan coronariopatías más severas que los hombres ¿Cuál es su experiencia al respecto?

"La prevención debe arrancar desde pequeños, y como padres tomar conciencia en que tenemos que orientarlos a una alimentación saludable a temprana edad...”

Evidentemente las mujeres empiezan con sus cardiopatías isquémicas a determinada edad y cuando tienen una enfermedad coronaria, ésta parece más grave que en los hombres. Anatómicamente tienen arterias más finas y cortitas, y cuando se enferman a nivel cardíaco las complicaciones suelen ser severas.

LR: Volviendo a la prevención. ¿A qué edad una persona tiene que empezar a controlarse y cada cuánto debe realizarse chequeos?

La prevención debe arrancar desde pequeños, y como padres tomar conciencia en que tenemos que orientarlos a una alimentación saludable a temprana edad. Sin ser obsesivos pero sí enfáticos, del mismo modo que en otros aspectos como la actividad deportiva. Luego, en la adultez se recomienda iniciar con los estudios cardiovasculares a los 30 o 35 años, según lo que uno haga y los factores de riesgo que tenga. De ahí en más, dependerá en cada caso la necesidad de hacerlos una o dos veces por año, con el médico clínico y con el cardiólogo.

LR: ¿Qué nos puede decir doctor de la incidencia del stress en las enfermedades cardiovasculares?

Es muy difícil de manejar el stress en la realidad que vivimos. Con los problemas económicos, la situación que se experimenta en el trabajo. Yo recomiendo a mis pacientes la contención familiar, generar momentos de distracción y darse el tiempo para dos o tres veces por semana realizar alguna actividad deportiva al aire libre de 40 o 50 minutos.

LR: Los médicos están sometidos por las características de nuestra profesión a mucho stress también.

Yo diría que desde que hacemos la primera guardia estamos sometidos a presión y exigencias muy grandes. Yo tengo pacientes médicos y debo reconocer que no son fáciles. Toman la medicación pero muchas veces sin controlarse y llegan a la consulta muchas veces tarde. Porque hacen su propia autoconsulta, y ese es el problema.

LR: Muchos profesionales nos hablan de las dificultades que encuentran en el consultorio con pacientes que llegan con información previa tomada de las redes e internet. ¿Cómo es su experiencia personal?

Es verdad que vienen a la consulta informados, pero en mi caso respetan lo que yo les digo u aconsejo. Yo trato de hacerles entender que lo que circula en internet muchas veces es poco serio y que si acuden al profesional, deben confiar en él y en su conocimiento.

LR: ¿Qué sucede con los pacientes luego de haber sido intervenidos para solucionarle una insuficiencia cardíaca?

Con respecto a las cirugías de bypass aortocoronario, el paciente muchas veces está más contenido y es más consciente de lo que se le hizo, porque sufrió un trauma y generalmente tiene un apoyo antes y después. Pero en otras situaciones quizás no tan delicadas, los métodos y mecanismos han mejorado tanto, que la persona que es intervenida a una edad joven a los dos días siente como si nada le hubiera pasado. En ambos casos, sin embargo, el papel de la familia luego es fundamental en la necesidad de que la persona, haya o no pasado por una situación traumática, tome conciencia de que debe modificar ciertos hábitos para tener una vida más saludable y ayudar a que el corazón funcione mejor.


Perfil del entrevistado

El doctor Fernando Bellisario trabaja actualmente en el Hospital Melo de Remedios de Escalada. Fue médico ecografista de Cardiología del Hospital Güemes y fue jefe de Residentes del Policlínico Ferroviario Central, entre otras funciones en el marco de una extensa actividad profesional como especialista cardiovascular.

La Revista Octubre 2018


 

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gordo150¿Qué comemos y bebemos cuando comemos y bebemos?

 

Entrevistamos a la Dra. Stella Maris Gilabert a fin de esclarecer aspectos poco difundidos sobre la Alimentación.

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¿Qué comemos y bebemos cuando comemos y bebemos?

obesidadEl Día Mundial de la Alimentación se celebra el 16 de octubre de cada año. Fue proclamado en 1979 por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Su finalidad es concientizar a los pueblos del mundo sobre el problema alimentario mundial y fortalecer la solidaridad en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza. El día coincide con la fecha de la fundación de la FAO en 1945. Pero parece que el concepto de alimentación no se agota a través del hambre sino de otras circunstancias.
Entrevistamos a la Dra. Stella Maris Gilabert a fin de esclarecer aspectos poco difundidos sobre la Alimentación.

 

LR: El mundo produce alimentos suficientes para alimentar a todos los habitantes del planeta. Sin embargo, alrededor de 815 millones de personas padecen hambre, una de cada nueve personas.

Dra. G: es lo que vienen diciendo muchos escritores, hay una mitad del mundo que se muere de hambre y otra que padece obesidad. La oferta de alimentos tiene que ver con que la industria alimentaria ha crecido en los últimos años en forma exponencial, mientras que las desigualdades en el planeta también han crecido en la misma proporción.
En una mano podemos tener millones de personas que se mueren de hambre y millones de personas que tienen un índice de masa corporal mayor de 30 (se divide el peso por la altura al cuadrado) Si eso da más de 30 hablamos de obesidad, de 20 a 25 es lo normal y más de 25 hablamos de sobrepeso. Esto tiene que ver con políticas nacionales e internacionales y cuál es el objetivo de la nutrición a nivel internacional.

LR: el sobrepeso infantil está en aumento en todas las regiones. Se habla de dos epidemias, una de desnutrición y la otra de obesidad.

Dra. G: aquí entra el concepto de diabesidad, la obesidad en los niños inevitablemente lleva a la diabetes en la adolescencia y en la edad adulta. Como decimos los que nos dedicamos a la endocrinología y a la nutrición la obesidad es la madre de todas las enfermedades, diabetes, artrosis, cáncer de mama, el cáncer de páncreas y…sigue la lista.

LR: ¿Y qué es lo que comemos cuando comemos Dra.?

Dra. G: esto tiene que ver con la oferta y en este caso la publicidad tiene especial participación; supermercados y kioscos llenos de golosinas con alta cantidad de hidratos de carbono y de grasas. Los kioskos de los colegios ofrecen elementos que van a fabricar niños obesos y no hay oferta allí de frutas frescas o frutas secas. Enseñarles a los niños desde el jardín de infantes, será un desafio para cambiar esta problemática preocupante.

LR: es un aspecto cultural y educativo.

Dra. G: es un problema político. Cuando hay una política de Salud, hay una decisión política de implementar Salud versus dejar que todo sea al libre albedrío del consumo.

LR: Hay un tema que tiene que ver con lo que comemos y la contaminación de los alimentos.

Dra. G: Hay contaminantes de los alimentos que producen obesidad, asma, hipotiroidismo, enfermedades inmunológicas hasta el cáncer. El planeta no es un planeta en el que uno mira un paisaje y está absolutamente limpia el agua, y el nitrógeno y el O2 de nuestra atmósfera estén absolutamente puros. Ya nada de eso es así. Cuando consumimos alimentos también consumimos sustancias que el hombre ha incorporado a la atmósfera, al agua, a los suelos y que son altamente peligrosas porque entre otras cosas tienen acción hormonal (estrogénica o anti estrogénica) tema que he investigado profundamente.

LR: ¿A qué sustancias se refiere?

Dra. G: Estas sustancias con acción hormonal (ya están descriptas más de 10.000) están en los plásticos con los que se envuelven los alimentos, los composites que se utilizan en odontología para reparar muelas, los tuppers que se usan y se calientan con alimentos que luego consumen niños, mujeres embarazadas, mujeres con cáncer de mama. Los plásticos que se calientan en el micro-ondas tienen una sustancia llamada bisfenol A, que es un estrógeno que se acumula en el tejido adiposo y va a seguir actuando en forma indefinida produciendo cáncer, asma, obesidad, baja del número de espermatozoides que lleva a la infertilidad del hombre y en la mujer produce endometriosis que también es una causa de infertilidad. Mamaderas, vasos, cubiertos de plástico que nos ofrecen en los fast foods, recubrimiento interno de las latas de cerveza o en los tetra briks que se calientan en el trasporte también liberan bisfenol A.

LR: ¿Ud lo denominó invasión estrogénica del planeta?

Dra. G: efectivamente. Las aguas de los lagos están contaminadas con otro estrógeno el nonyl fenol que está en los detergentes biodegradables... Las plantas depuradoras de desechos cloacales quitan la escherichia coli de la materia fecal y cargan las aguas con nonyl fenol, un estrógeno inerte (no se degrada con el tiempo) que feminiza las larvas de las truchas. El nonyl fenol y el bisphenol A también producen alteraciones en el neurodesarrollo interfiriendo las etapas de la migración celular ya que estrógenos que impactan en el receptor intracelular e interfieren la acción de la hormona tiroidea que tiene gran importancia en este proceso que sucede en el primer trimestre de la gestación y que traerá severas alteraciones en el desarrollo cerebral. Además producen mutaciones genéticas que van a llegar a la descendencia.

LR: Dra. Ud menciona la industria que contamina el agua, las empresas de comida rápida, los productos de plástico que se calientan, fábricas de plásticos y detergentes y se podría ver detrás del nulo control sanitario intereses económicos ya que estas empresas tienen que sobrevivir.

Dra. G: parece que la utilización de plásticos y detergentes no se pueden suprimir cuando se podría volver a la utilización del vidrio y otro tipo de detergentes sin nonylfenol, que de hecho, existen. En el hemisferio norte no se usan más mamaderas de plástico que se comercializan en el hemisferio sur (!).

LR: ¿Y las verduras, se salvan?

Dra. G: no, no se salvan porque los pesticidas órgano clorados o los herbicidas por ejemplo el 2-4 T o el 2-4 D que forman el agente naranja que se usaba en Vietnam para despejar terrenos y visualizar a los vietnamitas. Se sabe que miles de ellos murieron de cáncer o padecieron enfermedades derivadas del contacto con el agente naranja. Esta cuestión de los herbicidas y agrotóxicos no tiene gran difusión porque es peligroso entender que las empresas que fabrican estos herbicidas también fabrican citostáticos (¡!!). Lo mismo ocurre con entidades de gran difusión en la clínica como el ADD o TDAH o la epilepsia en los que los agrotóxicos estarían implicados y las mismas empresas que lo ocasionan también producen por ejemplo el metilfenidato o los anticonvulsivos utilizados para tratarlas.

LR: Dra. Fíjese que empezamos esta entrevista hablando del Día Mundial de la Alimentación que hace referencia al hambre pero parece ser que la alimentación tiene otras aristas que tienen tanta importancia como la falta de alimentos.

Dra. G: exactamente. La idea es que, ya que me han cedido este espacio, es entender que mucho más allá de la calidad y la cantidad de lo que se toma o se consume también tiene importancia qué es lo que tiene cada alimento y cuando recién hablábamos de agrotóxicos la primera recomendación es lavar exhaustivamente todo lo que sea verde o frutal para eliminar lo que está en la superficie y cuando hablábamos de los plásticos tengamos en cuenta que luego de utilizados los plásticos se incineran y de la incineración del plástico aparece una sustancia altamente cancerígena que es la dioxina que también es un estrógeno y cancerígeno.
Hablamos de aire, de agua, de suelos y de utensillos de cocina, mamaderas de plástico con leche caliente que incorporan hormonas que al bebé decididamente no le corresponde incorporar.

LR: ¿Si quedara alguna duda quisera aportar algo más Dra?

Dra. G: repasar las precauciones, utilizar vajillas de vidrio, cubiertos de acero inoxidable y empezar a pensar que esto parece un cuento de terror porque los agrotóxicos se usan para obtener cosechas con millones de toneladas de alimentos para abastecer a una población mundial en crecimiento, pero uno puede hacer una lectura entrelíneas y concluir que muchos no van a morir de hambre… pero también estaríamos generando futuros pacientes que consumirán citostáticos, anticonvulsivos; etc. Empezar a difundir y conocer esta problemática nos permitirá entender que hay algo más en el plato de comida.

LR: gracias Dra. y Feliz día de la Alimentación para todo@s.

Fugaz remanso de Rubén Darío en Martín García.

ruben-dario-2 por Diego Videla

El hombre que puso en alto la poesía era un viajero del mundo. Imprimió a esa vida errante el espíritu ferviente que volcó a las estrofas que lo hicieron universalmente conocido. Era, además, un bebedor incansable.

El nicaraguense de la ciudad de León nunca pasaba desapercibido. En los escenarios tumultuosos donde se había involucrado en revoluciones y levantamientos en pos de la unidad de América Central; en Estados Unidos cuando rindió tributo a Martí; y obviamente con su aporte innovador a las letras, especialmente desde el lanzamiento de su libro “Azul”, que marca un antes y un después en la poesía en lengua española. Eso sucede en la ciudad chilena de Valparaíso, en 1887, época en que el escritor guatemalteco Enrique Gómez Carrillo lo describe como alguien que, “a primera vista, lo que menos parece es un poeta”, agregando: Su cuerpo débil y flexible, su rostro fresco de campesino, su cabellera peinada a la burguesa, su nariz pequeña y recogida, su boca sensual de labios rojos, su bigote blando y rizado, su manera elegante de vestir, todo contribuye a darle cierto aire indefinible de hombre de negocios”.

Buenos Aires recibe a Rubén Darío seis años más tarde, como un rey. El presidente de Colombia, Rafael Núñez, lo había nombrado cónsul y llega a la capital argentina con enormes expectativas. Los diarios lo retratan con pompas: “Vestía a la última moda y su indumento llevaba el marchamo de París.

En cuanto a su equipaje, ahí estaban, para quien quisiera verlas, sus suntuosas maletas, transportadas por su valet”. Se hospedó en el Gran Hotel de la calle Florida y su instancia fue intensa desde el primer momento, asistiendo a salones literarios, reuniones sociales, o participando de tertulias infinitas en los cafés de la ciudad. En la efervescencia de una atmósfera cultural latiendo a pleno, el nicaraguense es, a la vista de los entendidos, el profeta de esa nueva escuela que se llama Modernismo.

Pero un día se conoce la noticia menos esperada. La muerte de Nuñez en Bogotá en 1894 es precedida por un gobierno de caras nuevas que, entre tantas decisiones, cierran el consulado en Buenos Aires. La vida de ensueño se desploma en picada y el escritor deberá apelar a los artículos en La Nación para sustentarse el dinero suficiente como para recomponerse. El fallecimiento de su protector lo reubica en una realidad menos glamorosa y la mala racha se extiende al punto de que debe pedir ayuda extra. La mano amiga le llega a tiempo y el poeta que arribó al Olimpo de los dioses paganos, termina clasificando cartas en el correo.

Los efectos de la prolongada bohemia y los excesos con el consumo de alcohol desde la adolescencia, sumado a la ruptura de su matrimonio con Rosario Murillo, alimentan su cuadro depresivo y es ahí cuando su amigo el poeta boliviano Ricardo Jaimes Freyre lo rescata, lo envuelve en su propio abrigo y lo embarca hacia Martín García para probar un tratamiento de desintoxicación en el sanatorio que comanda en la isla el doctor Prudencia Plaza. Parten una madrugada de abril de 1895 desde la Boca en un vaporcito. Darío, “desaliñado, de barbita ‘florida’, jacket azul y pantalones grises”, deja constancia de las sensaciones que le deparan ese breve viaje: “Buen tiempo. Partimos a las ocho de la mañana. Buenos Aires se va alejando de nuestra vista. Se ve enfrente la enorme masa de construcciones de la ciudad, a la izquierda la larga mancha verde de las costas de Quilmes, a la derecha el río, que hace de horizonte”.

Amigo de poetas y apasionado de la música clásica, el doctor Plaza es la persona indicada porque además de médico, ejerce con el joven paciente una tarea terapéutica bien personal, amalgamada en prolongadas conversaciones profundas y sentidas. Darío se recupera en ese ambiente natural, sereno y ordenado. Camina horas, de mañana y de noche; descansa, come bien, lee profusamente, y escribe, por supuesto. Cumple con sus colaboraciones semanales en La Nación, escribe cartas, anotaciones...y cuando el diario le pide un texto alusivo al 25 de Mayo, da a luz el famoso poema “Marcha Triunfal”, que recibe elogiosas críticas inmediatamente.

Ostensiblemente mejorado, tras un mes y medio regresa a Buenos Aires y casi de inmediato parte para Europa como corresponsal del diario fundado por Mitre.

Pero aquella breve y oxigenada etapa en Martín García fue apenas eso, una fugaz excepción en el camino.

Mucha agua correrá debajo del puente pero sobre todo mucho alcohol por el organismo del escritor en los años siguientes, desencadenando en la agonía provocada por la cirrosis hepática que acaba con su vida en febrero de 1916.

Fuentes:
Agonía, muerte y funeral de
Rubén Darío, La Prensa.
Al pie de la letra, Álvaro Abós.
La isla Martín García, Jaimes Freyre
y Rubén Darío - Diario Pagina Siete


ASÍ ESCRIBIA

Firmadas con el seudónimo Levy Itaspes, el poeta redacta tres crónicas en el diario La Nación en las que refleja su experiencia en Martín García. Se publican entre el 10 y el 22 de mayo de 1895. En la última, titulada “Viaje alrededor de la isla”, dice:  “Bajo una dulce y dorada luz de la tarde, al frente, a nuestros pies, el barranco, abrupto, en el cual las lluvias han formado senderos retorcidos por donde bajan las lavanderas a la orilla del río, dejando a un lado las canteras abandonadas, montones de guijarros, resaca y deshechos camalotes que trae el río en su corriente; en segundo término, el río, gris, con la faja plateada de la canal; en el fondo, las islas del Delta del Paraná.”

El dinero, más que un objeto

dineroLa nueva camada de sociólogos vuelve a poner el foco en el dinero y sus implicancias sociales. En cómo repercute en las conductas, relaciones, comportamientos. Ariel Wilkis es uno de ellos y por eso acudimos a él para profundizar en el tema.

LR: -¿Cuándo empieza la Sociología a prestar atención al vínculo que se establece entre la gente y el dinero en sí mismo más allá de sus implicancias puramente económicas?

Si lo pensamos desde la Sociología argentina, te diría que ha sido siempre escasa la atención que se le ha dado al dinero como objeto a explorar. Te diría que ha sido nula hasta los últimos años, en que investigadores de la nueva generación hemos empezado a poner el foco en la materia. Ahora bien, si el encuadre se hace desde la tradición sociológica universal, digamos, el dinero ha estado siempre presente. Desde el aporte de los que podemos denominar los fundadores de la ciencia social moderna, como Marx o Durkheim, pasando por Georg Simmel –escribió el libro “La filosofía del dinero” y de ahí en adelante tantos otros que han trabajado con esa perspectiva.

LR: -¿A qué debe la iniciativa reciente de especialistas más jóvenes en el tema?

En parte porque somos integrantes de la renovación a nivel global que vuelve a interesarse en el dinero como propuesta de estudio. Como la mayoría de nosotros ha hecho sus post grados en el exterior, la experiencia nos permitió interactuar con la nueva agenda de la sociología económica; y luego cada uno aplicó sus conocimientos a problemáticas específicas con investigaciones acá en la Argentina. Por ejemplo, sobre los ahorristas que quedaron atrapados en el corralito del 2001, la convertibilidad o el uso del dinero en los sectores populares del conurbano.

"...los sociólogos intentamos ir más allá y reflexionar sobre los enormes efectos del dinero en la vida social, en el sostenimiento de vínculos, en el establecimiento de distinciones morales o también lazos de solidaridad...”

LR: -Justamente nos interesaba saber cómo es el impacto social del dinero en la gente con diferentes ingresos o realidades…

Es eso en lo que yo más me ocupo. Hay una ciencia económica estándar que le da al dinero un carácter socialmente neutro, y por lo tanto no es más que un objeto que permite organizar los intercambios comerciales sin incidencia social o moral.

LR: -Pareciera que los economistas piensan en cómo ganar dinero y no tanto en su impacto en la sociedad.

Yo diría que lo ven como un objeto. Nosotros los sociólogos intentamos ir más allá y reflexionar sobre los enormes efectos del dinero en la vida social, en el sostenimiento de vínculos, en el establecimiento de distinciones morales o también lazos de solidaridad, de competencia, entre todos y cada uno de los actores comunitarios: padre e hijo, hombre y mujer, profesor y alumnos. Esas relaciones están formateadas por el modo en que el dinero es usado. Entonces, el dinero no es solo un medio de intercambio que funciona en el mercado.

LR: -En algunos artículos suyos vimos por usted empleado, en este sentido, el concepto del “rompecabezas”.

Claro, porque es la imagen de la que me valgo para expresar que el dinero no es un objeto homogéneo, siempre igual a sí mismo; sino que asume muchas formas porque permite construir muchos vínculos sociales diferenciados. El papel de la Sociología es recomponer ese esquema de formas variadas que promueven relaciones heterogéneas.

LR: -¿Cómo lo hace?

Lo logra armando un cuadro general de cómo el dinero está presente en distintas escenas de la vida social.

LR: -Cuando usted habla de gastar, prestar, vender, donar, pedir o jugar refiere también a ese “rompecabezas”.

Claro, entendiendo que todas esas prácticas monetarias son posibles y producen una significación social y moral particular. Esa mirada global de la sociología que recompone, ve cada caso de manera singular.

LR: -Hace un rato habló de convertibilidad y en la actualidad se vuelve a hablar de eso. ¿Cómo considera que repercute en la gente y especialmente en los sectores populares?

Yo veo que esa discusión por ahora aparece sólo asociada al mundo de la política o a lo que al gobierno le gusta llamar “círculo rojo”. Es un fenómeno acotado que no se extiende de ahí. No se traspasa al ciudadano común.

LR: -Política y religión están sumamente ligadas al significado moral del dinero, ¿no es verdad?

Absolutamente. No hay ética religiosa que no tenga una ética monetaria. En dos planos, uno en cuanto a qué tipo de vínculo con el dinero deben tener los feligreses en su vida cotidiana, y otro respecto de cómo el dinero contribuye al sostenimiento de la organización religiosa.

LR: -El diezmo, digamos.

Sí, o podemos ponerle otros nombres; en definitiva son prácticas que cada credo tiene institucionalizadas o ritualizadas de distintas maneras.

LR: -Pensaba que en las épocas preelectorales también se recauda dinero.

Es un tema que me interesa bastante, y sobre lo que he escrito mucho. Especialmente sobre esto que ahora está muy vigente que es el del financiamiento ilegal de la política. Lo importante, independientemente de la coyuntura, es tener en claro que sin dinero no hay democracia política. La democracia necesita dinero para que los sistemas u organizaciones políticas funcionen. Por eso es también fundamental que las discusiones generadas por determinados ilícitos o prácticas contrarias a la ley, no nos hagan creer que política y democracia son términos antagónicos.

LR:- Uno puede utilizar el dinero en actividades lícitas o ilícitas. Lo que me pregunto a menudo es por qué a ciertas prácticas como la renta financiera que no devenga impuestos, socialmente no se las ve como delitos, del mismo modo que delito es cuando alguien le saca a otro la billetera.

Lo ilícito o lícito es una construcción social y política. Ahí está la explicación.

LR: -Quizás últimamente las repercusiones de causas de corrupción tan conocidas a través de los medios hayan nivelado un poco esa balanza. A López el de los bolsos se lo ve como un “chorro”.

López es un chorro porque le robó al Estado y su caso tiene mayor gravedad para la visión social que cuando alguien le resta dinero al Estado porque no paga impuestos. Claramente hay una tolerancia social al no pago de impuestos, quedando el hecho ilícito diluido al tiempo que la misma gente que lo hace encuentra un espacio de justificación; es decir, ejecutan un acto moralmente condenable y tienen argumentos o narrativas que les permiten explicar y dar cuenta, con cierta legitimidad para ellos, que lo que hacen está bien. Esa justificación la vemos, por ejemplo, a partir de la década del 60 en la investigación sobre el uso cultural del dólar en la Argentina y de cómo se transformó en una moneda de uso corriente, de gravitación política, que hicimos con mi colega Mariana Luzzi. En ese momento el marco de situación general ya hacía razonable que se acudiera al mercado ilegal como forma de protección, prevención o ánimo lucrativo. Eso, tal cual observamos hoy, no ha perdido vigencia. En definitiva, todo acto ilícito tiene argumentación o justificación. Entonces no hay culpa.

LR: -Cuando ahora se instala tanto la importancia que los argentinos le damos al dólar y se apela a esa divisa en circunstancias de temor, ¿la mirada de la Sociología cómo lo explica? ¿Se podría hablar de que actúan “anticuerpos” como mecanismo de defensa?

Yo sé que la idea de los anticuerpos en la medicina es central. El lenguaje de la Sociología no habla de que hay algo genético o en el ADN de la gente; sino más bien hace foco en la experiencia de décadas en donde ha habido prácticas, reacciones, aprendizajes, comportamientos y que eso va instalándose en la conciencia personal y colectiva.

LR: -Si uno tiene sarampión el cuerpo genera anticuerpos para no volver a tenerlo. No está en el ADN, lo creó el sistema inmunológico. Lo mismo puede aplicarse al dólar. Alguien que sufrió en algún momento por no haber apostado al dólar, reacciona frente a un nuevo y repetido problema diciendo: ahora no me va a volver a pasar. Y sale a comprar dólares. A eso me refería con los anticuerpos.

Sí, estoy de acuerdo. Visto desde este lugar, en el plano de un contexto histórico, la idea central es que ha habido un aprendizaje. Un aprendizaje de cómo vincularnos con esa moneda. No sólo como refugio, sino también de una autonomía de los actores económicos respecto del Estado, algo que es difícil de abandonar. En ese orden, el dólar nos cuida de un peligro y a la vez nos da sensación de autonomía. Al mismo tiempo, el dólar es algo más que una moneda para proteger el valor de los ahorros o del patrimonio. Es además, en la Argentina, una brújula de interpretación de la dinámica política. Como ejemplo, rescato una crónica sobre la situación económica en un barrio populoso de La Matanza en la que un carnicero entrevistado decía: “ahora que subió el dólar vuelven los saqueos”. 


Perfil del entrevistado

Ariel Wilkis es especialista en sociología y antropología del dinero y las finanzas. Es decano del Instituto de Altos Estudios Sociales (IDAES). Su libro El poder moral del dinero, editado en 2017 por la Universidad de Standford, acaba de recibir una Mención de Honor de la American Sociological Asociation al mejor libro de sociología económica de 2018. Junto a la colega Mariana Luzzi editará prontamente una publicación.

La Revista Septiembre 2018


 

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Plantar para cuidar, cuidar para dar.

Por Diego Videla

reforestarg01ReforestArg es un programa de restauración ecológica. La primera etapa se desarrolla en Cholila, un pueblo de Chubut donde un incendio arrasó con 40 mil hectáreas de bosque en 2015. La Revista habló con el director de la iniciativa para conocerla en detalle.

La Asociación de Amigos de la Patagonia tiene 20 años de experiencia en educación ambiental en escuelas. En ese marco capacita a docentes para que luego ellos transmitan esos conocimientos a los alumnos.
Frente al impacto de la creciente degradación de bosques nativos en todo el mundo, y especialmente en nuestro país, sus miembros decidieron dar impulso a un programa, denominado ReforestArg, fruto de la alianza estratégica con instituciones y organismos sensibilizados en el tema.

OSMECON Salud toma contacto con los organizadores de la iniciativa, y decide desde su institución Círculo Médico de Lomas de Zamora, apoyarla y ayudar a comunicar la actividad que desarrolla entre sus socios y comunidad médica, además de apoyar con la donación propia de árboles.

La iniciativa propone la restauración ecológica de áreas dañadas y al mismo tiempo la ejecución de actividades de concientización y educación ambiental para voluntarios y escuelas rurales. El objetivo concreto: plantar un millón de árboles nativos en el país.

Como OSMECON Salud apoya la iniciativa ReforestArg, desde La Revista decidimos ponernos en contacto con su creador y director, Tobías Merlo, quien nos explicó los orígenes del proyecto, sus alcances, y las estrategias adoptadas para lograr una comunión de voluntades y sentido de participación en algo que redundará en beneficio de todos. Poniendo énfasis en una acción: la de cuidar. Porque al cuidar, dice, “estamos dando”.
La idea surgió a partir de un siniestro: el voraz incendio que en 2015 consumió 40 mil hectáreas de bosque nativo en Cholila, localidad de Chubut situada en el departamento de Cushamen.

Desde el seno de la Asociación se pusieron entonces a evaluar alguna medida que lograra revertir el daño y que en paralelo se vehiculizara en sintonía con las políticas educativas ejecutadas desde su origen por la entidad.
Se trataba sin duda de un desafío nuevo y es por eso que ReforestArg se nutrió primero del apoyo y asesoramiento de profesionales técnicos. En este contexto es que Merlo explica que “realizamos consultas con especialistas para saber cómo se hace una restauración ecológica correctamente”.

- ¿Básicamente con quiénes?
Nos reunimos con especialistas del CONICET y de otros centros de investigación con los que establecimos importantes alianzas. Fueron ocho meses de trabajos intensos en los que nos abocamos a estudiar cómo se desarrolló el incendio y en función de las consecuencias, las tareas que debíamos poner en práctica para recuperar lo perdido.

Cumplida esa etapa fundamental, las energías se enfocaron en conseguir los recursos, equipos y fondos para pasar de la teoría a lo concreto. La página web www.reforestarg.org fue la plataforma de divulgación y captación de adherentes, ya sea individuos particulares u organismos tanto privados como públicos.
Básicamente la convocatoria incentivaba a “comprar árboles”. De un modo sencillo y accesible. Cualquier interesado adquiría un árbol donando la suma de $ 200, valor suficiente para costear también el traslado y la plantación en el lugar.
¿Cómo comenzó a ejecutarse entonces la restauración del ecosistema dañado en Cholila? Con planificación y en función de ciertos aspectos indispensables a tener en cuenta.

- ¿Cuáles por ejemplo?
Dos fundamentales. Uno, que la reforestación se hiciera con especies nativas (lenga, coihue, ciprés), y por otro lado, definir claramente dónde plantarlas. La premisa en este caso fue hacerla en sectores en donde el bosque naturalmente nunca se va a recuperar. Cuando se quema un bosque, quedan áreas o parches de árboles vivos. Estos árboles van a tirar semillas en un radio de aproximadamente 100 metros. Fuera de ahí, antes de que lleguen especies exóticas, debemos actuar con la plantación. El CONICET hizo un mapeo de toda la zona incendiada y se pusieron en rojo las áreas prioritarias. Otra cuestión que consideramos es respetar la especie que estaba antes del incendio. En esto consiste la restauración ecológica, en volver el ecosistema a la situación previa al disturbio.

- ¿Cómo se articuló en ese contexto el brazo pedagógico del programa?
Lo fuimos encarando al mismo tiempo. Con la experiencia de dos décadas en esto de trabajar en educación ambiental desde la Asociación. Cholila es un pueblo chiquito de 2500 habitantes situado a unos 20 kilómetros del bosque. Sus habitantes, aunque parezca mentira, en general no lo sienten como propio. Incluso al incendio no lo sintieron como una pérdida. Por eso nuestra iniciativa planteó como lema “Plantar para cuidar”, de modo de estrechar lazos y vínculos entre el bosque y la comunidad.

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- ¿Cómo lo lograron?

Yendo a las escuelas, brindando capacitaciones y luego llevando a los alumnos más grandes a plantar en la montaña durante tres días en el mes de mayo, organizando campamentos, actividades de unión de grupo, talleres; espacios en donde les explicamos la importancia de la naturaleza en el planeta y los hacemos sentir verdaderos protagonistas de la recuperación del ecosistema. De ese modo lo internalizan, hacen consciente el tema, y por efecto se convierten en defensores del hábitat en el que se desarrollan.

 


- ¿Se involucró a los padres?

No, sólo a los chicos que, en general, terminan siendo la fuente de educación ambiental para los mayores. Eso lo vemos mucho, es habitual en cualquier tipo de campaña que emprendemos.

- Sembrar con los chicos…
Exactamente, la influencia de los más chicos en los adultos tiene un impacto enorme.

El programa ya lleva casi dos años y no fue fácil materializarlo. No fueron pocos los intereses en juego, las divergencias, brechas sociales, que se debieron considerar y resolver en el camino. Un primer escollo: la postura contrapuesta entre la gente que vive en el campo y la que habita en el pueblo. “La relación entre estos sectores de la sociedad no es buena –explica Merlo-. Esa distancia cultural existe y nuestro primer desafío fue achicarla”.

- ¿Cómo lo consiguieron?
Con paciencia sobre todo y diálogo. Y en el llano con acciones conjuntas, haciendo confluir a los chicos del pueblo y los dueños de las tierras en campamentos comunitarios en donde todos hicieran las mismas tareas, compartieran carpas, comida, actividades recreativas y por supuesto la más importante, la misión de plantar. Fue y es una forma de unir lo que está separado.

El área a restaurar no pertenece a ningún Parque Nacional. Son tierras privadas. En este sentido, tampoco fue sencillo aunar criterios con aquellos propietarios dedicados a la producción o aquellos que simplemente hacen uso recreativo o turístico de sus parcelas. Al margen de las particularidades, con todos se suscribieron acuerdos de colaboración y compromiso para cuidar el medio ambiente.

En la zona afectada de Cholila, ya se plantaron 4000 árboles y ahora en septiembre se plantarán 2000 más, con lo cual se cumplirá con los objetivos de planificación anual del programa. Una vez terminado este proyecto, el programa se extenderá a otras regiones del país con idénticos problemas.

Merlo es optimista de cara al futuro. “Venimos logrando lo más importante y difícil, que es involucrar a los actores sociales, particulares u organizaciones de cualquier clase, en iniciativas tan loables y generosas. A empresas como OSMECON, y tantas otras, cuyo apoyo habla de una visión de futuro y conciencia ambiental. Sentimos que vamos por el buen camino, y vamos sembrando el valor de cuidar, de cuidar de algo que es de todos, en este caso nuestra naturaleza. Al cuidar estamos dando, sin pedir nada a cambio. Si potenciamos esta acción de cuidar, potenciamos un cambio que nos beneficia a todos por igual”, cierra Merlo.


¿Por qué restaurar los bosques?

Razón 1: porque sirven. Porque los bosques brindan servicios ecosistémicos como combatir el cambio climático, proteger el suelo de la erosión, enfriar el planeta, preservar los cuerpos de agua y albergar especies nativas. Porque los suelos se están degradando, porque la temperatura media global está aumentando, porque el agua cada vez es menos accesible y porque las especies se extinguen a diario.

Razón 2: porque liberan oxígeno. Árboles y humanos: fotosíntesis y respiración constante. La primera permite la segunda. Los humanos absorben oxígeno y liberan CO2, mientras que los árboles absorben CO2 y liberan oxígeno.

Razón 3: porque educan. Plantar un árbol verde en un sitio degradado es una experiencia que emociona. Plantar miles de árboles, una experiencia que educa. A través de plantaciones comunitarias, ReforestArg hace hincapié en el cuidado, la solidaridad, los valores, el trabajo en equipo y la visión a largo plazo.

Razón 4: porque ya es hora. Deforestación, incendios y urbanización:
Tres factores que, según la organización de las Naciones Unidas, convirtieron a la Argentina en uno de los diez países del mundo que menos cuidaron sus bosques en los últimos 25 años.


¿Que es la restauración ecológica?

Una práctica que asiste al proceso de recuperación natural del ecosistema dañado. El principal objetivo es devolverle al bosque su estructura, composición, diversidad de especies y funcionamiento original, tomando como modelo el bosque antes de ser degradado.
Para lograr la restauración, es necesario plantar árboles en zonas donde naturalmente su recuperación sería imposible, es decir, donde no llegan semillas o donde, debido a la degradación, las condiciones del ambiente son extremas incluso para los árboles nativos.
Mediante este proceso, ReforestArg se hará cargo de que los árboles plantados lleguen a ser adultos y que brinden los servicios ambientales necesarios para que el bosque vuelva a ser lo que era.

¿Por qué árboles nativos?

ReforestArg solo trabaja con árboles nativos porque gracias a miles de años de evolución, éstos están adaptados para coexistir con las demás especies nativas, sin apartarlas. Esta característica le da a los ecosistemas la posibilidad de la diversidad. En cambio, las especies exóticas suelen competir con las nativas hasta desplazarlas, disminuyendo la riqueza de especies.

 


Perfil del entrevistado

Tobías Merlo es miembro de la Asociación de Amigos de la Patagonia. Creador y director del programa ReforestArg. Posee una vasta experiencia en emprendimientos orientados a la preservación ecológica, educación ambiental y capacitación. 


Contacto

Aquelllos interesados en sumarse a ReforestArg, pueden consultar las páginas
www.reforestarg.org
www.aapatagonia.org.ar

Escribir a:
reforestarg@aapatagonia.org.ar
O comunicarse al 011-4322-4884

Maipú, a 200 años de una batalla decisiva.

 por Diego Videla

maipuFue clave en la guerra por la Independencia americana y un ejemplo de táctica y estrategia militar. Jorge Luis Cereseto, presidente de la Asociación Cultural Sanmartiniana de Almirante Brown, nos brinda detalles del enfrentamiento librado en tierras chilenas el 5 de abril de 1818. Lo hacemos en un nuevo aniversario del fallecimiento de José de San Martín.

¿Cuál era el panorama de las fuerzas libertadoras guiadas por San Martín en Chile, previo a Maipú?
En Santiago, el panorama era de expectación y de temor por el futuro inmediato, San Martín ingresa a la Plaza Central, junto a su asistente de campo y oficiales y jefes de su Estado Mayor. Durante las dos horas que permanece allí, frente al pueblo, éste acude entero en tumultuosas oleadas para verlo y escucharlo….aclama su nombre y le pide que les hable. El General no es orador ni hombre de movimientos espontáneos. El general Bartolomé Mitre relata este episodio: “...pero sea que la conciencia lo inspire o que haya preparado de antemano un golpe de efecto, detiene su caballo a la puerta del palacio episcopal y con acento sonoro, pronuncia el primer y último discurso de su vida: “Chilenos!!! Uno de aquellos acasos que no es dado al hombre evitar, hizo sufrir a nuestro ejército un contraste. Era natural que este golpe inesperado y la incertidumbre os hicieran vacilar, pero ya es tiempo de volver sobre vosotros mismos y observar que el Ejército de la Patria, se sostiene con gloria frente al enemigo, que vuestros compañeros de armas se reúnen apresuradamente y que son inagotables los recursos del patriotismo. Los tiranos, no han avanzado un punto desde sus trincheras…yo dejo en marcha una fuerza de 4.000 hombres sobre las armas, sin contar las milicias. La Patria existe y triunfará!!! Y empeño mi palabra de honor y de soldado, en dar en breve un día de gloria a la América del Sur!!! El tono resuelto con que son pronunciadas estas palabras, el ademán varonil que las acompaña y la expresión grave del rostro inspirado del orador, impresionan hondamente al pueblo, que prorrumpe en estruendosos vivas. Un hombre del pueblo, un “roto” chileno (figura similar a nuestros gauchos) se le acerca y exclama: “Mi General, un abrazo!!!” Su Edecán John O´Brien, esboza un ademán de apartarlo, pero San Martín, que necesita hacer brotar legiones de la tierra madre y espera que este abrazo le de muchos soldados voluntarios, echa pie a tierra y lo abraza en medio de una ovación de la multitud.” En quince días el Ejército Unido triunfaría en Maipú, sellando la libertad de Chile.

¿Es verdad que los realistas subestimaron la capacidad de recuperación de los patriotas luego de la derrota en Cancha Rayada?
Sí, lo hicieron y ese fue el principio del fin del poder español en Chile, porque no contaban ni con la División Las Heras, que estaba completa y armada lista para la lucha, la Caballería patriota, conjuntamente con el Regimiento de Granaderos a Caballo y los Cazadores de los Andes –Escolta del General en Jefe– estaban operativos al 100 por ciento, al igual que las reservas de Infantería que fueron rápidamente integradas por el voluntariado santiaguino. La actividad era febril, el Tte. Cnel. Fray Luis Beltrán rendía en su producción diaria 50.000 cartuchos y 21 piezas de artillería aguardaban la acción. Además, a efectos de resguardar debidamente la Capital, mas de 1.000 milicianos con instrucción, se encontraban a órdenes de O´Higgins.

¿Cómo llegaron a la batalla ambos ejércitos, en cantidad de recursos humanos y físicos?
Ese 5 de abril de 1818, había una cierta paridad de fuerzas entre ambos bandos. Terminada la contienda, celebrada unos 15 kilómetros al sur de Santiago, los patriotas sufrieron 1000 bajas entre muertos y heridos, en tanto los peninsulares padecieron la pérdida de 2000 personas y otras 2400 fueron tomadas como prisioneros.

¿Fue clave para la victoria patriota el modo en que los realistas distribuyeron sus fuerzas en el campo de batalla?
Sí, porque la disposición de los Batallones de Infantería “Burgos” e “Infante Don Carlos”, hace que el orden oblicuo del ataque de la caballería patriota, penetre en sus cuadros y los haga vulnerables al avance incontenible de la Infantería de Las Heras y de la reserva de Hilarión de la Quintana; y es tal la valentía y que los viejos tercios peninsulares se hacen matar –espalda con espalda– esgrimiendo en sus manos convulsas, sus fusiles de bayoneta calada, inútiles ya. Al atardecer, aún se ve a lo lejos, algunos batallones españoles que se desbandan, bajo el sable de los jinetes americanos, cuando ya el General San Martín, dicta el parte de la triunfal jornada. Algún historiador chileno, expresa socarronamente, que dada la rapidez de comunicar aquella victoria, San Martín pudiese haber estado bebido, pero una de las cumbres literarias de la historia de Chile, el Dr. Don Benjamín Vicuña Mackenna, rescata el gesto del Libertador, respondiendo a su miserable y desagradecido compatriota… “Si, es cierto, San Martín estaba borracho…borracho de Gloria.”

¿Qué define o consolida Maipú en la Campaña Libertadora?
Define la fundación de la Nueva Patria Chilena, derrota y arrincona a los restos dispersos del Ejército Español en el Sur recóndito de Chile, controla militarmente el país, inicia los preparativos de su proyectada Expedición al Perú, asegura las fronteras de las Provincias Unidas y consolida al Ejército Argentino/Chileno. De no haberse producido Maipú, los esfuerzos de Bolívar desde la Gran Colombia por la libertad del Perú, hubiesen resultado estériles y la independencia de la América del Sur, se hubiese transformado en un sueño utópico e irrealizable.

¿Es verdad que la Batalla de Maipú, está considerada como un ejemplo de táctica y estrategia militar?
Sí, lo es. Maipú es el ejemplo de la táctica y la estrategia utilizada en el momento propicio, con inteligencia, decisión y el aplomo que solo han tenido los genios militares de la Historia Universal. Las Academias Militares de EEUU (West Point), Saint Cyr (Francia), SandHurst (Reino Unido de la Gran Bretaña), Italia, Bélgica, Holanda, Austria, España y Alemania, la estudian por partida doble, pues figura en sus programas oficiales e institucionales y poseen las respectivas cátedras con Mesa de Arena y Dioramas especiales incluidos. Todos los países mencionados la incluyen en sus Museos de Historia Militar.


Quema esas cartas...!!!

Es el día 12 de abril de 1818, atrás quedaba la victoria formidable de Maipú…San Martín galopa hacia las afueras de Santiago, en compañía de su ayudante de Campo el Tte. Cnel. John O´Brien, quien lleva sobre el arzón de su montura, una de las maletas perdidas por el derrotado General Osorio, en su precipitada y vergonzosa fuga del campo de batalla.
A diez kilómetros de la capital, los dos jinetes hacen alto, en un solitario y placentero lugar. Al pie de un árbol coposo, se sienta el General en una rústica silla de madera, que les prestan en un rancho de las proximidades y mientras su ayudante enciende una fogata, el jefe vuelca en el suelo, el contenido de la maleta; se trata de la correspondencia mantenida secretamente, entre habitantes de Santiago y el vencedor de Cancha Rayada (Osorio).
San Martín lee alguna de aquellas cartas, con que muchos españoles y criollos, aterrados ante el desastre del 19 de Marzo, trataron de hacerse gratos al Jefe realista, cuya triunfal entrada en la capital, daban entonces por segura.
Cereseto concluye diciendo que “...hay allí, pruebas suficientes para fusilar sumariamente a esas personas, pero…la magnanimidad del héroe argentino, todo lo reduce a cenizas que el viento se lleva. Cuando el fuego purificador concluye su obra, consumiendo el último de aquellos pliegos deshonrosos, San Martín hace jurar a su único testigo, que guardará eterno secreto y retoma con él en silencio, el camino de Santiago.”


 Perfil del entrevistado

Jorge Luis Cereseto es presidente –desde 1999– de la Asociación Cultural Sanmartiniana de Alte. Brown, integra el Consejo Directivo de la Asociación Amigos del Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín”. Ha brindado conferencias en nuestro país y en el Sudeste Asiático, donde llegó a las colectividades Hispanoparlantes a través de las Asociaciones de Damas Latinas de Filipinas, Hong Kong y Singapur y realizó lo propio en los Emiratos Árabes Unidos, en las ciudades de Abu Dhabi y Dubai respectivamente. Con el auspicio de Rotary Club, visita el Sur de nuestro país, en especial, Comodoro Rivadavia, Rada Tilly, Caleta Olivia, Cañadón Seco, Pico Truncado y las Escuelas de las Aldeas de YPF, en la tundra fueguina.

Vivir, sobrevivir

andes01Diego Blanco, abogado, y el doctor Carlos Eduardo Marino, miembro del Círculo, comparten una pasión común por la milagrosa historia ocurrida en 1972 en la cordillera de Los Andes que tuvo, como protagonistas, a jóvenes deportistas, familiares y amigos. Tanto que todos los años viajan al lugar donde durante 72 días, los 16 sobrevivientes de aquel episodio lucharon para superar la adversidad.

Viven. Luego de 72 días de incertidumbre, desesperanza e incredulidad, la noticia recorrió el mundo y fue tapa de todos los diarios. La increíble historia de los rugbiers uruguayos que sobrevivieron al inclemente entorno de la cordillera de Los Andes, contra cualquier pronóstico, abrió entonces, también, un debate de carácter moral. Nada inusual para uno de esos hechos que se suelen subrayarse para aseverar que a veces la realidad supera a la ficción.

Pasan los años y el impacto emocional, en los protagonistas y en la gente en general no cede. Una combinación de elementos han sido suficientes para abonar el caldo de cultivo que pone a la condición humana al límite. Pero sobrevivir, en cualquier mirada, no siempre tendrá la misma connotación. Sobrevivir como hazaña en un contexto despiadado, donde el hombre es un minúsculo ser en el medio de la poderosa naturaleza. Ya veremos.

Por ahora repasemos la historia, de la que tanto se ha hablado y poco se conoce; sobre la cual se han escrito cientos de libros, se han rodado películas, se han brindado conferencias. Pero que sigue conservando secretos. Porque justamente sobrevivir tuvo su costo, y eso ha sido durante mucho tiempo el combustible que ha encendido conjeturas, distorsiones, empatía también. Sentimientos encontrados, como en cada circunstancia que excede lo ordinario.

El milagro de la cordillera sucede a fines de 1972. Un avión de la fuerza aérea uruguaya parte del aeropuerto de Carrasco con 5 tripulantes y 40 pasajeros, la mayoría jóvenes jugadores de un equipo de rugby -Old Christians- junto a familiares y amigos. El destino era Chile, donde jugarían un partido amistoso en Santiago. El Fairchild Hiller 227 hace una parada en El Plumerillo, por el amenazante mal tiempo. A la tarde del día siguiente continúa vuelo pese a que los pronósticos no eran alentadores. En plena cordillera, la tormenta y la violencia de los fuertes vientos afecta el rumbo y desacelera la velocidad de la nave, lo cual induce en un error de interpretación de la posición de los pilotos -avalado fatalmente por los controladores aéreos-. En medio de las nubes y valiéndose de los instrumentos de navegación el avión emprende un descenso cuando aún no había sobrepasado las alturas rocosas. De pronto se encuentran con una pared enorme de piedra y a poca distancia. El piloto hace un enorme esfuerzo por elevar el aparato pero no alcanza, dándose inmediatamente una serie de embestidas contra los riscos de las cumbres en un punto situado entre el cerro El Sosneado y el volcán TInguiririca, del lado argentino de la frontera. Se produce un desprendimiento de la cola y las alas, quedando el fuselaje casi entero que, por las cuestiones del destino, se desliza por una pendiente a gran velocidad hasta que un banco de nieve lo detiene violentamente. Por efecto del accidente o lesiones provocadas, trece personas mueren y luego se suman nuevas víctimas que habían quedado gravemente heridas. De ahí en más, las 27 personas restantes deben enfrentarse a las peores condiciones posibles: un ambiente hostil en pleno valle de nieves eternas, temperaturas extremas bajo cero, con pocas provisiones, sin la ropa adecuada, muchos visiblemente afectados.

El universo se paralizó, pero sin dimensionar hasta ese momento la magnitud de lo que vendría después. Cuando se produjo un inesperado desenlace -salvo para unos pocos optimistas- 72 días más tarde, el caso sacudió aún más todavía a la opinión pública poniendo en juego sentimientos profundos, principios morales y éticos, religiosos...

blancoDiego Blanco es abogado y cuando tenía 17 años, en el viejo edificio del Círculo Médico le prestaron un libro titulado “Viven”, que reconstruye el episodio en base a testimonio de los que lograron salir con vida de ese calvario y fue, en esa época, una obra traducida y leída en todos los continentes. Quedó atrapado por el relato, por el reto sufrido por aquellas personas sumidas en el peor de los escenarios. Algo similar le sucedió al doctor Carlos Eduardo Marino, otorrinolaringólogo, miembro de la entidad y ex combatiente del teatro de operaciones de Malvinas.

Por separado, ambos se transformaron en apasionados estudiosos del tema, bucearon en los laberintos más intrincados, hicieron todos los esfuerzos para conocer de mano el sentimiento de los actores principales del hecho, se nutrieron de vivencias que les permitieron sentir en carne propia aquel horror en plena montaña.

El destino, un día, por azar, los reunió y de esa conjunción de sensaciones gemelas se potenciaron mutuamente para ir por más. Hoy son más amigos que nunca y cómplices de una fascinación que, hasta por momentos, consideran difícil de explicar. Como lo es, sencillamente, poner en palabras lo que se respira en esa soledad inmensa del vientre del Glaciar de las Lágrimas donde los uruguayos escribieron su odisea.

La Revista los convocó para detallar la crónica pero más que nada para entender qué los ha convertido, como a tantos otros en el mundo, en volcánicos mensajeros y, a la vez, testigos, porque se han permitido, ya en varias oportunidades, viajar al lugar y pernoctar, en el marco de expediciones a pie o a caballo no masivas y explotadas con el consentimiento de los malayos, actuales dueños del territorio en el distrito mendocino de Malargue.

Nos lo cuentan con elocuencia, transmiten y uno los puede ver, atravesando senderos y riachos hasta llegar al sitio donde está la cruz, a cuyo pie, bajo tierra, yacen los cuerpos de los muertos en una fosa común. Los imagina contemplando ese vientre en la cordillera, la majestuosidad de los picos, los efectos del cambio climático que ponen el descubierto restos de todo tipo; se entiende cómo así, sin señal -salvo un teléfono satelital y con la compañía de baqueanos expertos, ambos alcanzan a percibir el dolor, el sufrimiento, renuevan la reconstrucción del evento y, al mismo tiempo, encuentran su propio lugar en el mundo.

Al narrar sus vivencias in situ, pueden ayudarnos a ir hilando qué pasó en los días posteriores a aquel trágico 13 de octubre de 1972. Carlos subraya la palabra liderazgo para comprender que, en semejante realidad, alguien o algunos debían tomar decisiones. La asumió el capitán del equipo, Marcelo Pérez del Castillo, pero un brutal alud ocurrido el 29 lo mató junto a otros y entonces, esa conducción fue alternando hasta aparecer en escena Roberto Canessa y Fernando Parrado. Este último, dice Diego, era tímido, “uno del montón” y pudo superar una fractura de cráneo de un modo que hoy la ciencia hasta explica en detalle. Canessa era estudiante de primer año de medicina “pero con unos conceptos clarísimos” según apunta Carlos. Ellos dos, por razones que sólo se explican en el medio de una crisis casi terminal, “toman las riendas de la organización” y junto al resto en condiciones de apuntalar las acciones, consuman aquello sobre lo que se escribió una vez y dio en llamarse la “Sociedad de las Nieves”. En síntesis, enhebraron una estructura con roles y funciones, para valerse de lo escaso a disposición con el objetivo de subsistir pese a los pronósticos. Así repartían tareas en base a posibilidades concretas. No es premisa de esta nota detenerse en los detalles. Lo significativo que nos cuentan los entrevistados son los actos particulares, esos que prueban, según ellos, los valores que mueven a los hombres frente a la adversidad. Ahí uno empieza a entender esto que les pasa, eso que Carlos se anima a calificar como un TOC para él: “Canessa, en un acto heroico le saca a Enrique Platero un tubo que tenía incrustado en el abdomen y lo venda con una camiseta, sin que se infectara ni nada; luego Platero murió pero por una contingencia climática”.

- Eso te marcó visiblemente...
Carlos: La vocación la arrastraba desde pequeño, pero aquél acto médico me hizo definir mi profesión, y tuve el privilegio de decírselo a Roberto en persona.

A Diego lo sedujo la historia de los Andes “en ese preciso momento en que uno empieza a ser hombre y busca el norte hacia dónde dirigir su vida”. Lo atrapó “este accidente con tantos muertos y ver las fotos que los que permanecían vivos tenían tiempo de tomar mientras luchaban contra la muerte”.

Diego, cuando pasa una o dos noches en aquel valle donde el cielo es de un azul intenso y las estrellas cobran sentido, repasa lo que leyó y le contaron mil veces.

Nos muestra entonces imágenes de entonces y las compara con las que él mismo sacó durante las expediciones anuales que agenda obligatoriamente en su calendario. “Ven -dice- el fuselaje del avión quedó luego de bajar como en un tobogán amparado en un vientre que hace la montaña, algo milagroso porque de otra manera hubieran quedado sometidos a mayores vientos y peores condiciones climáticas”. Explica que la avalancha de nieve del día 29 fue por partida doble, primero por detrás y luego de costado, que la nieve sepultó a los que salieron ilesos en un pequeño espacio. Para subsistir, apelaron a realizarse masajes, golpearse para acelerar la circulación de sangre, hasta que debieron abrir pequeños orificios por encima del techo cuando percibieron que el oxígeno menguaba.

andes02Diego, cuando pasa una o dos noches en aquel valle donde el cielo es de un azul intenso y las estrellas cobran sentido, repasa lo que leyó y le contaron mil veces. El orden de los acontecimientos es lo de menos. Lo cierto es que puede apreciar la voluntad dosificar los mínimos recursos, intentar comunicarse con el exterior, ayudar a los más débiles. Se pregunta qué habrá pasado por la cabeza de esa gente cuando, por radio, se enteraron de que a los diez días del accidente, las autoridades los daban por muertos y cancelaron la búsqueda.

Lo mira a Carlos, y ambos se complementan en datos y nombres. Van y vienen del pasado al presente. Ese lugar no está igual que hace más de cuatro décadas pero, comentan al unísono, conserva una energía especial. La que quizás sembraron, unos más, unos menos, los 16 que seguían allí luchando cuando diciembre trajo los primeros calores y la nieve comenzó a retroceder.

La controversia se centró siempre en cómo lograron sobrevivir, apelando a los nutrientes que sólo podían encontrar en los cadáveres conservados por las gélidas temperaturas. Diego apunta que es verdad que “el morbo de la alimentación” centró la atención una vez que se supo que los uruguayos seguían vivos.

- ¿Hoy pasa lo mismo?
- Ahora la visión es totalmente diferente, diría que es lo que menos interesa. Para mí en aquel momento fue la manera de tapar el hecho escandaloso de que la fuerza aérea uruguaya se ’comiera’ semejante accidente y luego la realidad de que a los 72 días se supiera que 16 personas habían sobrevivido cuando a los 10 días ya los daban a todos por muertos y suspendieron la búsqueda.

Carlos, que leyó “Viven” más de 20 veces y piensa seguir yendo al sitio de la “tragedia y el milagro” mientras “me dé el cuerpo”, asiente y sin eludir el ríspido tema, incluso le da una explicación desde la visión que aquel grupo tuvo para “racionalizar” y “pensar” con conocimiento cómo aprovechar al máximo las proteínas y nutrientes necesarios para mantener los cuerpos activos.

Jugados por todo, Canessa, Parrado y Antonio Vizintin se aventuraron a una travesía final para buscar ayuda; se proveyeron de lo necesario. En un tramo, Vizintin sufrió una herida y entre los tres decidieron que volviera. Cometieron un error, suponiendo que estaban de lado chileno, se orientaron hacia el oeste, sin darse cuenta de que para lograr el propósito, debían atravesar las altas cumbres cordilleranas. Fueron diez días de caminata para Parrado y Canessa hasta que finalmente llegaron a un valle verde, se encontraron a un arriero, se dio aviso a las autoridades, y un helicóptero rescató a los 14 restantes.

“Es una historia de heroísmo, de convivencia, de espíritu de grupo”, señala Carlos, quien ha ido como Diego a conferencias, a la casa de algunos de los sobrevivientes.

- ¿Qué registro tienen de lo que vivieron?
- Diego: Cada uno tiene su personalidad y lo exteriorizan de manera diferente. Algunos son más histriónicos y se han abierto a compartirlo, otros nunca han querido hablar, muchos lo aplicaron en su estilo de vida ayudando, y están los que han sacado provecho transformando la popularidad en una actividad
económica.

Carlos afirma que el paso de los años ha servido de catalizador de sentimientos y que cada uno lo ha podido sobrellevar lo mejor que pudo. Sostiene que su profesión de médico le permite descubrir el carácter, la particularidad que los distingue por sobre lo general. Siente cercanía con unos y otros no le merecen mucha simpatía. Sí reconoce que “lo inmediato debe haber sido bravísimo para todos”.

- Es que después de semejante vivencia...
- Hay que ponerse en la piel de esta gente. Imaginemos el stress post traumático que padecieron. Roberto “Bobby” Francois nunca más se subió a un avión, por ejemplo, y lo paradójico es que su hijo es piloto comercial. “Bobby” es un técnico agropecuario que se recluyó en el campo y no quiere saber nada de nada.

- ¿Por qué lograron salvarse algunos? ¿El hecho de ser deportistas los habrá ayudado?
- Carlos: Lo deportivo puede influir, tengamos en cuenta que los dos que hacen la travesía final a matar o morir eran del equipo de rugby. La preparación física ayudó pero creo que también la mentalidad, el conocimiento; algunos sabían de fisiología y pensaron metódicamente cómo los restos humanos les iban a servir de nutrientes.

- Diego: Yo escuché a muchos hablar del rugby como común denominador y a otros decir que no o restarle influencia. Mi opinión personal es que no fue menor que se tratara de un vuelo charter que transportaba personas que tenían un nexo común, familiar, de idioma, religión, costumbres. Había un hilo conductor que los mantuvo unidos.

“La fuerza sobrenatural que se respira -subraya Carlos-, para mí, donde habita Dios, hacen de esa naturaleza mi propia Meca, mi retiro espiritual anual. No tiene precio estar ahí”.

andes03Por encima de las circunstancias, se destacan justamente los valores que ambos, resaltan como vitales para iluminar el recuerdo. “El valor y las ganas de vivir, la entrega”, dice Carlos. “Lo que los salvó a ellos fue el darse el todo por el todo, desde el calor humano para no morirse congelados hasta darse golpes para que la sangre circulara”. Y coinciden, sin juicios de valor, que en definitiva hasta los que “fallecieron ayudaron a que el resto viviera”.

La pasión no les hace perder la mesura. Tienen claro que hablar de la tragedia de los Andes también es hablar de temas delicados. De los viajes a la zona llevan grabadas también imágenes sensibles, que por respeto nunca publicarán.

Ese rincón escondido entre enormes picos de piedra mantiene una conexión íntima que sólo pueden entender los protagonistas y gente que como Diego o Carlos, lo han convertido en su lugar en el mundo. “La fuerza sobrenatural que se respira -subraya Carlos-, para mí, donde habita Dios, hacen de esa naturaleza mi propia Meca, mi retiro espiritual anual. No tiene precio estar ahí”.

Ya veremos decíamos al principio cuando hablábamos de cómo hasta las palabras no siempre tienen la misma connotación. Nos referíamos precisamente al verbo sobrevivir, que tantas veces se repite en esta historia. Diego, que siendo adolescente buscó en ella algunas respuestas interiores hoy, a sus 47 años, sólo tiene ganas de ir a ese glaciar de Lágrimas, como un ritual inevitable, porque allí se encuentra a sí mismo. “Acá sobrevivo”, dispara con sinceridad cruda.


Tan lejos, tan cerca.

neurologoEs común que los Médicos Pediatras y, porque no, los Neurólogos Infantiles nos encontremos con que nuestros pacientes presentan trastornos que dificultan arribar a un diagnóstico. Pero también es cierto que, aun las enfermedades poco frecuentes, presentan signos y síntomas no tan infrecuentes y que arribar a ciertos diagnósticos requiere pensar que el niño puede presentar alguna enfermedad poco frecuente.
Solo se trata de pensar, consultar, investigar y se llegará a buen puerto.

Hace pocas semanas Residentes de Pediatría me propusieron una clase sobre Enfermedades Desmielinizantes y yo me  preguntaba porque me pedían un tema tan “raro”.

Resultó que habían tenido un par de casos de niños con compromiso desmielinizante agudo y querían profundizar el tema.

Me pareció muy interesante la idea y fue un placer dar esa clase a Pediatras que recién empiezan a recorrer el camino.
Del mismo modo me parece oportuno que conversemos sobre “errores congénitos del metabolismo” (ECM).

Aunque considerados individualmente los ECM son enfermedades raras, en su conjunto constituyen más de 5% de las admisiones en un hospital pediátrico, y una frecuencia en la población general de cerca de 1/2 000 nacidos vivos. Los ECM son una causa frecuente de mortalidad y morbilidad en la infancia.

Desde el nacimiento hasta la muerte se producen en nuestro organismo, en todas sus células y en todo momento, diversas reacciones químicas que trasforman determinadas sustancias en otras.

Este proceso se denomina “metabolismo” y sus alteraciones provocan signos y síntomas neurológicos que dan lugar a enfermedades poco conocidas denominadas ECM.

Como mencionaramos durante toda nuestra vida y en cada una de nuestras células hay, por así decirlo sustancias “A” que se trasforman en sustancias “B” y esto puede suceder porque hay otras sustancias llamadas “enzimas” que hacen posible esta trasformación.

           C

A ------------- B

Si hubiera alguna anormalidad, por lo general “genética” (la genética regirá el futuro de la medicina y otras ciencias) y la sustancia “C” estuviera ausente A no se trasformaría en B y esto originaría signos y síntomas por acumulación de “A” y/o por falta de “B”.

El diagnóstico de estas enfermedades puede hacerse desde la clínica pediátrica o neuropediátrica ante síntomas inespecíficos “pero no raros” como (retraso madurativo, convulsiones, características físicas peculiares, epilepsia refractaria, distonías, hipotonía muscular o signos extraneurológicos cataratas, visceromegalias) o intentando poner de manifiesto bioquímicamente el exceso de “A” o el déficit de “B” o “C”.

Esta búsqueda bioquímica puede hacerse en sangre, orina, LCR o bien efectuando biopsia de piel u órganos afectados (músculo, hígado, riñón) y además corresponde la investigación genética.

Los errores congénitos del metabolismo (ECM) están causados por mutaciones del DNA que generan proteínas anómalas en las que la estructura y por tanto la función está alterada. Estas proteínas mutadas interfieren en los procesos de síntesis, catabolismo o transporte de pequeñas moléculas (aminoácidos, ácidos grasos, hidratos de carbono) o en las reacciones de producción de energía.

Hoy día se pueden estudiar las mutaciones del ADN responsables de los ECM y efectuar el asesoramiento familiar para prevenir recurrencias.

También pueden efectuarse imágenes del SNC y estudios neurofisiológicos (EEG, PSG; EMG) que muestras, en muchos casos, hallazgos específicos.

Es cierto que esto no aparece tan sencillo en la práctica diaria por distintas circunstancias.
Como ya dijimos los ECM son poco frecuentes y muy numerosas (se estiman en 400!!) pero el conocerlas poco hace que no se repare en ellas y se recurre a tratamientos sintomáticos enfocando el síntoma.

Es necesario tener en cuenta que la sintomatología puede comenzar en distintas edades desde RN hasta la adolescencia.
Deben llamar la atención:

- Déficit o exceso de talla y/o perímetro cefálico
- Orejas en asa
- Cejas profusas
- Puente nasal ancho
- Escoliosis
- Abdomen globuloso
- Hernia umbilical
- Opacidades corneales
- Ictericia

Todos asociados a retraso madurativo o deterioro de pautas adquiridas intelectuales motoras o sensoriales.

Deberá interrogarse sobre antecedentes familiares (casi siempre son genéticas).
Debe quedar claro que tampoco debemos caer en la sospecha de ECM ante un primer episodio convulsivo o ante un retraso madurativo leve que responde a adecuada estimulación y/o cambios en el entorno familiar.

Otro aspecto es el que hace al pronóstico y tratamiento de estas afecciones. Cabe mencionar que se han registrado avances en el diagnóstico cuanto en el tratamiento de estas afecciones y aun cuando el costo de los mismos es alto se vieron beneficios que los justifican. Debemos mencionar a los trasplantes de médula como a los incipientes avances de las terapias génicas.

Dos motivos me llevaron a estos comentarios sobre los ECM.
El primero es vinculado a lograr mayor difusión de los mismos “cuanto más las pensemos más las sospecharemos”
y el segundo es rendir homenaje a un Maestro de Neurólogos Infantiles que ha dejado profunda huella en mi formación neuropediátrica y personal.

Me refiero al Dr. Néstor Chamoles. Gracias.

Dr. Fernando Mendyrzycki
MN 38779 MP 25190

«Es algo increíble, una fiesta mundial»

Por Diego Videla

titi01El periodista Titi Fernández no está en Rusia, luego de cubrir ininterrumpidamente la cita máxima del fútbol desde 1978. Pero vive con la misma pasión y habla con conocimiento de lo deportivo pero sobre todo, de los intereses que rodean y dan sentido al espectáculo.

Titi Fernández vive el mundial de un modo particular. Un año atrás, durante la edición anterior en Brasil, su hija moría en un accidente de tránsito. El dolor empaña cualquier circunstancia presente pero el periodista, de una vasta trayectoria, lo transita con entereza. No puede evitar, cuando se lo consulta por la cuestión deportiva, traer a la memoria a Soledad, una joven cuya vida de proyectos quedó trunca por obra de un inconsciente al volante.

La cita actual en Rusia tiene un condimento amargo extra: luego de 30 años interrumpidos de cobertura, por cuestiones ajenas a su competencia profesional, Titi perdió la oportunidad de ver los partidos y transmitir sensaciones desde el mismo campo de juego. Lo atribuye a razones políticas, a su acercamiento al kirschnerismo previo a las elecciones de 2015. Dice que le pasaron factura. Se defiende con argumentos que tienen para él peso suficiente. Lo resumimos: cuando sucedió el trágico fallecimiento de su hija, Mariano Recalde, entonces presidente de Aerolíneas Argentinas, puso un avión de la empresa a disposición para traer el cuerpo a Buenos Aires. Al poco tiempo, el dirigente de la Cámpora Juan Cabandié lo invitó a un acto en homenaje a Soledad, quien había militado para esa agrupación en La Matanza.

Aquellos hechos, a su parecer, bastaron para decirle “Titi, tuviste un perfil político muy elevado” y de ese modo quitarle funciones en Torneos y Competencias, descartarlo de los equipos profesionales al privatizarse el fútbol y, como broche final, bajarlo de la convocatoria periodística para la Televisión Pública.

Imposible evitar el tema cuando La Revista lo convoca para charlar sobre los mundiales desde otra perspectiva, más alejada de la pelota y más próxima a los intereses que los impulsan. Pero saldada la cuenta, hecha la catarsis, el entrevistado se abre a la requisitoria sin rodeos. No elude las respuestas, a veces hasta le apunta con cruda franqueza. Como Macaya Marquez, sabe de lo que habla y al testimoniar navega en aguas conocidas. Su mirada es la del hombre que caminó los pasillos más secretos.

- ¿Hay tanto en juego en la Copa del Mundo?
Mucho, no tenemos idea cuánto. Lo deportivo está descartado, pero lo económico es abismal, y en este sentido los beneficios han crecido exponencialmente en los últimos tiempos. Si uno por ejemplo lo compara con el mundial de 1986, no lo puede creer. Los seleccionados se aseguran ocho millones de dólares solo por participar, el que gana se lleva 32 millones. Y no contamos lo que se gana en publicidad. Las diferencias son extremas.

- ¿Tanto dinero incide en el compromiso del jugador a la hora de afrontar la competencia?
Yo creo que no, el orgullo por representar al fútbol de tu país es el mismo. Sí pienso que se lo vive de otra manera. La mayoría de los jugadores del 78 y el 86 vivía en la Argentina, tenía contacto permanente con la gente del país, sabía cómo sentía la gente común, cómo sufrían la realidad cotidiana. Estos pibes que forman los equipos nacionales de la actualidad son personas bárbaras pero viven en el exterior, tienen poca idea de lo que sucede acá y tienen al menos 10 millones de euros en el banco. Es inevitable que su vínculo, que sus vivencias, sean distintas. Pero tienen el mismo amor y orgullo por querer ganar, de eso no tengo dudas. Hablan de Messi y lo critican porque supuestamente no juega con el mismo entusiasmo que en Barcelona. Cómo no va a querer triunfar con la camiseta argentina si ser campeón con el seleccionado mayor es lo que le falta para ser el número uno de la historia. Lo único que se puede marcar de diferencia entre las anteriores camada campeonas del mundo es el sentido de pertenencia.

Titi es más bajo y delgado de lo que uno imagina. Nos cita en un bar de San Telmo. A metros, en el mismo edificio, están los estudios de la AM 750, donde trabaja desde hace medio año. Además de la radio, está en Canal 9 con Beto Casella. Habla seguro, sin titubeos.

- Además de lo económico, el factor político debe pesar y mucho a la hora de organizar y definir las sedes del mundial.
Es imposible soslayarlo. El mundial de fútbol es un acontecimiento planetario y la FIFA lo tiene presente a la hora de elegir dónde se va a realizar. Para los gobiernos de turno, por supuesto, es una gran oportunidad. Lo fue para la dictadura argentina en 1978, lo ha sido para este gobierno con la intención de tapar los problemas que vivimos en el país.

- ¿Qué rol cumplen los dirigentes en este contexto?
Nunca menor. Más que nada desde el momento en que a la selección argentina se le dio otra jerarquización, luego del mundial de Alemania de 1974, una vez que asume Menotti. Nosotros tuvimos un tipo de mucho peso como Grondona, con él deportivamente nos fue bastante bien. Hizo cosas buenas pero también cometió grandes errores. Tomaba las decisiones él solo.

- ¿De ese tipo de conducción verticalista deviene esta dirigencia actual tan cuestionada?
De flojísimo nivel para ser generosos. Recordemos que venimos del papelón de la elección empatada en 38 cuando había 75 electores. Ahí perdimos dos años. Al repasar esa película la historia no podía ser otra que la que fue. Basta con ver los personajes que estaban en esa mesa conduciendo la votación, la gente que se metió, las cosas que pasaron luego. Muchos creían que luego de Grondona vendría el cambio, pero eso era difícil. Los tipos que son individualistas solo tienen obsecuentes al lado y solo preparan alcahuetes. El caso de Cherquis Bialo -periodista que llegó a conducir El Gráfico durante muchos años- es elocuente. Un día se quedó sin laburo y empezó a criticar a Grondona por todos lados. Al tiempo, me entero de que lo nombran como secretario de Prensa en AFA. Cuando me lo cruzo en un gira le pregunto, qué hiciste Julio. Y Grondona me respondió: “al enemigo lo tenès que tener al lado porque de esa manera no te pega mas tiros”.

- Deber haber también periodistas obsecuentes...
Hay de todo, en el fútbol, en la política. Si quieren les armo una lista bien larga.

Sin que se lo pidamos hace algunas menciones particulares. Dice: “los Majul, los Lanata...”, y gesticula moviendo los brazos como aspas.

- ¿Entre ustedes, los periodistas en general, más allá de lo ideológico, se llevan bien?
Existen rivalidades, competencias y discrepancias como en cualquier actividad. En ésta quizás más porque el ego y la popularidad están en juego. En ese contexto yo siempre me he comportado de la misma manera, sin dañar a nadie. En agosto cumplo 43 años con la profesión, jamás hice lobbie, nunca pedí nada, no me importó lo que hacía o ganaba el resto, no tengo enemigos. Lo único que me preocupó en todo este tiempo es hacer bien mi trabajo.

La gente se lo reconoce con un “grande Titi” al pasar. Lo saludan con afecto. Es que durante décadas fue la figura que apareció al costado de la cancha para complementar el trabajo del relator y comentarista en cada transmisión futbolística importante. Con Marcelo Benedetto construyeron una dupla sólida que se truncó recientemente por factores ajenos a lo profesional. Fernández dice estar “bárbaro” a pesar de ver los partidos del mundial por televisión. Esto no le evita añorar las sensaciones que produce una experiencia laboral inigualable.

-titi02 ¿No es comparable con ninguna otra cobertura deportiva, verdad?
Es algo increíble, es una fiesta mundial. En cada rincón de las ciudades sede se mezclan las razas, las culturas, las costumbres, los idiomas. Hay que vivirlo para entender lo que pasa. Y los periodistas, si bien vamos a trabajar, a cumplir una tarea, no podemos estar ajenos a ese ambiente, porque además somos hinchas...

La hora marca el momento del corte de la charla. Por él seguiríamos mucho más, pero en unos minutos tendrá que ponerse frente al micrófono. Se disculpa si no respondió a nuestras expectativas. Le respondemos que fueron superadas. Agradece, toma su bolso de mano y camina recibiendo el saludo de los curiosos que le repiten “Grande Titi, grande”.
En el viaje de vuelta, sintonizamos la radio y lo escuchamos coherente en el discurso, con el mismo énfasis. Como decíamos al comienzo, sin dudas. Como cuando le preguntamos si los mundiales se juegan y se ganan en la cancha:
“Habrá intereses, presiones, lo que fuera, pero se definen en los noventa minutos”.


El rol profesional

“El periodista tiene que informar lo que pasa, sin guardarse nada. La credibilidad está sobre todo. Ahora lamentablemente hay mucha mala leche y se busca el escándalo para vender más y tener más audiencia. Yo sigo creyendo que la buena noticia ‘garpa’ igual que la mala noticia. La gente está desesperada por tener buenas noticias y a mí no me fue mal dándolas. Conozco un montón de la vida privada de los jugadores porque he compartido con ellos miles de situaciones. Pero jamás las ventilé y por eso confían en mí”.

La distancia con el entrevistado

“Con los jugadores debe prevalecer la franqueza. Si ellos ven que te manejás sin mala leche, te respetan, porque cumplís con tu tarea responsablemente tanto cuando los criticás como cuando los elogiás”.

El mundial 78

“Fue raro, muchos argentinos no sabíamos lo que estaba pasando. Sabían más los extranjeros que vinieron al país. El equipo tenía grandes jugadores y mereció ganar. Pero lo hizo con ayudín. Había mucho viento en el partido con Perú”.

Bilardo

“Un loco lindo, gran técnico, un enfermo del fútbol. Armó un extraordinario equipo en Estudiantes y un equipazo en el 86 para rodear al mejor jugador del mundo”.

Menotti

“Un tipo que jerarquizó la selección, la puso en un lugar de prioridad. Sacó a la Argentina campeona en el 78 con un poco de ayuda extra”.

Bielsa

“El mejor de toda la historia, no se conoce un solo jugador que te hable mal de él. Muy valioso, sabe muchísimo de fútbol. La selección que no pasó la primera ronda en el 2002 era un lujo. Uno de los pocos que se le plantó a Grondona y le dijo lo que pensaba”.


En tiempo real

Al cierre de esta edición la selección lograba un angustioso pase a octavos de final del mundial de Rusia. Titi Fernández no escapa, sin embargo, al clima espeso que ha rodeado al equipo desde que empezó el torneo. “Es difícil organizar un buen equipo con la dirigencia que tenemos”, señala para argumentar que “si se mete gente que no sabe nada de fútbol no sorprende que se cambien tres directores técnicos en menos de cuatro años”. ¿Messi? Responde directo: “no estoy de acuerdo con los que dicen que éste es el equipo de Messi. Podrá influir en un jugar, es lógico que el técnico lo escuche, pero de ahí a decir que arma el equipo no tiene fundamento”. Y concluye: “la realidad es que a los jugadores no les gusta jugar como planta el esquema Sampaoli”. Dos días más tarde Argentina vencía sufriendo a Nigeria con el sistema táctico que parece responder a los deseos del mejor jugador del mundo.

El Circo cuando se baja el telón

circo01La Revista entrevistó a Ludmila Arguello, joven contorsionista que vivió toda la vida en el circo y conoce ese mundo al detalle. De su experiencia personal aprendimos los secretos de un universo único. Nos transmitió pasión, alegría, libertad.
“Soy afortunada de hacer algo que me apasiona”

 

El circo es mucho más que lona y caños, y no lo verifico sólo cuando alguna tormenta impiadosa se lo lleva y destroza todo. Lo siento desde el mismo momento en que abrí los ojos y vi a esa multitud de seres convergiendo en un mismo espacio, compartiendo, disfrutando en libertad y sin saber qué vendrá luego cuando haya que desmotar e ir hacia un nuevo rumbo, itinerante, incierto.

No estoy acá, ya con 24 años, en esta casilla de hierro que es mi casa andante, en un anochecer más de un día agitado, tras una jornada extenuante e intensa, por fruto del azar. El circo corre por mis venas desde el instante en que mis padres me concibieron.

Papá desde pequeño hizo todo lo posible por ingresar en este mundo. Era una obsesión la que tenía y no paró hasta lograrlo. No fue fácil, ser parte implica transitar por cada una de las actividades que ponen esta fantástica rueda en movimiento: repartir folletos, manejar las camionetas, clavar estacas, armar la carpa, vender entradas y comida...empezar a esbozar algunos simples trucos de magia...con 15 años ya estaba dentro y no paró. Ahora está más metido en lo empresarial, en la administración del negocio, pero para ello, me enseñó, tuvo que aprobar el programa completo de materias. Él tenía -y tiene- una atracción admirable por el vértigo y en mis primeros recuerdos, lo veo montando en su moto cruzando alambres tensos a gran altura, uniendo edificios ante la atónita mirada de los transeúntes.

Lo de mamá fue distinto. Ella era una mujer de ciudad, común y corriente como decimos nosotros los que pertenecemos a este universo único del circo. De chica quería montar a caballo, en sueños se imaginaba brindando espectáculo a la gente, pero su vida fue para otro lado y un día, con una hija, mamá soltera, a los 27 años, no le importaron los prejuicios y se la jugó en búsqueda de cumplir sus deseos. Sencillo no fue, pero se hizo fuerte y al tiempo ya era una trapecista destacada.

Soy Ludmila Fernanda Arguello, contorsionista. Amo lo que hago. El circo es mi hogar. Esta noche que se me viene encima, tras un día agotadoramente feliz, es la pausa para experimentar la plenitud de ser libre. Y feliz, con una criatura latiendo en mi vientre, pidiendo ya salir.

Quiso el destino que mis padres se conocieran, hubo química, entendimiento y entonces, el amor. Vínculo sólido que se fue forjando en las funciones, los ratos compartidos, la comunidad de intereses en la existencia de este universo que va, muta, se reinventa y se rige por sus propias reglas. Normas que son ciertos límites para que luego fluya la creatividad, la visión personal, el estilo que quiera imponer el artista.

En el circo las familias crecen sin disgregarse. Unidas saltan de pueblo en pueblo, de provincia en provincia, repitiendo un ritual. Una vez instaladas, juntas conforman un barrio como cualquier otro alrededor de la carpa que todos ayudamos a montar y desmontar. El circo es una rueda que gira; nuestra responsabilidad es tirar armoniosamente.

De nosotros, de nuestras costumbres, se sabe poco creo, y a veces siento que ese desconocimiento abre conjeturas que nada tienen que ver con la realidad. Yo no me lo pregunto tanto, de todos modos. La vida me trajo al circo naturalmente. Podría no haber pasado. A mis hermanas, por ejemplo, no les gusta. La mayor es técnica gastronómica y a la menor le tira el arte y ya está buscando universidad donde anotarse. Nuestros papás fueron sabios con nosotras, porque nos dieron libertad para elegir. Es más, mi mamá quería que yo tuviera una vida “normal”, pero una vez que comprendió que yo era plena acá me alentó siempre.

circo04Mi nena se va a llamar Amelie, y con ella voy a hacer lo mismo. Si decide tomar otro rumbo, no será un problema, buscaremos con mi marido el modo para acomodar las cosas y seguir adelante.

De algo estoy segura: voy a estar cada minuto a su lado. Eso es una certeza en esta atmósfera particular. Cierro los ojos y lo veo clarito: yo, una criatura detrás del escenario, mamá me despide con un beso, desaparece, escucho el silencio, luego los aplausos y ella vuelve para abrazarme y decirme que me quiere. Es mi placer favorito a la hora del recuerdo y será la dicha que experimentaré desde el instante en que Amelie salga de mi panza.

Hoy terminé un poquito cansada. No es para menos. Si todo sale como esperamos, el parto será luego del día del niño. Hasta esa fecha es todo un maremoto de tareas: salgo a la calle a hacer publicidad, soy la coordinadora del espectáculo, tengo mi propia rutina en el escenario y me paso horas en la puerta atendiendo al público. Mucho, desgastante. Llego fundida, pero con una sonrisa enorme de payaso. Caeré molida a la cama pero ansiando que mañana me depare los mismos sentimientos que me hacen elegir esta vida sin dudarlo. Con la vuelta a las clases, iremos a otro sitio, una semana, funciones viernes, sábados y domingos; y de ahí enfilaremos con nuevo destino, y así sin parar hasta diciembre. En el medio del circo lo llamamos tumba y pare. Como decía antes, una rueda que no se detiene. Perdón, me rectifico: un mes del verano hay un freno, el único. Es entonces momento para regresar a mi casa de Don Torcuato, doble piso, habitaciones para todos, comodidad, abundancia. La verdad: prefiero mi pequeña casa rodante donde estoy ahora, tengo el baño cerca y no necesito pararme para apagar la luz. Con eso basta.

Mi primer trabajo en el circo fue a las tres años. Hice de Pinocho y el sketch era muy bonito y divertido. A veces, cuando no se montaba la carpa, salíamos de gira con la familia para hacer obras en teatros del país. Mi mamá me iba a buscar al jardín a las cinco del viernes y a la noche quizás ya estábamos en Rosario, el sábado en Santiago del Estero y el domingo en Tucumán. Una hermosa locura cubriendo las rutas en micro. Ahí se me inoculó esta energía que no me permite quedar quieta nunca. No puedo vivir estable.

circo02El circo para mí no tiene precio. Si fuera por el dinero hubiera elegido otro destino. Estudié, soy licenciada en Publicidad. En mi oficio de contorsionista debo tener aptitudes porque oportunidades de progresar en otros ámbitos no me han faltado. Hasta noviembre del año pasado, por caso, estuve en México, cerrando una etapa extraordinaria como integrante de una compañía del Cirque du Soleil. Quise probar y me tomaron. Imaginen el contexto: Puerto Vallarta, un show estable montado en el medio de la selva, precioso, casi sin luz artificial, iluminado con velas. Me daban todo, me pagaban para entrenar y hacer las contorsiones en mi número de un par de minutos. Dirán qué lujo, dónde hallar algo mejor¡¡¡ Muy lindo pero yo extrañaba mi circo. Y me volví.

Pero me volví con pareja y nuevos proyectos. Mi marido es acróbata y en México iniciamos esta relación bendecida por esta nenita que respira y me da pataditas de vez en cuando. Nuestra familia deberá acomodarse, en esos preparativos estamos. No nos asusta nada. Amelie crecerá en esta vida tranquila y también bullanguera. Los nenes, sépanlo, se acostumbran al ruido. Por suerte, los circos han evolucionado respecto del pasado. Antes eran más precarios. Ahora son mejores y además aumentaron en cantidad. Debe haber unos 150 de gira durante el año en la Argentina. Y aunque parezca mentira, no hay un sindicato que organice gremialmente la actividad. En mi circo, el Sathany, trabajamos 50 personas, poca cantidad si tenemos en cuenta la dimensión de las instalaciones. Igual nos arreglamos, con esfuerzo, eso sí. Acá no se para nunca. Por eso siempre digo que este oficio no es para todo el mundo; el sacrificio diario lo confirma. Y lo que uno deja al margen también: reuniones sociales, fiestas, salidas, cumpleaños, asados del domingo...

Insisto, no lo cambiaría por nada. El circo es mágico porque no te encierra, no te encasilla, te deja expresar sin restricciones, en el marco de un cierto protocolo y orden te ofrece ser libre durante tu rutina en el escenario. Qué más pedir¡¡ El circo es mágico porque te aísla de la cotidianeidad, porque en él ningún día es igual. En su corazón late lo imprevisto.

circo03Por eso me imagino aquí mientras la vida me lo permita. En contadas ocasiones me detengo segundos a pensar: “y si busco un trabajo tranquilo, en una oficina”. Pero dura eso, segundos. Siempre prefiero estar acá, incluso en medio del barro armando la carpa como chanchos con los muchachos. Está en mi sangre.

Soy afortunada de hacer algo que me apasiona, que da sentido, es una bendición. Cuando me atraviesa algún disgusto o me hago mala sangre por tonterías, freno y me digo: agradecé.

E inmediatamente miro al cielo, cierro los ojos, y me recargo en el aplauso que al otro día, mañana, llegará cuando termine mi tarea. Ese aplauso, les cuento, es algo intransferible. Aunque no el único, es un gran combustible que te llena. Es, digamos, como ese abrazo que te da la persona indicada cuando estás triste.


Más de lo esperado

Sobre el mundo interior del circo se conoce poco. Los que lo hemos visto siempre por fuera, o al menos desde una butaca en plena función, es más lo que imaginamos que lo que sabemos. Quizás allí radique la magia: en el misterio. Desde La Revista nos propusimos el objetivo de abrir el telón al menos el margen suficiente como para responder ciertas inquietudes, desentrañar suposiciones y, más que nada, empatizar con su gente, con aquellas personas nómadas que van de lugar en lugar brindando alegría y diversión.

Nos contactamos entonces con las autoridades del circo Sathany, cuya carpa está montada frente al Coto de Temperley y estará abierto allí hasta el día del niño. Trasladado el propósito, sus autoridades nos citaron para hablar con una joven mujer, contorsionista. Lo cierto es que habíamos pedido entrevistar a un cirquero con años de antiguedad, con el bagaje a cuestas como para saciarnos con anécdotas, información y datos. Nos respondieron que Ludmila Arguello, con apenas 24 años, iba a deleitarnos con su historia.

Se quedaron cortos.
En menos de un hora, lo que más hicimos fue escuchar, con sorpresa y conmovidos, esa vida particular que ella desde chica mamó viendo a sus padres hacer piruetas por el aire, jugar en el vértigo...

Ludmila nació y se educó en este proyecto familiar errante. Ni bien pudo pararse y caminar, se subió al escenario, y de ahí en adelante ha transitado por cada rincón del circo. Por eso sabe cómo es ese universo de relaciones fraternales, de comunión de trabajo, en donde hay libertad dentro de un marco de reglas básicas.

Nos explicó cómo ha evolucionado el oficio, nos dijo que los payasos, los buenos, tienen un don especial para exorcizar sus dolores y convertir esa pena en luz de felicidad para los chicos. Supimos que justamente los más pequeños se acostumbran al ruido del circo y que algunos, ya siendo grandes, eligen buscar otros destinos sin que eso sea una carga para ellos o para los padres. También nos dijo que hay una ley promovida por Eva Duarte que permite que las escuelas acepten temporalmente a los niños en las aulas mientras las familias se van desplazando en su raid anual.

Por Ludmila nos enteramos que hay más de 150 empresas recorriendo el país con sus espectáculos, que no hay un gremio que regule el oficio -que lo hubo pero se desintegró-, y que las condiciones de trabajo y servicios para la gente han mejorado sustancialmente.

Cuando terminamos la charla, nos quedamos con una sensación de plenitud. No por la información ni los conocimientos aprendidos. Sino por la energía positiva y la pasión que Ludmila nos regaló en una mañana fría de julio. Salimos del predio entusiasmados, y agradecidos. El de ella es un ejemplo saludable. En unas semanas nacerá Amelie, la beba que crece en su panza desde hace más de ocho meses, y seguramente guiará a esa criatura con los preceptos, costumbres y tradiciones propias del circo. Lo hará y llegado el momento, respetará la decisión que tome. Por supuesto, tratará de que la niña siga sus pasos. Para ello le dirá: “Amelie, cuando termines la función y exhales el último suspiro, vendrá el aplauso. Y entonces sentirás que el esfuerzo vale la pena”.


La Revista Julio 2018


 

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No hay mundial sin Macaya

macayaPor Diego Videla

Se viene Rusia y la selección argentina es un interrogante. El reconocido periodista Enrique Macaya Márquez, que ha cubierto todos los mundiales desde Suecia 1958 en adelante, habló con “La Revista” sobre las chances del equipo liderado por Messi. Pero por sobre todo nos habló de aspectos de la competencia más allá de lo deportivo.

- ¿Qué diferencias sustanciales hay entre aquel mundial que usted cubrió en 1958 y los actuales? Tanto en lo deportivo como en la dimensión del negocio en sí mismo.
Muchísimas, enormes diría yo. Imposibles de anticipar entonces para los pocos periodistas que viajamos a Suecia a cubrir el torneo. Un torneo que se había empezado a organizar en 1930 y luego tuvo la guerra de por medio, así que todo estaba empezando. Incluso también era incipiente la participación de los medios, la televisión aún no se había desarrollado. En la actualidad, y desde hace muchos años, se maneja el negocio a través de los derechos de la televisión, las ganancias más importantes que puede dejar un campeonato del mundo; son muchos más los países que intervienen, en definitiva son muchos más potenciales compradores de aquellos mismos derechos, y en última instancia esto permite también un progreso deportivo que se va dando a medida que encuentra ingresos que antes no se sabía o no se podían obtener de otra manera. Es un desarrollo paralelo, crece el producto y por ende la cantidad de consumidores.

- ¿En qué edición usted verificó que la competencia había alcanzado otra dimensión global?
Yo creo que comenzó a notarse a partir de 1966, en el mundial de Inglaterra. Se notaba un mayor desenvolvimiento, seriedad en la estructura organizativa, difusión de las actividades a través de los medios, especialmente la televisión. De ahí en más la trascendencia que fue adquiriendo se trasladó a un número mayor de interesados, a la par que iba creciendo la federación internacional, al fin de cuentas lo más importante porque se alimentaba precisamente de la presencia de las selecciones y de lo que los países a las que pertenecían esas selecciones aportaban.

- Si usted analiza la elección de las sedes en el tiempo, ¿Qué factores -económicos, políticos, necesidad de ampliar mercados- han predominado en las decisiones de la FIFA?
En un principio los intereses de las entidades afiliadas respondían mucho o directamente a las necesidades de los gobiernos que, por otra parte, también sacaban con la competencia algún rédito político. Luego la FIFA empezó a crecer por sí misma, a incorporar más afiliados y de esta manera ganar más poder, lo que le permitió tomar determinadas medidas con mayor autonomía, y en ese caso tomar decisiones en función de lo que marcaba el rumbo de cara al futuro. Es decir, si era aconsejable promover más el fútbol en un mercado puntual, responder a una demanda de consumidores en otra región, apuntalar la competencia por otro lado. La FIFA consiguió que para organizar un campeonato mundial de fútbol siempre hubiera el compromiso, el apoyo y la solidaridad de los gobiernos. En síntesis, la FIFA no permite que la política interna de los países se entrometa con las entidades federativas nacionales, porque si no corren el riesgo de ser desafiliadas.

- ¿El mundial siempre es un negocio para todos o ha habido excepciones? Nos referimos a países, sponsors, federaciones...
Por lo general son éxitos económicos, pese a que pudo haber habido casos excepciones en los cuales no se han logrado ciertos objetivos. Es difícil no salir adelante con un campeonato del mundo cuando es un torneo muy bien organizado, hay mucho dinero en juego, e intereses que dependen unos de otros y se van retroalimentando.

- Desde hace tiempo estamos acostumbrados a decir que la Selección Argentina es candidata a ganar un mundial. Pero eso no siempre fue así. ¿Cuándo se empezó a darle importancia a los combinados naciones y quiénes fueron protagonistas de ese cambio?
Hasta la aparición de César Luis Menotti la selección argentina no era prioridad número uno. Llegada esa instancia estaba la necesidad de incorporar a la preparación de los combinados nacionales conocimientos que no se habían o no se habían sabido aprovechar, y que marcaban la diferencia que había en relación a otros seleccionados, principalmente de Europa; y eso se dió coincidentemente con gobiernos militares, gobiernos interesados en sacar réditos políticos con resultados deportivos y más todavía con el fútbol, el deporte cultural de los argentinos. Ahí comienza un trabajo, una organización, con Menotti como entrenador, con giras al exterior, el armado de un seleccionado del interior, partidos internacionales aquí en nuestro país. Y eso le fue permitiendo a la selección ganar experiencia en una competencia exigente, aprendiendo a jugar de una manera, a una determinada velocidad, exigencia física y ritmo. Allí empieza todo y luego los resultados deportivos acompañaron inmediatamente en 1978, sobrevino luego la desilusión de España 1982 justo cuando podíamos juntar a Maradona y Kempes en un gran equipo, pero se consolidaron en 1986 en México. En adelante, con vaivenes, se mantuvo esa tendencia de otorgarle al seleccionado un lugar de prioridad.

- A 40 años del Mundial de 1978 organizado en nuestra país, ¿cómo recuerda esos momentos de alegría deportiva en un contexto político tan convulsionado?
La información aparece después. Es decir, nosotros no sabíamos lo que estaba pasando en el país, más allá de estar bastante acostumbrados a los golpes militares, a decisiones que escapaban precisamente a lo que significa una posibilidad democrática. Desde el exterior nos venían las noticias, es curioso esto ¿no? Estaban mejor informados que nosotros. Hasta tal punto no tenía tanta trascendencia que la gente ante cada victoria iba a festejar al obelisco.

- ¿Los jugadores sentían una presión extra más allá de la de ser locales?
No lo sé, porque no trascendió. De todas maneras estaban muy metidos en sus cosas. Si vos hablás hoy en día con aquellos campeones, no van a hacerte ninguna mención de ese tipo, porque justamente estaban muy metidos en lo que tenían que jugar y en cómo jugarlo.

- Desde el punto de vista deportivo, ¿la victoria en México de 1986 es más significativa que el primer puesto en casa en 1978?
Sí, claro. Todo lo que se gana en calidad de visitante tiene otro sabor y otro valor. Más allá de hacer comparaciones entre una selección y la otra, entiendo que en calidad de visitante o en calidad de neutro -porque no se jugaba siempre contra el local-, pero siempre en contextos donde el apoyo no es unánime o ni siquiera existe, conseguir el título tiene otra dimensión.

- Qué postura tiene respecto de la entonación de los himnos y en ese sentido la vinculación de la patria o lo nacional con un hecho puramente deportivo?
A mí no me gusta para nada. Porque por otra parte no tienen nada que ver. Estamos hablando de selecciones de fútbol, que por lo tanto representan al fútbol de un país. No estamos hablando de una guerra, una contienda internacional o algo por el estilo. Es una mera competencia deportiva.

- La profesionalización de la actividad ha conspirado con el espíritu de pertenencia de los jugadores al seleccionado?
No lo creo. El profesionalismo ha traído mayor responsabilidad, mejor preparación y no siento que un jugador de elite pierda ese sentido de relación con su seleccionado.

- Suele existir la percepción en los hinchas de que el jugador en la actualidad no tiene esa sintonía profunda con la camiseta. ¿Usted que es un profesional con vasta experiencia qué opina al respecto?
Los hinchas tienen una visión que parte de lo pasional y entonces se ven representados por esos jugadores, se ponen más nacionalistas que nunca -en el buen sentido me refiero- y toman los resultados con una trascendencia que les permite a ellos sentirse superiores si es que ganan, entonces no perdonan tan fácilmente cuando no se gana o se pierde. A punto tal se exagera esto, que se habla de fracaso cuando se pierde una final.

- Hace poco Jorge Burruchaga declaró que los jugadores no deben cobrar por jugar el mundial. ¿Usted está de acuerdo?
Son decisiones personales. Cada uno sabe si debe o no debe cobrar. Ellos son profesionales y las federaciones también obtienen ganancias. Quizás puedan no cobrar y hacer una especie de donación a la Asociación, vinculándose de este modo más con lo pasional en cuanto a que vestir la camiseta argentina tiene una carga superior y una representación diferente. Pero repito, es algo particular de cada uno que yo respeto.

- Se supone que cada mundial representa una expectativa nueva para usted. ¿El de Rusia qué le provoca?
Nada especial, la verdad. Yo ya estoy bastante curtido en este aspecto. Tenemos sí muchas dudas. Si se hace una lectura muy superficial sobre el nivel de las selecciones, se va a encontrar que Brasil, Alemania o España están por arriba del rendimiento de Argentina. Lo que plantea interrogantes sobre las posibilidades del equipo nacional es el poco tiempo que hay por delante para entrenar y afinar el rendimiento. Pero en los campeonatos del mundo hay circunstancias que, de pronto, no digo que son azarosas, pero que sí pasan a ser azarosas cuando se presentan en el momento adecuado. Hay que jugar seriamente en el etapa de clasificación, pero después no se sabe con quién te vas a cruzar y cómo viene. Quizás en esa instancia te agarra bien y te encontrás con un equipo debilitado en el primer cruce y ganás, y eso te fortalece y luego viene el uno contra uno y no se sabe qué puede pasar.

- ¿Con Messi alcanza?
No, nunca alcanza con un solo jugador. De todas maneras tiene influencia, está claro.

- ¿Qué más se necesita para tener aspiraciones?
Rendimientos individuales y jugadores sepan interpretar lo que el entrenador quiere, algo que por ahora no parece. Tampoco sabemos qué es lo que pretende Sampaoli, o al menos no ha trascendido claramente.

 


macaya4La mejor selección.

Para Macaya Márquez la mejor selección de la historia de los mundiales no ganó el título. Fue a su parecer la de Holanda de 1974, la llamada “Naranja Mecánica”, comanda por Johan Kruyff, que perdió aquella final con Alemania. “La elijo -afirma- por su modernidad, su calidad, su dinamismo, por desplegar un fútbol que no volvió a repetirse”.

Una decepción

“La viví en mi primer mundial, en Suecia 1958, cuando quedamos eliminados en primera ronda, pensando que éramos los macaya3mejores del mundo”.

Una alegría

“Cualquiera que tenga que ver con la selección argentina campeona del mundo”.

 

 

 


macaya2"Mis mundiales"

Es el libro que acaba de publicar la Editorial Planeta y permite conocer, con una lenguaje claro y sencillo, la experiencia profesional de Enrique Macaya Márquez en cada competencia mundialista desde Suecia 1958 a la fecha. 

El inicio de la deuda

 rivadaviapor Diego Videla

Candente la actualidad con un nuevo pedido de auxilio financiero al FMI, las miradas vuelven sobre el origen de la historia, cuando la provincia de Buenos Aires contrajo el escandaloso préstamo con la prestamista inglesa Baring Brothers.

Ahora que se habla nuevamente del FMI y de un nuevo pedido de auxilio financiero de parte del gobierno argentino, la memoria remite al origen de la historia, al génesis de la deuda, pero más que nada de una práctica que se habrá de enquistar por generaciones.

La asociación inmediata es con Bernardino Rivadavia porque fue quién, de acuerdo a todas las voces de la historia, impulsó el pedido del préstamo que dió nacimiento a la deuda externa en nuestro país.

Las nuevas naciones independientes de España en Sudamérica estaban ahogadas financieramente, eso es verdad; tenían además, serios problemas de estabilidad política. Requerían de dinero y apoyo internacional. Gran Bretaña sacó enorme provecho de esa realidad.

De acuerdo al prisma con que se mire, se verá el verdadero alcance que tuvo el empréstito acordado en 1824 con la empresa inglesa Baring Brothers. Las miradas menos indulgentes remiten a la certeza de que se trató, lisa y llanamente, de una operación venal más ligada a los intereses del prestamista extranjero y sus agentes -también locales- que de la provincia de Buenos Aires, cuyas autoridades habían logrado en 1822 la aprobación de la toma del crédito por parte de la Junta de Representantes -algo así como un poder legislativo-. Algunos representantes de ese cuerpo expusieron sus precauciones, alegaron que no era necesario asumir ese compromiso y menos poniendo como garantía las tierras públicas bonaerenses.

Las razones para endeudarse fueron varias, entre ellas la necesidad de construir un puerto, pueblos de frontera, nuevas ciudades sobre el Atlántico y la instalación de agua corriente en la ciudad capital. Nada de eso se hizo con la poca plata que finalmente llegó. Los más feroces críticos aseguran que el escaso dinero contante y sonante que se recibió finalmente sirvió para financiar la guerra con el Brasil.

“Las razones para endeudarse fueron varias, entre ellas la necesidad de construir un puerto, pueblos de frontera, nuevas ciudades sobre el Atlántico y la instalación de agua corriente en la ciudad capital. Nada de eso se hizo con la poca plata que finalmente llegó...”

La provincia, y luego la Nación, no hicieron ningún negocio. Al contrario, basta con leer repetidamente en los manuales de estudio que la deuda se canceló finalmente en 1904 -a un valor mucho mayor- y que en el derrotero de defaults, presiones y ahogo económico, en 1842 Juan Manuel de Rosas llegó a considerar la idea de entregar las Malvinas previo reconocimiento de la soberanía argentina sobre las islas.

Por donde se lo mire, la operación huele mal de cabo a rabo y fue, ya desde la línea de largada, un fraude para las entonces Provincias Unidas del Plata. Lisa y llanamente una estafa, que contó con la gestión intermediaria de ingleses o ciudadanos ligados a los intereses británicos. Estos son los hermanos Parish Robertson y los locales Juan Saénz Valiente, Felix Castro, Braulio Costa y Miguel de Riglos.

Para un amplio abanico de historiadores, se da en ese contexto un margen apropiado para la coima. El consorcio facultado por el gobierno actuó en consecuencia a la hora de poner en marcha el préstamo por un millón de libras que debía colocarse al 70 por ciento de su valor.

Pacho O`Donnel asegura que el 25 de junio de 1824 el mismo Castro le comunicó a Baring que el empréstito debería colocarse al tipo de 85 pero girarse a Buenos Aires solamente al tipo de 70. La diferencia, se repartiría entre los banqueros y los propios comisionistas. Así está registrado en la documentación guardada bajo archivo. Baring -cuenta O`Donnel- manifestó que veía la iniciativa como temeraria e improbable de aprobación por parte del gobierno provincial, pero Castro, y también Robertson le dijeron que se quedara tranquilo, que Rivadavia estaba al tanto. Cita el historiador una misiva de Castro: “...está también entendido que al pasar a nuestro crédito la antedicha suma de ciento veinte mil libras, nosotros garantizamos expresamente a usted la aprobación del gobierno de Buenos Aires sobre esta disposición”. Entonces, ya del millón quedaron en el camino 150 mil, que se distribuyeron entre gestores y acreedores. Pero otra remesa “desapareció” en los días siguientes: 150 mil libras más se descontaron por el riesgo que implicaba prestarle a un país latinoamericano, un puñado menor se descontó por gastos que hizo Rivadavia cuando estuvo en Inglaterra; además, la banca Baring cobró dos años de intereses por adelantado, más un 1 por ciento de amortización de capital: 130.000 libras. En síntesis, para julio, la cifra quedó reducida a unas 550 mil libras aproximadamente.

Cuando el entonces gobernador Las Heras reclamó el envío del dinero a Buenos Aires, los banqueros ingleses le dijeron que por “prudencia” -no convenía mandar oro a tanta distancia- le harían llegar un poco más de 60 mil libras, pero la mayoría en letras de cambio. El remanente quedó depositado en Londres a un interés del 3 por ciento anual, cuando el empréstito se contrajo al 6 por ciento.

Cuando el desfalco se canceló en 1904, se le terminó pagando a la Casa Baring 23.734.766 pesos fuertes. En 1824, 1 millón de libras equivalía a 5.000.000 de pesos fuertes.

Fuentes: - Historia de la Deuda Externa Argentina. Eduardo Galasso
- El Aguila Guerrera, Pacho O`Donnell.

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celularesLA INFLUENCIA DE LA TECNOLOGÍA EN LOS ADOLESCENTES

La licenciada Leticia Tarzi, psicóloga del Departamento Infanto-Juvenil de INECO, dialogó con La Revista sobre los efectos positivos y negativos que la tecnología produce en los chicos. En ese sentido, planteó recomendaciones y estrategias terapéuticas para dosificar el uso de dispositivos y redes. A los padres, les aconsejó profundizar los vínculos, hablar del tema en un clima de confianza, y de ese modo advertirles a sus hijos sobre los peligros y los riesgos a los que están expuestos. 

- ¿Hay evidencias científicas de cómo repercute en los chicos y adolescentes el uso desmedido de la tecnología?
Estamos en una etapa compleja porque no hay nada longitudinal; es esta una generación piloto y por lo tanto no sabemos cómo va a repercutir en ella su vínculo con los medios tecnológicos a largo plazo. Tenemos ya evidencias pero no alcanzan para extraer conclusiones científicas serias. Los adolescentes y chicos de ahora son como conejillos de indias. Existen de todos modos algunas conclusiones positivas pero también negativas que ya se saben y son las que sirven de herramientas para los profesionales al momento de asesorar o responder a una consulta.

- ¿Cuáles serían las consecuencias negativas?
Los que vemos es la repercusión que tiene a nivel social y, en gran medida, es cada vez mayor la consulta por casos de chicos y adolescentes con dificultades para dormir, algo que no pasaba en generaciones anteriores. Por ejemplo, antes los chicos volvían del colegio y se dormían una siesta de dos o tres horas y la discusión en la casa con los padres era para que no estuvieran tanto tiempo en la cama. Ahora eso no sucede, porque directamente no existe el concepto de “tiempos muertos”. Ahora con el celular siempre tenés algo para hacer, un desafío, un entretenimiento. Entonces los chicos nunca pueden desconectarse. Todos están esperando llegar del colegio para ponerse a jugar en red, seguir conectados por el whatsapp o subir fotos a instagram. No duermen siesta y luego se quedan hasta la una o dos de la madrugada, teniéndose que levantar a las seis y media para volver a la escuela. Con lo cual duermen muy poco. Lo que ocurre es que cuando se quieren dormir tampoco pueden, porque la pantalla activa mucho y luego les cuesta relajarse y conciliar el sueño.

- ¿Qué efectos produce la falta de sueño en el comportamiento de los chicos?
Eso se traduce en bajo rendimiento en la escuela, se los ve agotados, tienen dificultades para concentrarse y tienen tendencia a una mayor irritabilidad a la acostumbrada en la adolescencia. Nosotros trabajamos algunas medidas de higiene del sueño. La recomendación clave que siempre le damos a los padres es impedir que el celular se vaya a dormir con los chicos, que el aparato quede en la cocina cargándose, porque es tan adictivo que no lo pueden controlar.

- Los padres también hacen uso excesivo de los medios tecnológicos. ¿Cómo hacen entonces para manejar el tema con sus hijos?
Sería por supuesto saludable que los mismos adultos tuvieran un uso más equilibrado, digamos, de los medios tecnológicos. Ahora bien, del mismo modo que aunque consuman alcohol o fumen, ellos advierten a sus hijos sobre los efectos nocivos que aquello genera y no les permiten hacerlo, hay otras cosas que igualmente pueden quedar por ahora reservada al mundo de los grandes. Les pueden decir en esos casos: “porque te estoy cuidando no quiero que te llevas el celular a la cama cuando te vas a dormir”.

- En un mundo conectado, ¿cómo se le explica a un chico que no es bueno para su salud?
Primero se les puede explicar desde el punto de vista científico por qué les hace mal no dormir bien o no dormir una cierta cantidad de horas al día, más aún en esta etapa de sus vidas. Entendamos que no les estamos prohibiendo el uso de los medios tecnológicos, les estamos acotando el tiempo en pos de una mejor calidad de vida para ellos. Hasta hace diez años era impensado tener chicos de esta edad con insomnio. Salvo cuestiones médicas, era un tema reservado para la edad adulta. Y una de las hipótesis tiene que ver justamente con el uso de la tecnología y con todo lo que produce a nivel cerebral la activación de estar todo el día conectado a una pantalla. Esto también está relacionado con algo que venimos trabajando mucho y que es la impulsividad, algo común en la adolescencia pero que con la tecnología se exacerba. El celular los lleva a estar siempre respondiendo cosas, comentando, mandando mensajes y eso a los chicos les trae problemas a nivel social, se arman peleas todo el tiempo. A veces cuando en el consultorio analizamos situaciones que les produjeron malestar, el disparador tiene que ver por una pelea por whatsapp, por ejemplo. Entonces hacemos ejercicios con los chicos y les pedimos que durante cinco minutos respiren profundo, y luego exploren su celular, naveguen por redes sociales, miren, pero no contesten por unos minutos; y que en ese contexto tengan presente cuándo sintieron el impulso de responder y lo difícil que les resultó no hacerlo.

- Los debe invadir una gran ansiedad.
De ahí la razón por la cual aplicamos esas estrategias que además pretenden protegerlos, preservarlos. Con las redes sociales, aquello que hacemos o decimos queda sumamente expuesto a la vista primero de nuestro círculo de contactos pero con el peligro que eso de algún modo se viralice. Los chicos no tienen espacio para equivocarse. Ejemplos abundan en este sentido. Antes no sucedía, nuestras conductas quedaban limitadas al círculo directo de amistades.

celulares2- Nos pasa también a los adultos...
Nos pasa a todos. En mi caso, la forma de conectarme con mis hijos se ve afectada por la incidencia de una tecnología que avanza aceleradamente y nos interpela siempre. Yo soy psicóloga, tengo herramientas y así y todo me cuesta. Es un arma de doble filo. Por eso para los papás es sumamente difícil. Siento que la humanidad tiene que darle una vuelta de tuerca más para ver cómo vamos a manejar este tema.

 

 

"Nada ha sido tan invasivo como el celular y los nuevos recursos tecnológicos a disposición. Todo cambió, hoy los chicos no pueden esperar, es tan fácil el acceso a los contenidos que se da todo con increíble inmediatez...”

- Pasaba en nuestra época lo mismo cuando apareció la radio o la televisión.
Es cierto. El otro día estaba hablando con un hombre mayor, que me contaba sus experiencias de niñez, y yo le decía que los años han pasado, ha habido enormes avances y cambios, pero aún así nos sigue costando comunicarnos con nuestros hijos.

- ¿Hay alguna ideología detrás de este fenómeno?
Es una pregunta compleja. Me nace responder que Mark Zuckerberg no tiene facebook ni perfiles en las redes sociales y que Steve Jobs respondió una vez en una conferencia de prensa que sus hijos no tenían Iphone. Evidentemente los mentores del negocio saben que es un arma y nosotros caemos y quedamos presos. Nada ha sido tan invasivo como el celular y los nuevos recursos tecnológicos a disposición. Todo cambió, hoy los chicos no pueden esperar, es tan fácil el acceso a los contenidos que se da todo con increíble inmediatez. Se crían teniendo la información a mano cuando quieren y como quieren. En el consultorio trato con padres de chicos adolescentes que tienen algunos años más que yo y con los cuales, a pesar de la brecha generacional, compartimos más o menos las mismas experiencias. Pero si nos comparamos con sus hijos, con los míos, el salto y la brecha es abismal. En este contexto, el uso de la tecnología acrecentó muchísimo las diferencias generacionales entre padres e hijos, y esto se observa mucho.

- Dr. F.M.: Mi nieta tiene 10 años y hace poco fue a un campamento en Mar del Plata con sus compañeros de colegio. Tenían prohibido llevar los teléfonos. Las conversaciones con sus amigos en los días previos giraba en torno a ver cómo hacían para llevarlos escondidos.
Sucede a menudo. Los humanos somos mamíferos que vamos evolucionando y adquiriendo herramientas que nos modifican en forma permanente. El otro día salí con mi familia y al llegar a la feria del libro, me dí cuenta de que no tenía el cargador del celular y me generaba ansiedad saber que se me podía apagar y si los perdía de vista no los podía encontrar. Y no puede pasar eso, porque yo crecí sin celular, sé lo que es vivir sin celular...

- Está tan bien manejado, nos genera a la vez beneficios y al mismo tiempo mayor dependencia...
Y además nos genera ansiedad porque tenemos más conciencia de lo que uno no sabe y también más presión de lo que uno tiene que hacer. Sobre esto último están los llamados influencers, ahora muy de moda, que se montan en un negocio fabuloso a través de las redes y que nos bombardean permanentemente generando modelos a seguir sobre cualquier materia, tema o aspecto. Es difícil, y aún más para un chico, no ser atrapado por esa carga de presión constante.

- Decíamos que los aspectos positivos ocultan los negativos. ¿Hacia dónde vamos?
No lo sé (sonríe) Creo que ahora estamos en una etapa de descontrol total y que en algún momento vamos a tener que volver atrás, poner un freno y regular.

- ¿Hay noticias de cómo se actúa en el mundo frente a esta situación?
En EEUU, por citar un caso, está funcionando desde hace unos meses una clínica de rehabilitación para adictos a la tecnología que está lleno de adolescentes, en su mayoría varones. Al margen, están desarrollándose posturas terapéuticas o medidas de alcance social para restringir el uso en lugares públicos.

- Como empezó en un momento con los fumadores...
Exactamente. Actualmente también se ven acciones en los colegios, donde se les impide a los chicos el uso del celular en el aula; lo dejan al ingresar y las autoridades se los devuelven al irse a sus casa.

- En el marco del consultorio. ¿Cuál es el resultado de los tratamientos terapéuticos?
Dependen de cómo los profesionales podamos transmitir y motivar a los adolescentes. Esa capacidad de hacerles comprender lo que pueden ganar si controlan o reducen el consumo de tecnología, de hacerles ver cómo la vida se nos enriquece. Es decir, mostrarles cómo pueden descansar mejor, controlar más las emociones, mejorar las relaciones con sus amigos, ser más eficaces en el desenvolvimiento académico...

"Los humanos estamos programados para cierta empatía, yo te hablo y veo cómo reaccionás, si te gusta lo que digo o no, si ponés mala cara puedo retroceder o cambiar de tema; esa empatía se pierde en las redes sociales...”

- ¿Los motivos de consulta son el aislamiento, el bajo rendimiento escolar, peleas con los padres?
Sí, hay un poco de todo eso. También he recibido casos de adicción a juegos, chicos que incluso se ratean para ir a jugar.

- ¿Van a la consulta llevados por sus padres?
Sí, y vienen por lo general muy motivados, les cuesta someterse a la terapia. No se ven inmersos en un problema. En realidad porque es parte de sus vidas, en la que sus vínculos cercanos o no, participan. No pueden -los adultos tampoco- vivir sin tecnología. Por eso, en los tratamientos no aparece la palabra prohibición, sino la recomendación de encontrar momentos para hacer un impass, para poder manejar los tiempos, equilibrar las horas de conectividad con otras actividades, tener control sobre el uso de los medios.

- ¿Cuál es la edad en la que hay que prestar mayor atención?
Los papás tienen que estar más atentos con sus hijos de 12 a 15 años, el período más vulnerable para ellos.

- Y también el más peligroso al exponerse a las redes, vaya paradoja, en una realidad en la que tratamos de que no caminen solos por las calles.
Exactamente. Además las investigaciones muestran que la mayoría de los casos de acoso a través de internet, por ejemplo, se da en ese rango etario. Un chico a los 16 o 17 está un poco más armado, tiene otras herramientas y no lo pueden manipular tan fácilmente, pero un chico o chica de 13... Lamentablemente cada vez escuchamos más casos de engaños, sometimiento, abuso. Por eso a los padres les decimos que en ese momento deben estar alertas, extremar las medidas de control.

- ¿Cómo se hace?
La clave es saber qué están haciendo, hacerles entender que los cuidamos y no pretendemos vulnerar su intimidad.

- ¿Accediendo a sus celulares, a sus cuentas?
Sí, claro, pero con la anuencia de ellos. Como frente a otras cuestiones delicadas, lo fundamental es hablarlo y encarar la charla desde una base de confianza, de honestidad, estableciendo reglas claras.

- Es que los cambios traen nuevos problemas, a una velocidad asombrosa.
Exacto, y la respuesta más valiosa de nuestra parte es volver al tiempo real, a la comunicación, eso sí no tiene que cambiar.

- Volvemos siempre a lo esencial.
Es que nuestro cerebro no cambió, tenemos el mismo cerebro que hace 500 años en ese sentido. Tenemos como aquellos antepasados las mismas necesidades. Los humanos estamos programados para cierta empatía, yo te hablo y veo cómo reaccionás, si te gusta lo que digo o no, si ponés mala cara puedo retroceder o cambiar de tema; esa empatía se pierde en las redes sociales. Si yo te digo cara a caro algo que te duele, veo tu rostro compungido y freno, porque algo de mi cerebro me rescata. Pero si yo te escribo en instagram y te escribo algo que te duele, yo no percibo ese dolor, no lo veo en tu cara, y además luego puede venir detrás una catarata de comentarios en el mismo sentido, y entonces el dolor se agudiza y yo, o el resto, que no vemos tu reacción, no podemos empatizar con ese sentimiento tuyo. Por eso el cyberbulling o la agresión por las redes es tan peligroso. Es evidente que en el contacto personal no se dirían ni la mitad de las cosas que se dicen por las redes. Y no tiene que ver esto con ser o no cobarde, sino con esto de no poder percibir la emoción del otro y en todo caso, desregular mi agresividad, ponerle un freno.

- ¿Hay familias u hogares más vulnerables?
El problema es tan complejo que atraviesa todos los tipos de familia. Nosotros pensamos en factores de riesgo y de protección para cualquier situación de vulnerabilidad tanto en la infancia como en la adolescencia. La del uso excesivo de la tecnología es una situación más con la que trabajamos a diario.

- ¿Qué consejo se puede dar a los padres que lean esta nota?
Yo creo que esto excede el uso de la tecnología puntualmente. El foco pasa por ver la realidad de chicos que están muy solos, chicos que no han recibido buenos límites, o que no han tenido buen desarrollo en cuanto a la regulación emocional (qué hago con lo que me sucede, cómo manejo mi enojo, mi tristeza, mi miedo) Un chico que no regula sus emociones es más vulnerable a todo. Y por ende, a no tener relaciones sociales saludables que hagan que termine reemplazando todo por el uso de la tecnología.

 


La entidad

El Instituto de Neurología Cognitiva (INECO), fundado en 2005 por el doctor Facundo Manes, tiene un plantel de más de 100 profesionales, entre clínicos e investigadores, abocados a trabajos dedicados exclusivamente al estudio y tratamiento de enfermedades neurológicas y psiquiátricas.
Más información: www.ineco.org.ar
SEDE BUENOS AIRES: Pacheco de Melo 1854, CABA, Argentina (1126)
E-mail: info@ineco.org.ar | Tel: (11) 4812-0010

 


lic2Perfil de la entrevistada

La Lic. Leticia Tarzi se graduó con honores en la Universidad de Buenos Aires. Integra el Departamento Infanto-Juvenil de INECO (Instituto de Neurología Cognitiva) y en esa entidad coordina los programas orientados a adolescentes y familias. 

 

 

 

 


 

La Revista Junio 2018


 

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LA INFLUECIA DE LA TECNOLOGÍA EN LOS ADOLESCENTES
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macaya150No hay Mundial sin Macaya

Se viene Rusia y la selección argentina es un interrogante. El reconocido periodista Enrique Macaya Márquez, que ha cubierto todos los mundiales desde Suecia 1958 en adelante, habló con “La Revista”...

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La Revista Mayo 2018


 

tabaco150El cigarrillo, esa amenaza latente.

Mayo es un mes de reflexión sobre los efectos nocivos del tabaco. Por eso en La Revista convocamos a un especialista, el doctor Guillermo Brandt, para que nos ilustre sobre el tema y ponga énfasis en la prevención y el cuidado de la salud...

 
 
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blanes150La trágica fiebre amarilla de 1871

Fue letal y tomó por sorpresa a la ciudad. Más de 14 mil personas murieron. Afectó principalmente a los más pobres...
 
 
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dt150“Primero tengo que elegir buenas personas“

Pablo Vicó, entrenador de Brown de Adrogué, es un personaje particular en el mundo del fútbol profesional. Sencillo, transparente, coherente...

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